El estrés provoca cáncer

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Hasta ahora, sabíamos que el estrés está considerado por la Unión Europea como el segundo problema de salud más frecuente entre la población, después de los trastornos músculo-esqueléticos. También conocíamos que el cáncer es la segunda causa principal de muertes cada año en España, por detrás de las enfermedades cardiovasculares. Ahora, investigadores chinos y estadounidenses han demostrado científicamente por primera vez que existe una relación directa entre ambas enfermedades.

La revista ‘Nature' publicó ayer las conclusiones de esta investigación, en la que los científicos afirman que las células víctimas de estrés pueden emitir señales que inducen a la generación de tumores en las células sanas vecinas. El estudio se realizó con moscas de la fruta, que comparten con los seres humanos los mismos genes y las mismas secuencias biológicas que intervienen en la generación de tumores. Los científicos ya habían demostrado con anterioridad que las inflamaciones crónicas, causa clave en el estrés, están asociadas con el crecimiento de los tumores en enfermos de cáncer, y todos los médicos suelen advertir de que las emociones negativas y el cáncer pueden estar interrelacionados.

Más fácil

Lo que ocurre es que, hasta ahora, estaba aceptado que las mutaciones genéticas que causan el cáncer sólo podían afectar a las células individualmente y este estudio lo desmiente. Indica que diferentes mutaciones en células distintas pueden colaborar entre sí en la generación y desarrollo de tumores. Los investigadores centraron su trabajo en la actividad de los dos principales genes mutantes causantes de cáncer: el RAS, que se relaciona con un 30% de los casos, y el gen conocido como ‘garabato'. Ni un RAS mutado, ni una versión del ‘garabato' pueden por sí solas causar un cáncer. Pero los investigadores observaron cómo algunas moscas desarrollaban un tumor maligno al entrar en contacto dos células con ambos genes defectuosos; el estrés era el factor que unió a esas dos células.

El profesor Tian Xu, de la University School of Medicine de Connecticut, máximo responsable de la investigación, manifestó que «son malas noticias, porque hay una gran variedad de condiciones que pueden desencadenar el estrés físico y emocional, así como las infecciones y las inflamaciones». Y, en definitiva, el estudio demuestra que es más fácil de lo que se pensaba que el cáncer arraigue en el organismo humano, tras constatar que es más probable que las mutaciones se ceben en varias células distintas que en una sola.

La buena noticia es que este hallazgo también identifica una potencial nueva vía para detener el cáncer, si se consigue bloquear el origen de la señal de estrés que reciben las células. «Un mejor entendimiento del mecanismo subyacente en la generación del cáncer siempre ofrece nuevos instrumentos para combatir la enfermedad», destacó el investigador y especialista profesor Wu.