Las migrañas y jaquecas, un obstáculo para nuestra vida diaria

jaquecaLa mayoría de nosotros hemos sufrido en alguna ocasión episodios de dolor de cabeza de gran intensidad que nos han alarmado. Realmente, el padecimiento de cefalea es uno de los síntomas más frecuentes en la población general y la mayoría de las veces no indican ningún trastorno de importancia.

Por ello, es fundamental diferenciar los dolores de cabeza sin importancia en cuanto a su diagnóstico de aquellos otros que sirven para manifestar trastornos más graves.

Cefaleas primarias y secundarias

Definimos como cefaleas primarias aquel grupo de dolores de cabeza que no son secundarios a ningún cuadro que los genere. Dentro de estas cefaleas primarias el grupo más importante lo constituye la migraña o jaqueca.

Por el contrario, las cefaleas secundarias son aquellas cuyo origen hay que buscarlo en otras entidades como tumores, enfermedades vasculares cerebrales del tipo de la hemorragia subaracnoidea, traumatismos craneoencefálicos o infecciones del sistema nervioso central, como meningitis o encefalitis. En este tipo de cefaleas es fundamental un diagnóstico precoz, lo más rápido posible, pues de ello va a depender la posterior evolución del trastorno que lo causa y del paciente.

Signos de alarma

Como signos de alarma a tener en cuenta hemos de reseñar: cefalea de reciente comienzo o brusco en personas que no han sufrido con anterioridad dolores de cabeza, un dolor que no cede con el descanso nocturno; que se acompaña de algún otro signo neurológico, aunque sea leve, como déficit de fuerza en alguna extremidad, dificultad para un habla fluida; que se acompañe de nauseas y vómitos repetidos y no controlables con medicación junto con fiebre; y en último lugar que el paciente presente alteración del nivel de conciencia, esto es, que se encuentre mas lentificado en su funcionamiento cerebral normal que incluso puede llegar a la tendencia al sueño.

En todos estos casos se debe poner en contacto con el especialista de forma rápida.

La migraña o jaqueca como prototipo de cefalea primaria

La migraña es un dolor de cabeza crónico recurrente, es decir, se presenta de forma repetida en distintos momentos de la vida de la persona, reuniendo una serie de características muy particulares y que lo diferencian de los otros tipos de cefaleas.

La localización del dolor suele ser unilateral (de ahí el origen del nombre del griego hemicrania), aunque puede presentarse igualmente de forma bilateral o incluso en toda la cabeza -holocraneal-. Los pacientes se suelen quejar de un dolor pulsátil, parecido a un vaso que les late en su cabeza, que en los casos de gran intensidad les obliga a dejar las actividades que se encuentran realizando.

Este dolor pulsátil aumenta en intensidad con la actividad o el ejercicio físico. Se puede acompañar de náuseas o vómitos, y suele aparecer fotofobia y/o sonofobia, esto es, molesta en exceso la exposición a la luz y al sonido, incluso hay pacientes que describen alteraciones a la hora de percibir los olores o el sabor.

En ocasiones, dichos dolores de cabeza se preceden de síntomas visuales como aparición de figuras geométricas tipo cuadrangulares o rectangulares en uno o en los dos campos visuales, que ceden con la posterior aparición del dolor de cabeza. Este grupo de migrañas con síntomas visuales previos se conocen con el nombre de migrañas con aura, para diferenciarlas del grupo más numeroso que sería el de las migrañas sin aura.

Alimentos y hábitos que ayudan a provocarlas

A modo de curiosidad se han descrito alimentos como la vainilla y el chocolate, el vino tinto, el queso curado que pueden precipitar el inicio de la crisis de jaqueca. En otras ocasiones, las circunstancias emocionales de la persona como periodos de estrés o de especial tensión nerviosa pueden iniciar un ataque de migraña. Muchos pacientes con migraña se adelantan al comienzo de la sintomatología con una sensación de disconfort que les avisa del comienzo del cuadro.

La importancia de la migraña no sólo responde a la incapacidad que produce en la persona, que en bastantes ocasiones le obliga a guardar reposo en cama, en cuarto oscuro donde no entre luz ni sonido, sino también en la importancia económica, pues en términos absolutos constituye una importante causa de pérdidas de horas de trabajo.

¿Qué hacer ante una migraña?

En primer lugar, como destacábamos al comienzo es de capital importancia diferenciar este tipo de cefalea de otros tipos secundarios. El neurólogo es el especialista que se encarga del diagnostico y tratamiento de la migraña, acudiendo en ocasiones a la realización de pruebas de neuroimagen como la TC craneal para completar el estudio diagnostico, no siendo imprescindible -la inmensa mayoría de los pacientes con migraña no presentan alteraciones en el estudio de la TC craneal-. El diagnóstico es fundamentalmente clínico, con las características que describe el paciente en la consulta al especialista.

Tratamiento de la migraña

Distinguimos dos tipos de tratamiento de la migraña. En primer lugar, el tratamiento del ataque agudo de jaqueca y en segundo lugar, un tratamiento más a medio plazo para intentar disminuir la intensidad de los ataques de migraña y la frecuencia de los mismos.

 

En cuanto al tratamiento del ataque agudo de migraña, contamos con diferentes clases de medicación. En primer lugar se comienza con el uso de analgésicos, según la escala de la OMS que reconoce tres escalones. En un primer momento, analgésicos del tipo paracetamol o antiinflamatorios no esteroideos del tipo ibuprofeno, pueden resultar suficientes. De no ser así, podemos utilizar analgésicos y antiinflamatorios de mayor potencia analgésica, siempre bajo la supervisión del médico.

En la actualidad contamos con nuevas medicaciones del tipo de los triptanes-fármacos que bloquean determinadas sustancias que se producen en los ataques de jaqueca que vienen a completar el arsenal terapéutico para las crisis de migraña. Para el tratamiento preventivo contamos igualmente con varias clases de fármacos: Betabloqueantes, antagonistas del calcio e incluso medicación de la familia de los antiepilépticos, como el valproato y el topiramato.

 

Como refiere el neurólogo Oliver Sacks en su libro "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero", la migraña constituye un mundo apasionante para el médico y para el enfermo, por las infinitas posibilidades en cuanto a su mejora y tratamiento en el futuro próximo.