Alimentos que dificultan el descanso

En el artículo Alimentos que te ayudan a dormir comentábamos aquellos nutrientes que propician el reposo y nos invitan a soñar.  Sin embargo hay otros alimentos que sin ser excitantes dificultan la relajación de nuestro organismo. Como premisa principal (amparada bajo una lógica aplastante) está la de no atiborrarnos antes de ir a dormir, las comidas copiosas hacen trabajar a nuestro estómago durante gran parte de la noche, haciendo que tengamos un sueño fragmentado.

Además y como ya hemos señalado, existen algunos tipos de comida que ingeridas antes de ir a la cama, tienen un efecto negativo sobre nuestro descanso, a saber:

-Dulces: las grasas y el alto contenido de azúcar tienen un impacto dañino sobre las ondas cerebrales. ¿Por qué? pueden causar pesadillas mientras dormimos.

-Comida rápida: es muy poco recomendable antes de irse a dormir, impulsa la producción de ácido gástrico con la consiguiente sensación de acidez.

-Pasta: es el alimento que más hidratos de carbono contiene. Al combinarse con otros condimentos como, por ejemplo queso y diferentes salsas, se acumula en nuestro organismo en forma de grasa por la noche.

-Bebidas alcohólicas: proporcionan un sueño superficial, poco placentero y reparador a la vez que retrasan la llegada de la fase REM. 

-Cafeína: por sus efectos estimulantes y la permanencia que tiene en nuestro organismo (entre 8 y 10 horas), es el mayor rival para conciliar rápidamente el sueño. 

-Legumbres: debido a su naturaleza proteica, nos hacen sentir hinchados, pueden crear gases y malas digestiones, dificultando el sueño.

-Frutas y verduras: por la noche hay que evitar las frutas ricas en vitamina C como son los kiwis y las naranjas. Tampoco es conveniente comer  verduras que presentan concentraciones altas de fibras, como son los canónigos o las zanahorias. 

Sin embargo, no basta sólo con cuidar nuestra dieta antes de irnos a la cama. Consejos como acortar la duración de la siesta, acostarse a la misma hora, adecuar nuestro dormitorio eliminando la luz y el ruido que nos estorban, alejar los dispositivos electrónicos de nuestro alcance, así como elegir el equipo de descanso que más se adapta a nuestras necesidades personales son factores que contribuyen a obtener el descanso merecido.