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Vivir con esclerosis múltiple: tratamientos y consejos

 

Esclerosis múltiple: qué es

Hablamos de esclerosis múltiple para hacer referencia a la enfermedad crónica del sistema nervioso que afecta al cerebro y la médula espinal. La lesión en la vaina de mielina, ese material que rodea y protege las células nerviosas es la causante de convertir al paciente en una persona más lenta y que padece bloqueos a la hora de la transmisión de mensajes entre el cuerpo y el cerebro. 

La esclerosis múltiple no tiene una causa concreta. De hecho, distintos especialistas como la vocal de Enfermedades Desmielinizantes de la SEN, Celia Oreja, la calificó como “autoinmune, inflamatoria, desmielinizante y neurodegenerativa” durante un encuentro coloquio entre especialistas celebrado en esta segunda quincena de febrero. 

La realidad de la esclerosis múltiple es que sucede cuando el cuerpo se ataca a sí mismo. Afecta más a las mujeres que a los hombres y suele comenzar entre los 20 y los 40 años. Con asiduidad suele ser leve pero puede darse el caso que la persona pierda habilidades como la escritura, el hablar o incluso caminar. No tiene cura posible a día de hoy, pero las medicinas y otros tratamientos pueden ralentizar el proceso, así como ayudar a controlar los síntomas. De igual forma, la fisioterapia y la terapia ocupacional se pueden convertir en un elemento de ayuda al paciente de esclerosis múltiple. 

Causas y síntomas 

Entre los síntomas más comunes de la esclerosis múltiple, la enfermedad de las mil caras, suelen destacar algunos como la alteración de la vista, debilidad muscular, problemas de coordinación y equilibrio, sensaciones como pinchazos, escozor o entumecimiento y problemas con la memoria o el pensamiento. 

Como decimos, su causa es desconocida pero hoy se acepta el concepto de la predisposición genética, que puede ser común a varios miembros de una familia o unos factores desencadenantes ambientales que favorecen la aparición de la enfermedad en las personas expuestas. De lo que sí tenemos constancia es que resulta clave un tratamiento precoz. Para este se encontraron nuevas claves. 

Tratamientos

Al no existir cura, los especialistas se centran en aplicar medicamentos a modo de modificadores de la enfermedad. Su objetivo es prevenir o reducir el número de brotes de esclerosis múltiple. Entre los fármacos destacan interferón beta 1b, interferón beta 1a y acetato de glatiramero, todos ellos se administran a través de inyecciones con una frecuencia marcada por la dosis. 

Estos medicamentos ya se han mostrado eficaces para reducir las tasas de recaída y, en su mayoría, reducen la progresión de la discapacidad a corto plazo. Si el paciente no evoluciona se puede prescribir riatlizumab por infusión intravenosa cada cuatro semanas o la terapia oral a través de fingolimod, mientras que aparecen tratamientos nuevos como teriflunomida y alemtuzumab que prometen mejorar la evolución de la enfermedad y disminuir el número de brotes. 

En lo que respecta al tratamiento de los síntomas como la espasticidad, trastornos urinarios, dolor o cansancio, se utiliza el compuesto por tetrahidrocarbocannabinol (THC) y cannabidiol (CBD), que mejora la calidad de vida del paciente. En España ha sido aprobado el primer tratamiento, derivado de la aminopiridina, que mejora la movilidad en un 50 por ciento de los afectados por esclerosis múltiple. 

Además, en lo que respecta al tratamiento de los brotes, si cuenta con afectación severa por la debilidad en uno o varios miembros, el neurólogo suele proponer tratamientos con corticoides a dosis elevadas por vía intravenosa durante 3-5 días o dosis más bajas por vía oral según la afección.  Como otros tratamientos se aportan inmunopresores que funcionan a través de la inhibición de la división celular. 

Por su parte, la rehabilitación resulta sumamente útil como tratamiento para la esclerosis múltiple desde dos puntos de vista: el físico, como tratamiento de apoyo en la espasticidad, como por la mejoría del ‘tono vital’, al sentir el paciente su participación activa en el tratamiento. 

Cómo vivir con esclerosis múltiple: consejos

 Tal como venimos apuntando en estas líneas, hoy día existen fármacos que pueden ayudar a vivir con esclerosis múltiple. El doctor Daniel S. Reich, experto en esclerosis múltiple en los National Institutes of Health (NIH) estadounidenses, existen “más de una docena de medicamentos efectivos que reducen considerablemente la cantidad de nuevos ataques”. 

El especialista, que asegura en base a sus estudios la posibilidad de que la vitamina D pueda ayudar al sistema inmunológico a funcionar mejor y a protegerse contra la esclerosis múltiple, insiste en que el diagnóstico puede  variar desde muy leve a muy severa. Pero las posibilidades que hoy encontramos para los pacientes se encaminan a brindar una mejora de la calidad de vida. 

Quien vive con la esclerosis múltiple en ocasiones puede sentir que todo se le viene abajo, pero debe valorar ciertos aspectos como que se trata de una enfermedad que no acorta en demasía la esperanza de vida. Eso sí, se aconseja prevenir para lo que pueda ocurrir en un futuro. Evitar un puesto de trabajo que requiera un gran esfuerzo físico puede ser una solución. 

Siempre que se pueda se aconseja mantener todas nuestras actividades previas tanto en trabajo como estudios y aficiones sin establecernos más limitaciones de la que nos impone la esclerosis múltiple. Hay que conocer nuestros propios límites y solicitar la atención médica cuando lo requiera, así como respetar las citaciones con el neurólogo. 

Sin embargo, con asiduidad el paciente con esclerosis múltiple suele hacerse una serie de preguntas sobre qué será de su vida a partir de ese momento. Por ejemplo, debe saber que el calor no empeora la esclerosis múltiple a largo plazo, pero a corto plazo puede suponer un incremento de la fatiga.  Intente evitar el aumento de la temperatura corporal. 

Finalmente cabe destacar que no existen evidencias de que el estrés empeora la esclerosis múltiple pero como en cualquier caso, debe evaluar de vez en cuando si realmente merece la pena mostrar la precaución por determinados aspectos. Someterse a una intervención quirúrgica no tiene que suponer un problema mayor y hacer ejercicio físico, moderado y aeróbico (caminar o nadar, por ejemplo), tiene un efecto beneficioso sobre el organismo. 

Si padece esclerosis múltiple debe evitarse el esfuerzo extenuante.  También debe controlar su peso. Decántese por una dieta nutritiva y equilibrada en la que predomine la ingesta de grasas de origen vegetal o de pescado sobre las grasas de origen animal. Refuerce también la ingesta de calcio durante los tratamientos con corticoides y si atraviesa la menopausia. 

*NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

FUENTES: 

Asociación Española de Esclerosis Múltiple (AEDEM – COCEMFE) 

Portal de información de los National Institutes of Health (EEUU)

Multiple Sclerosis. Reich DS, Lucchinetti CF, Calabresi PA. N Engl J Med. 11 de enero de 2018; 378(2):169-180. doi: 10.1056/NEJMra1401483. Revisión. No hay resumen disponible. PMID: 29320652.

 

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