Una buena higiene vocal para prevenir problemas de voz

salud-vocalEn esta época del año, maestros, profesores y personal docente en general, inician su actividad profesional coincidiendo con el comienzo de un nuevo curso académico. Tienen por delante infinidad de horas de trabajo en las que hablarán sin descanso, y sin una técnica vocal aprendida para el ejercicio de su profesión.

Seguramente la mayoría de ellos sea consciente de que la voz es su herramienta de trabajo más preciada, pero quizá no todos conozcan la mecánica de la fonación, y la importancia de cuidarse para prevenir la aparición de determinadas patologías, como pueden ser los nódulos vocales.

Las patologías vocales más frecuentes

- Nódulos Vocales
- Pólipo Vocal
- Edema de Reinke
- Disfonía Disfuncional

Todas ellas producen ronquera y cansancio al hablar conforme avanzan las horas del día. No debemos esperar a que aparezca una lesión orgánica para ponernos en manos del otorrinolaringólogo, que será el que haga un diagnóstico a partir de la imagen de las cuerdas vocales, y valore la necesidad de acudir al logopeda, que nos guiará en el proceso de rehabilitación foniátrica.

La mayoría de las veces, si estas lesiones benignas acaban de aparecer, suelen remitir con la terapia vocal, pero si no, el otorrino puede valorar la necesidad de extirparlas con microcirugía laríngea. Tanto antes como después de la intervención quirúrgica se debe realizar tratamiento logopédico.

No obstante debes saber que casi todas las patologías vocales están ocasionadas por el uso incorrecto de la voz y el abuso de la misma, con lo cual debes reestructurar tu mecánica fonatoria cuanto antes si no quieres que se reproduzcan las lesiones una y otra vez.

¿Cuándo empiezo a tener problemas?

Aquí te ayudamos a identificar aquellos signos de esfuerzo vocal que apuntan a una posible patología de las cuerdas vocales:

- tu voz no suena siempre clara
- te quedas ronco con frecuencia, ante una situación de mayor trabajo vocal o un ambiente de ruido, polvo, humo de tabaco, etc.
- al final del día sientes fatiga o cansancio al hablar
- tienes la necesidad constante de aclararte la voz con el carraspeo.
- tienes agarrotamiento de los músculos del cuello
- te cuesta cantar
- se te marcan las venas del cuello al hablar
- te quedas sin aire al final de las frases

¿Por qué se dañan las cuerdas vocales?

Una persona que desarrolla una patología vocal, normalmente mantiene mucha tensión en la musculatura del cuello, donde centra prácticamente todo el trabajo vocal. La técnica vocal buena, entre otras cosas, consiste en mantener un apoyo muscular con el diafragma, para dar soporte al aire, y restar así trabajo a la musculatura del cuello, que es lo que impide una correcta vibración de las cuerdas vocales.

Las cuerdas vocales son fundamentalmente músculo, por tanto, se fatigan con el uso prolongado. La mucosa que las recubre es muy sensible a los alimentos demasiado fríos o demasiado calientes, al humo, al polvo, a la sequedad ambiental producida por la climatización artificial, a la inhalación de productos tóxicos, etc.

Pero sobre todo, esta mucosa necesita estar muy hidratada para amortiguar el movimiento vibratorio que produce la voz.

La hidratación, muy importante

Lo único que realmente hidrata las cuerdas vocales es el agua. Nunca debes sustituir el agua por un caramelo, pues vas agotando las reservas salivares, y en realidad no hidratas. No se trata de beberse un litro de agua antes de la jornada de trabajo, sino de ir reponiendo la hidratación con sorbos pequeos durante el habla.

Recomendaciones de higiene vocal

- Evita toser y carraspear. Ambos son considerados comportamientos de esfuerzo traumático para las cuerdas vocales. Evita hablar susurrando o cuchicheando.
- No arrastres la voz al hablar, ni des golpes bruscos de voz.
- Evita reír a carcajadas muy exageradas.
- Nunca empieces a hablar sin haber cogido aire.
- No hables deprisa sin hacer pausas y agotando el aire residual
- No hables mientras vas andando deprisa o realizas esfuerzos físicos
- Evita gritar para llamar la atención de alguien
- No imites voces de personajes si no estás entrenado para ello
- No cantes ni tararees si no sabes hacerlo correctamente
- Colócate a la altura del otro interlocutor y háblale siempre de frente. - No hables mientras escribes en la pizarra.
- Habla vocalizando correctamente para que el sonido no se quede atrapado en la boca.
- Evita el uso excesivo del teléfono. Por teléfono hacemos un esfuerzo vocal inconsciente, así que sustitúyelo en la medida de lo posible por el correo electrónico o el mensaje de texto.
- Realiza ejercicios de calentamiento vocal antes del comienzo de tu jornada laboral.