Salud IDEAL - tratamiento

  • Cómo tratar y controlar la apnea del sueño

    Este trastorno duplica el riesgo de accidentes en carretera

    ¿Se imagina sufrir hasta 400 despertares de corta duración durante sus horas de sueño? Justo esto es lo que provoca la apnea del sueño. Un trastorno que sufre entre el 4-6% de la población, y que produce un estrechamiento en las partes blandas mientras dormimos. Lo cual conlleva la obstrucción al paso de aire en la vía respiratoria superior del paciente durante determinadas fases del sueño que sólo cesa cuando el paciente se despierta.

    A pesar de ser un trastorno muy común en la sociedad, la mitad de quienes lo padecen no reciben tratamiento y muchos de ellos desconocen que lo sufren. Entre los síntomas más comunes que pueden avisar de padecer esta enfermedad, destacan los lapsus de memoria, irritabilidad, ronquidos fuertes, depresión, hipertensión arterial, cefaleas matinales y disfunción sexual.

    No obstante, el más característico de sus síntomas es, sin duda, la somnolencia diurna provocada por el cansancio de no dormir las horas necesarias de sueño. Esta somnolencia duplica el riesgo de accidente de tráfico si la persona no se adhieren al tratamiento adecuado.

    Así lo corrobora una investigaciónrealizado por expertos de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard; la Universidad de Minnesota Morris y el Hospital Brigham y de Mujeres (BWH), en Estados Unidos. Este estudio ha demostrado que los conductores de camiones con apnea obstructiva del sueño (OSA), que no siguen un tratamiento, tienen una tasa de accidentes de tráfico evitables cinco veces mayor que sus compañeros de profesión que no sufren este trastorno. Además, esta tasa aumenta considerablemente si el conductor del vehículo consume alcohol durante el viaje o antes del mismo.

    Por este motivo, los conductores que padecen apnea del sueño sin tratar no deben conducir bajo ningún concepto.

    En estos pacientes se deben evitar los sedantes para dormir y los diuréticos al final del día, prescindir del alcohol, especialmente por las noches, no fumar, salvar las cenas copiosas, mantener el dormitorio en un ambiente agradable sin cambios de temperatura notables, procurar levantarse los fines de semana en el mismo horario que el cotidiano, usar la cama sólo para dormir, y acostarse sobre un lado para mantener la vía aérea permeable.

  • Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)

    La Organización Mundial de la Salud (OMS) prevé que para el año 2030, la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) se convierta en la cuarta causa de muerte en todo el mundo. Debido a esta expansión, y a la gravedad de esta enfermedad cada vez más común, hoy se celebra el Día Mundial de la EPOC. A lo largo de esta jornada, la OMS y empresas especializadas en servicios domiciliarios para tratar y mejorar la calidad de vida de estos pacientes, como Oximesa, tratan de promover una mayor comprensión de la enfermedad y una mejor atención a los pacientes, así como crear ambientes más saludables. Esta organización encabeza la Alianza Mundial contra las Enfermedades Respiratorias Crónicas (GARD), una alianza de organizaciones y organismos nacionales e internacionales que tratan de alcanzar el objetivo de reducir la carga mundial de enfermedades respiratorias crónicas y lograr un mundo en el que todos podamos respirar libremente.

  • Disfunción eréctil: La solución definitiva

    La disfunción eréctil, también conocida como impotencia sexual, se puede definir como la incapacidad para conseguir una erección suficiente y durante el tiempo necesario para mantener una relación sexual satisfactoria. Este término se refiere exclusivamente a la capacidad de erección del pene y no implica trastornos del deseo sexual, la eyaculación o el orgasmo.

    A pesar de tratarse de un trastorno benigno, la repercusión de este problema, todavía tabú, afecta en muchos casos a la salud psicosocial del individuo y puede ocasionar una importante alteración de la calidad de vida personal y del entorno familiar y de pareja.

  • Fleboterapia, la técnica más eficaz para acabar con las varices

    La insuficiencia venosa crónica, también conocida como varices, es la enfermedad vascular más frecuente entre la población, especialmente en mujeres, quienes tienen hasta cinco veces más posibilidades de padecerla. Las varices afectan del 20 al 30 por ciento de la población adulta, aumentando su prevalencia con el envejecimiento. De hecho, a partir de los 50, casi la mitad de la población sufre algún grado de insuficiencia venosa.

  • Ondas de choque para acabar con la disfunción eréctil

    Entendemos por disfunción eréctil, o impotencia sexual, la incapacidad para conseguir una erección suficiente y durante el tiempo necesario para mantener una relación sexual satisfactoria. Es importante resaltar que este término se refiere exclusivamente a la incapacidad de erección del pene, y que no implica trastornos del deseo sexual, la eyaculación o el orgasmo.

    A pesar de que para muchos hombres se trate de un tema tabú, sobre el que les cuesta hablar o pedir ayuda, la disfunción eréctil es un problema que afecta a un porcentaje de varones importante. Además, la incidencia aumenta con la edad. Se calcula que un 5% de los varones de 40 años y entre un 15 y un 25% de los de 65 años de edad la padecen. A pesar de estos datos, la disfunción eréctil no es un problema que forme parte del proceso de envejecimiento, dado que no todos los hombres lo sufren.

  • Soporte Ventilatorio para tratar el asma y la disnea

    Algunas alteraciones neuromusculares, esqueléticas o pulmonares, provocan que las personas que las sufran requieran una ayuda adicional para respirar. Algunos de los síntomas más comunes son la disnea, la fatiga y las cefaleas.

    Si siente dificultad para respirar, o falta de aliento como si se estuviera ahogando, probablemente sufra disnea. Este trastorno respiratorio también se presenta junto a unos síntomas físicos muy obvios como tos, mareo u otros signos de agobio. Además, la mala circulación, conocida como cianosis, puede provocar que los pies y las manos se vuelvan azuladas.