Alergia al sudor: Síntomas y mejores tratamientos

Aunque sudar sea un proceso natural, que nuestro cuerpo produce para enfriarse y regular su temperatura, algunas personas reaccionan a él de manera irritante. Ya que en algunos casos el sudor se relaciona con la aparición de sarpullidos en la piel y una serie de síntomas que causan malestar y preocupación. Este es lo que se conoce como alergia al sudor o alergia al calor, una patalogía especialmente frecuente en personas con piel sensible.

¿Qué es la alergia al sudor?

Un sudor excesivo puede producir alteraciones en la piel, causando lo que muchas personas llaman alergia al sudor.

Quien padece este problema sufre dermatitis, con enrojecimiento y ronchas en la piel en aquellas zonas del cuerpo más propensas a la sudoración; entre ellas los pies, el cuello, las axilas o los brazos.

Por tanto, se trata de una patología muy molesta, sobretodo durante el verano o la práctica deportiva.

Síntomas de la alergia al sudor

La alergia al sudor suele estar acompañada de los siguientes síntomas:

-Ronchas rojas en la piel o sarpullidos en las zonas que más transpiran o que están más expuestas al sol

-Picor al sudar

-Pueden aparecer costras en las regiones donde se presentan ronchas en la piel

-Hinchazón en las zonas de mayor exposición al sol

Además, cuando la persona que padece este problema se expone durante mucho tiempo al calor y al sudor, pueden aparecer otros síntomas como náuseas, dolor de cabeza, salivación excesiva, diarrea, vómitos, dificultad para respirar y cansancio excesivo.

¿Quién puede sufrir sarpullidos por sudor?

Cualquier persona puede padecer dermatitis en la piel a causa del sudor. No obstante, esta patología es bastante frecuente en bebés, ancianos y enfermos que pasen mucho tiempo en cama.

En la mayoría de los casos, la alergia al sudor se desarrolla en la adolescencia, siendo las mujeres más propensas a este problema.

Alrededor del 15% de la población sufren urticaria crónica y/o urticaria por calor. Aunque en muchos casos puede aparecer y desaparecer a menudo, o incluso aparecer solo una vez y no volver a salir.

¿Qué causa este tipo de alergia?

Las fibras nerviosas que se encuentran en las glándulas sudoríparas reaccionan al calor y al sudor cuando sube la temperatura corporal. Como ocurre con otras alergias, cuando te expones al alérgeno (en este caso calor o sudor), el sistema inmune libera histaminas, causantes de la sensación de picor o ardor en la piel.

Una vez que se inicia este proceso, la urticaria puede extenderse más allá del área afectada en un principio. Además, las actividades que aumentan el color corporal harán más intensas estas erupciones y sensaciones intensas de quemazón.

También puedes ser más propenso a la aparición de urticaria en la piel si tienes eccemas, asma o si ya tienes urticaria por otros motivos.

Cuidados básicos y tratamientos para la alergia al sudor

Como ocurre con otras alergias, para reducir los síntomas de la alergia al calor y la sudoración excesiva, pueden usarse antihistamínicos sin receta médica. Lo ideal será que te asesore tu médico o farmacéutico. También pueden ayudarte a controlar el picor las cremas antihistamínicas.

Los antihistamínicos, esteroides o corticoides pueden ayudar a controlar brotes ocasionales o urticarias por calor, reacciones alérgicas graves o urticarias que no mejoran al bajar la temperatura de tu cuerpo.

En cambio, no se aconsejan los antinflamatorios como el ibuprofeno, puesto que lo único que hacen es empeorar la reacción.

¿Cómo evitarla?

Para no sufrir una sudoración excesiva es recomendable usar tejidos naturales y frescos como el algodón. También pueden ayudar los baños con agua fría y templada.

Y aunque una forma de evitar estos brotes en la piel sea despedirse de actividades que nos hacen sudar en exceso y de ambientes calurosos o estresantes, lo cierto es que muchas veces esto resulta prácticamente imposible; especialmente durante el verano, si somos deportistas o si nos sometemos muy a menudo a situaciones estresantes con motivo de nuestro trabajo. En todos estos casos, puede emplearse un antitranspirante como Perspirex, que se presenta como una solución efectiva para el exceso de sudoración.

Este producto está recomendado para personas con problemas de sudoración excesiva en general, así como para situaciones concretas en las que se prevé que el sudor pueda provocar malestar.