Las mujeres andaluzas podrán elegir si paren acostadas, de pie o en cuclillas

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Las 35 maternidades andaluzas ofrecerán este año a las mujeres la posibilidad de que decidan la posición que quieren adoptar para dar a luz, acostada, de pie o en cuclillas, y podrán dejar constancia de sus preferencias en cuanto a la participación de su pareja y al tratamiento y manejo del dolor.

Una vez que se haya producido el parto, también podrán decidir sobre la higiene del bebé y la alimentación, según recoge el Programa de Humanización de la Atención Perinatal de la Consejería de Salud, que pretende informar, facilitar, proponer y respetar la experiencia natural del parto.

Este programa estará activo este año en los 35 centros hospitalarios andaluces, que contarán con sillas de parto vertical y matronas formadas para que las mujeres que así lo soliciten puedan dar a luz de este modo.

Asimismo, una decena de hospitales pondrán a disposición de las futuras madres que lo soliciten bañeras para llevar a cabo parte de la dilatación, ya que la inmersión en agua durante este proceso reduce la percepción del dolor y disminuye la necesidad de medicamentos analgésicos, según la consejería.

Además, se pondrán en marcha nuevas consultas adaptadas para atender a las mujeres discapacitadas que estén embarazadas, un recurso que se suma al que ya está operativo en Granada. Para la puesta en marcha de este plan, este año se realizarán 53 cursos con la participación de 1.500 profesionales sanitarios.

Por otra parte, la Consejería de Salud está formando a profesionales sanitarios y de igualdad para que sean referentes en materia de educación sexual dirigida a jóvenes y a la población mayor de 65 años para promover la sexualidad "como un valor positivo y un activo para el bienestar y la salud de las personas". Un total de 745 institutos de educación secundaria se han inscrito durante el curso 2009-2010 para recibir la formación sexual.

Por su parte, el programa para mayores de 65 años, al que han asistido 300 personas, pretende "naturalizar" la sexualidad a esta edad, abordar los prejuicios acerca de la vejez así como modificar tópicos que entienden el envejecimiento como sinónimo de enfermedad y de pérdida de la actividad sexual.