Dieta depurativa, peligro seguro

detox-dietaComo introducción a este tema hay que decir que no existen apoyos científicos que avalen el concepto de dieta depurativa, dieta detoxificante, etc. Los sistemas de detoxificación del organismo humano están muy bien establecidos, tienen una gran capacidad de actuación y son los responsables de eliminar aquellas moléculas que pueden causar daño a nuestro organismo.

Estos mecanismos están localizados especialmente en el hígado donde existen sistemas muy sofisticados que son capaces de inactivar, transformar y modificar moléculas que puedan ser peligrosas para el organismo como productos tóxicos, cancerígenos, etc.

Posteriormente estas moléculas potencialmente dañinas son eliminadas por el riñón (orina) o por el tracto digestivo a través de la bilis (heces). Estos mecanismos, junto con otros, menos importantes, son los encargados de esa detoxificación independientemente de nuestra dieta, es decir, de los alimentos que ingerimos.

Por tanto, en este momento debemos decir que las dietas depurativas sólo son lo que los ingleses denominan fad diets, es decir, dietas milagro como las que todos conocemos para bajar el peso. Debemos de tener muy claro que la dieta, y menos la depurativa, no es capaz de hacer que se eliminen más o menos sustancias tóxicas del organismo.


¿Se debe hacer dieta depurativa en algún momento?

Nunca, la dieta debe ser siempre equilibrada de acuerdo con los objetivos nutricionales y las guías alimentarias recogidas, por ejemplo, en las pirámides alimentarias entre las que está la aplicable a la población española de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC).

Cuando, durante un periodo de tiempo, por ejemplo las vacaciones estivales o la Navidad, hacemos una dieta desequilibrada con excesos de calorías por el alto consumo de alimentos ricos en grasa e hidratos de carbono simples (azúcares), lo único que debemos hacer es volver a una dieta equilibrada y si hemos ganado peso, disminuir la ingesta de alimentos pero sin cambiar los hábitos y además, realizar ejercicio físico de manera habitual (diariamente o al menos tres días a la semana) con una duración mínima de 30 minutos a 1 hora. De esa manera recuperaremos nuestro peso anterior y estaremos bien alimentados y nutridos, sin desbalances.

Por eso, ninguno de los elementos publicitados (vegetales o extractos de los mismos, esencialmente), deben utilizarse como instrumento para la pérdida de peso. Las dietas tipo: dieta de la alcachofa, dieta del espárrago, etcétera, son muy peligrosas, porque son desequilibradas calóricamente y nutricionalmente. Su seguimiento durante periodos largos puede llevar a ingestas marginales de algunos nutrientes (especialmente minerales y vitaminas) y por tanto el riesgo de deficiencias nutricionales. Por otro lado, estas dietas, frecuentemente, se acompañan de la toma de productos laxantes y diuréticos que pueden agravar más el peligro de estas dietas depurativas.

Tras las vacaciones...

El periodo posvacacional es tan bueno como cualquier otro para empezar a comer bien. Cuando estamos empezando a sufrir los primeros embates del tiempo otoñal y volvemos a los horarios habituales, podemos replantearnos nuestros hábitos y reorganizar nuestra dieta, si es que nos hemos desviado de una nutrición saludable.

El mejor espejo para mirarse es la dieta mediterránea tradicional. Es decir, una dieta en la que predominen verduras, hortalizas y frutas, legumbres y cereales integrales, aceite de oliva virgen extra como grasa de aderezo y cocinado, pescado (azul y blanco, alternándose), carnes blancas (pollo, conejo) y lácteos fermentados (yogur, quesos frescos) y que sea escasa en carnes rojas, embutidos, lácteos enteros, pastelería y bollería industrial, alimentos ricos en sal o grasas saturadas (aperitivos en bolsas). Esta es nuestra dieta equilibrada y sana.

Distinguir la paja del heno

Como conclusión a este artículo decir que aunque si entramos en Internet o en diversos medios de comunicación no especializados encontramos mucha y diría yo excesiva información, sobre dietas depurativas, detoxificantes o con otros nombres que no tienen ninguna base científica y que no sólo pueden, como dicen algunas autoridades en Nutrición, adelgazar nuestra cartera, sino que además pueden ser peligrosas para nuestra salud.

Cuando consultamos las principales Bases de datos médicas de prestigio como Medline no encontramos ningún artículo dedicado a estas dietas y los escasos que aparecen hablan sobre su ineficacia y potencial peligro, clasificándolas como otras dietas de moda para el control del peso corporal.

Por tanto, mi consejo, no seguir estas dietas y si hemos tenido excesos alimentarios, disminuir la ingesta de alcohol y cambiar los hábitos con una dieta equilibrada, con raciones más pequeñas, si hemos aumentado de peso, y con la estructura de la alimentación mediterránea tradicional. Los mecanismos perfectos de nuestro cuerpo se encargan de que las sustancias potencialmente peligrosas sean expulsadas, en todo momento, fuera del organismo.