Los inconvenientes de una mala mordida

El conocido como Síndrome de la Articulación Temporomandibular (ATM) suele derivarnos en problemas que, en ocasiones, somos incapaces de vincular. Sueño, vértigo, mareo, dolores de cabeza o destellos de la vista pueden deberse a ello. Todo deriva del empleo de la articulación que existe entre la mandíbula y el cráneo, la cual se fuerza para gestos comunes como masticar, tragar o incluso hablar. Estos problemas se incrementan cuando se cuenta con una mala mordida. 

Es por ello que la Sociedad Española de Ortodoncia y ortopedia dentofacial (SEDO) recuerda cuáles son los síntomas más comunes del Síndrome de la ATM. Destacan: 

  • Chasquidos o chirridos al abrir o cerrar la boca. 
  • Disminución de la capacidad de abrir o cerrar la boca. 
  • Dificultad o molestia al morder o masticar. 
  • Dolor de oídos.
  • Dolor facial sordo en la cara. 
  • Dolores de cabeza. 
  • Dolor o sensibilidad en la mandíbula. 

Muchos de estos síntomas, recuerdan, se suelen manifestar de forma conjunta pero no se relaciona directamente con una mala mordida. La solución pasa por la ortodoncia que se encamina a un encaje correcto de los dientes.  Lo cierto es que la molestia puede llegar incluso a derivar en contracturas musculares que desciendan hasta la propia espalda. 

Lo cierto es que “la posición dental tiene una gran incidencia en la salud del resto del organismo”. Según añaden, funciones tan claves como la respiración, el olfato, la audición o la visión parten desde la cabeza. Cualquier órgano sensorial podría verse alterado por el sistema masticatorio, ya que los órganos implicados están interconectados a nivel nervioso. 

De hecho, tal como sostienen, “una alteración en la respiración puede influir sobre el desarrollo de los arcos dentales y causar apiñamiento dental”. También cuando la mandíbula se desplaza por una incorrecta posición de las piezas dentales se crea una respuesta muscular que puede provocar contracturas en tensión en el cuello o en la espalda.