La paliación de la vista cansada cada vez está más cerca gracias a unas lentes de contacto

lente“En los ojos del joven arde la llama, en los del viejo brilla la luz”, citó en su día Víctor Hugo. La entrada en los cuarenta supone, entre otras muchas circunstancias, la pérdida de la visión. La presbicia o vista cansada, es uno de las afecciones más acusadas. De hecho, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), un 40% de la población en España sufre de este mal. Cerca de 20 millones de personas.

La imposibilidad de enfocar correctamente objetos cercanos, es su principal causa de incidencia. El enfoque depende de la elasticidad del cristalino. Si no se estira lo suficiente, el sujeto comienza a perder agudeza. Dolor de cabeza o fatiga, son algunos de sus síntomas.

La disminución de la capacidad para divisar objetos es factor intrínseco del ser humano. Todos, tarde o temprano, padecen la pérdida visual. Los hipermétropes se suman con más asiduidad a padecer vista cansada ya que su afección interviene directamente en la focalización de objetos cercanos. Por su parte, los que sufren astigmatismo también la pueden padecer aunque con menores probabilidades ya que el problema radica en no enfocar los objetos de lejos.

Hasta la fecha sólo era posible corregir este defecto mediante las gafas progresivas. Gracias a las nuevas investigaciones en la materia, ya es una realidad reducir el problema mediante las lentillas. Son las llamadas anti-edad.

Según datos extraídos de los laboratorios CooperVision Spain más de 15.000 personas ya se nutren de las ventajas de estas nuevas lentes de contacto. De este modo, se evita pasar por el quirófano, acoger las lentillas como un apósito imperceptible a los ojos ajenos e incluso no tener por qué graduar sus gafas de sol.

Tecnología de Geometrías Progresivas Asimétricas

La utilización de dos lentes completamente distintas pero que funcionan aunadas para aportar una clara visión, permite corregir las dificultades de la visión. Según la Tecnología de Geometrías Progresivas Asimétricas, no importa que el sujeto sufra astigmatismo, hipermetropía o miopía, ya que reduce progresivamente el mal del ojo trabajando en su recuperación.

Las citadas lentillas anti-edad están compuestas de phosphoricolina, sustancia que se presenta de forma natural en las membranas de las células del organismo. Una de sus ventajas es sin duda la atracción de las moléculas que las conforman por el agua, lo que permite llevar puestas las lentillas durante periodos más largos, evitando las incomodidades de su limpieza continua.

En muchos de los casos, el sujeto no soporta la utilización de las lentillas o lentes de contacto por su aparatoso empleo y pormenorizado cuidado. Los avances en el campo de la visión son cada vez más efectivos. Con el tiempo, la erradicación de los problemas visuales serán puras metas a conseguir. Y si no, al tiempo.