Alergia y descanso

Cuando llega la primavera, nos despedimos del crudo invierno: todo es sol, alegría, paseos al aire libre…Suena bastante bien, pero desgraciadamente, para una gran parte de la población, tanto española como mundial (cerca de un 25%), esta tiene una connotación muy negativa. ¿Por qué? La primavera supone la aparición de una serie de síntomas muy molestos como irritación de los ojos, dificultades para respirar, prurito en la piel, estornudos fuertes etc. Todos ellos forman parte del cuadro clínico de la alergia, que se presenta sobre todo en la primavera provocada por el incremento de polen de diferentes especies vegetales, en el ambiente que respiramos.

Efectivamente, es por estas fechas cuando en el aire se desprenden miles de millones de partículas de polen, mezcladas muchas veces con fracciones de polvo, que al entrar en contacto con nuestros ojos, piel, o inhalarlos simplemente, hace que se desencadene en los alérgicos una reacción que se manifiesta de la forma antes detallada.

Para dormir esta sintomatología resulta especialmente molesta, por lo que se torna imprescindible tomar una serie de medidas en el dormitorio del alérgico, para que combinadas con las prescripciones médicas pertinentes, pueda minimizarse el malestar que provocan estas reacciones. En primer lugar lo más importante es intentar dejar de estar en contacto con los alérgenos, para esto es importante impedir que entren las partículas de polen dentro de la estancia donde se duerme, limitando el tiempo en el que ventilamos la habitación (aunque ventilar sigue siendo imprescindible). También es importante evitar colgar la ropa de cama para secar al aire libre, sobre todo cuando los niveles de polinización repuntan, evitamos así que las fibras textiles se impregnen de sustancias susceptibles de provocar reacciones.

Por otro lado la alergia a los ácaros, aunque se manifiesta todo el año, se intensifica en primavera (y en otoño), por tanto hay que procurar evitar, (ya no solo en esta estación si no durante todo el año), la acumulación de estos microorganismos en el dormitorio. Así la habitación donde duerme el alérgico debe estar lo más despejada posible de objetos que acumulen polvo: peluches, alfombras, textiles tupidos etc. Y de suma importancia son las características del equipo de descanso. Los materiales de fabricación del colchón y de la almohada, deben evitar la proliferación de colonias de ácaros en su interior. El colchón Nuevo Triple de Grupo Lo Monaco, en su versión Comfort fabricado en látex, ejerce de barrera que impide que aniden ácaros y microorganismos. De hecho un estudio del BelgianTextile Research Centre, demuestra las excelentes propiedades antiácaros del Látex Natura de Grupo Lo Monaco. Para proteger aún mejor el interior de nuestro cochón, se recomienda el uso de un cubrecolchón, que además de reforzar la barrera, es la opción ideal para mantener nuestro colchón como el primer día. 

 


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