Esquizofrenia: lo que debes saber

Más de 21 millones de personas en todo el planeta padecen un problema como es la esquizofrenia. Se trata de un trastorno grave y crónico que altera y afecta a la forma de pensar, sentir y forma de actuar de quien la padece. Un problema no tan común como otros trastornos mentales pero que sí puede incapacitar a la persona. El dato es que 7 u 8 personas de cada mil la desarrollan a lo largo de su vida.  Hoy profundizamos en lo que debes saber sobre esta enfermedad. 

En España, país de procedencia del equipo de investigadores que arrojó algo de luz sobre el origen de la esquizofrenia, son 400.000 las personas que la padecen. De ellas, 1 de cada 3 no se sienten aceptadas en el momento en que se manifiesta la patología por primera vez. El grado de aceptación y comprensión por su entorno es mayor en mujeres (68 por ciento) que en hombres (65 por ciento). Los pacientes de entre 25 y 28 años y de 36 a 45 años admiten, en menor medida, la enfermedad. El 45 por ciento de los afectados siente que no tiene libertad suficiente para tomar decisiones y se muestran preocupados por las necesidades afectivas, por sentirse aceptados por los demás y sentirse bien físicamente, según una infografía facilitada por EFE.

Tal como recoge el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos, (NIMH), en muchas ocasiones las personas con esquizofrenia ven o escuchan cosas que no suceden. Incluso piensan que existen personas que pueden bien controlar sus pensamientos, conspirar para causarles algún tipo de daño o hasta leer su mente. Esto les genera una sensación de miedo convirtiéndoles en personas retraídas y muy agitadas, algo que supone un infierno para las personas de su entorno. 

Según el canal citado, las personas con esquizofrenia “hablan de cosas extrañas o inusuales” de vez en cuando, lo que dificulta mantener una conversación. Pueden estar sentados durante horas sin articular palabra o movimiento alguno. En ocasiones pueden dar la sensación de encontrarse perfectamente bien hasta que realmente exponen sus pensamientos en ese preciso instante. Padecen los síntomas durante toda su vida pero el tratamiento puede ayudarles. 

Causas, servicios y atención clínica

Según el portal de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las causas de la esquizofrenia, todavía hoy, no han logrado identificarse en un único factor.  Algunas investigaciones han apuntado a algunos factores genéticos como los causantes de un aumento del riesgo de tener este problema, pero el organismo mundial considera que puede estar provocado por la interacción entre la genética y factores ambientales, además de la intervención de factores psicosociales. 

                                                 Datos de la esquizofrenia en España. (EFE)

Según la OMS, más del 50 por ciento de las personas que padecen esquizofrenia no están recibiendo una atención apropiada. El 90 por ciento de los esquizofrénicos sin tratamiento son residentes en países de renta media y baja, lo que concluye que la falta de acceso a servicios de salud mental es un problema importante en todo el mundo. El paciente, de por sí, es menos proclive a solicitar asistencia. 

Pero lo cierto es que la esquizofrenia es tratable a través de la farmacoterapia y el apoyo psicosocial, pero los centros hospitalarios psiquiátricos a la antigua usanza no terminan de demostrar una eficacia en la implantación del tratamiento. Por ello, el compromiso de los familiares y la comunidad es clave. 

Síntomas de la esquizofrenia

La Organización Mundial de la Salud (OMS) determina que los síntomas más comunes de la esquizofrenia son: 

  • Alucinaciones: ver o percibir algo que no existe. 
  • Delirios: Creencias o sospechas erróneas y persistentes no compartidas por otras personas de las misma cultura. 
  • Conducta desorganizada y extravagante que pueden manifestarse como vagabundeo, murmuraciones y risas para sí mismo además de aspecto estrafalario, abandono de aseo personal o aspecto desaliñado. 
  • Discurso incoherente o no pertinente. 
  • Alteración de las emociones. 

Sin embargo, desde el NIMH, se habla de síntomas positivos, negativos y cognitivos. Entre los primeros se incluyen las alucinaciones, los delirios, los trastornos del pensamiento y trastornos del movimiento. Son aquellos que definen como situaciones que hacen a la persona con esquizofrenia perder el contacto con la realidad, y pueden ir y venir. En ocasiones son graves y en otras apenas se detectan. 

Entre los síntomas negativos de la esquizofrenia está la disminución de la expresión de emociones a través del rostro o tono de voz, el conocido como ‘afecto plano’; la falta de satisfacción en la vida diaria; la dificultad para comenzar y mantener actividades y la reducción del habla. Pueden incluso descuidar la higiene personal básica, dando sensación de pereza, pero es un síntoma que además se manifiesta con la necesidad de ayuda para llevar a cabo sus tareas diarias. 

Entre los síntomas cognitivos de la esquizofrenia resaltan la deficiencia para comprender información y emplearla para la toma de decisiones, problemas de concentración o atención y problemas con la capacidad de emplear información de forma inmediata tras haberla aprendido. También son difíciles de reconocer, tanto que solo se detectan cuando se llevan a cabo las pruebas específicas en cuestión. 

FUENTES: 

Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos (NIMH):

https://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/la-esquizofrenia/index.shtml

Organización Mundial de la Salud (OMS): https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/schizophrenia