Genética contra la hepatitis

HIGADO_RETOCADO

Investigadores del Vall d'Hebron Instituto de Investigación (VHIR) han dado un paso adelante en la personalización de las terapias contra la hepatitis B y C, mediante la aplicación de tecnologías de análisis genético y molecular.

El proyecto consiste en aplicar la pirosecuenciación ultrasensible y el análisis bioinformático, junto con otras tecnologías de análisis, y minimizar así los costes sanitarios y los efectos secundarios que padecen los enfermos, desarrollando las herramientas diagnósticas más sencillas y útiles para identificar cuál es el mejor tratamiento para cada paciente. De este modo, se consigue tratar la enfermedad con las mínimas molestias para el paciente, de por sí alarmado por las complicaciones que suelen arrastrar las patologías hepáticas.

Afecta a 3 de cada 100 humanos

La infección por el virus de la hepatitis C es un problema que afecta al 3% de la población mundial, una enfermedad crónica que padecen cerca de 200 millones de personas. Una gran parte de los pacientes infectados la adquirieron entre 15 y 25 años antes de la identificación del virus y el desarrollo e implementación de los tests de diagnóstico. La infección es asintomática hasta llegar a fases avanzadas en las que aparecen complicaciones como la cirrosis descompensada o el carcinoma hepatocelular.

Mientras que en las primeras fases los recursos para controlarla son muy pocos, en las avanzadas son enormes, y un porcentaje significativo de pacientes requieren un trasplante hepático con el consiguiente aumento en los costes directos e indirectos, pérdida de calidad de vida y aumento de la morbimortalidad. El virus de la hepatitis B ha infectado a 2.000 millones de personas en el mundo, 400 millones de las cuales lo padecen de forma crónica y evoluciona en muchos casos (25%-40%) hacia la cirrosis y el carcinoma hepatocelular, siendo una de las causas principales de muerte.