Mi hijo duerme destapado, ¿puedo evitarlo?

Enero es el mes frío por excelencia en España y en estas noches especialmente gélidas, madres y padres, pendientes a todo, añaden a la lista de preocupaciones cotidianas el que, durante la noche, los niños se destapan mientras duermen. Si en los microdespertares los mayores aprovechamos para arroparnos hasta las orejas, para los pequeños es diferente, no falla, vamos a echar un vistazo al dormitorio y el escenario ya nos suena: mantas, edredones y sábanas amontonadas a los pies de la cama y ¡el niño está otra vez completamente destapado!

Realmente estamos interesados en que nuestros hijos tengan el mejor sueño posible y el experimentar temperaturas extremas mientras se duerme, no ayuda al descanso nocturno.

¿Por qué mi hijo se destapa por las noches?

Es una batalla perdida: los niños se destapan una y otra vez mientras duermen, con el obligado desasosiego paterno, entrando en un bucle infinito. Analicemos la situación centrándonos en dos puntos, ¿por qué los niños se desarropan tanto?, y la clave, ¿es realmente perjudicial que el niño no duerma bien abrigado?

El pediatra Jesús Garrido de “Mi pediatra online”, nos cuenta como hay aspectos diferenciales entre el sueño infantil y el sueño adulto:

Los niños se mueven mucho mientras duermen

Un adulto se mueve aproximadamente 5 veces por cada hora de sueño, sin embargo, en niños esta cifra es muy superior, de hecho, si observáramos a un niño durmiendo pensaríamos que se mueve en exceso. Pretender que acaben durmiendo como angelitos, con la cabeza sobre la almohada y perfectamente tapados por las sábanas y el nórdico, es una tarea casi imposible, de hecho, lo raro sería que un niño no se destapara mientras duerme.

Suelen sudar al principio del sueño

Según el Dr. Garrido, el sistema nervioso autónomo (SNA) tiene dos sistemas, de alerta y de recuperación. Durante la recuperación, el cuerpo reduce su actividad (como ocurre al dormir); en este proceso de regulación de la energía, esta se elimina en forma de calor y el sudor tiene un papel fundamental. Observaremos que todo sucede al principio de la noche, posteriormente el nivel de sudoración casi desaparece.

Los abrigamos demasiado en la cama y pasan calor

Es típico de los padres pensar: “si yo tengo frío, mi hijo tiene más. Si yo me pongo una manta, al niño le pongo dos”, ¿te suena? Entonces es normal que si por la noche tiene calor mientras duerme, se destape. Además, cuando nos levantamos a echar un vistazo y lo vemos destapado, recomponemos la cama y le ponemos una capa adicional “por si acaso”.

¿Es útil la “sábana fantasma”?

Existen las llamadas “sábanas fantasmas”, además de ciertos sacos de dormir para niños, cuya función principal es evitar que se caigan de la cama; algunos han encontrado en esta ropa de cama la aliada perfecta para conseguir que el niño duerma tapado.

Optar por una sábana fantasma o no, es una elección al gusto del consumidor, siempre y cuando la ropa de cama sea la adecuada. Lo ideal es atajar el problema desde la base y utilizar la ropa de cama justa y necesaria sin abrigar demasiado al pequeño.

¿Cómo evitar que mi hijo duerma destapado?

¿Qué es lo que realmente nos preocupa, que el niño se resfríe? El riesgo está precisamente en todos estos cambios de temperatura que provoca el estar ahora tapado, ahora destapado. Jesús Garrido ofrece una solución inesperada: “¿Y si no lo tapamos?”, de este modo “habría que poner la ropa suficiente para que cuando el niño se destape, no pase frío”, aunque tampoco valdría de nuevo el “más vale que sobre”.

Cuando lo pongas en práctica observa, notarás que a lo largo de la noche suda menos y se mantiene a una temperatura constante, entonces habrás hecho lo correcto.


Publicidad