Salud IDEAL - tratamiento,

  • Cardiopatías congénitas: lo que debes saber en el día internacional

     

    Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas

    El 14 de febrero es el Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas. Se trata de lesiones anatómicas de una o varias de las cuatro cámaras cardíacas de los tabiques que las separan, o bien de las válvulas o tractos de salida – zonas ventriculares por donde sale la sangre del corazón- y que se originan desde nacimiento. Las causas aún todavía hoy se desconocen pero los avances científicos han permitido determinar, al menos qué situaciones nos podemos encontrar. 

    La realidad es que las cardiopatías congénitas, por las cuales hoy celebramos el Día Internacional no son tan poco frecuentes como se puedan pensar. De ahí a la existencia de esta información. Aproximadamente ocho de cada mil recién nacidos padecen este problema que supone una gran preocupación para los progenitores en el momento de conocerla. Lo cierto es que una cardiopatía congénita que no se diagnostique puede derivar en un problema serio, especialmente en los recién nacidos, quienes podrían empeorar su estado de salud en días e incluso en pocas horas.  

    Una cardiopatía congénita no tratada en niños mayores puede llegar a ser un condicionante en el futuro de su vida, alterando incluso en ciertos casos la función del corazón durante los 80-90 años de vida que pudiera tener nuestro hijo o hija. Su existencia incluso podría acortar su esperanza de vida. En España nacen aproximadamente cuatro millares de niños con cardiopatías congénitas al año. Por ello hoy celebramos su día internacional. 

    Tipos de cardiopatías congénitas

    A día de hoy existen hasta más de medio centenar de malformaciones distintas, tanto que se ha convertido casi en una investigación policial la detección. Unas circunstancias que pueden ser leves y que simplemente requieren de revisiones, pero otras requieren de cirugías o cateterismos repetidos. De hecho, con el paso del tiempo se ha incrementado el número de intervenciones más precozmente, incluso antes del nacimiento. Estas han conseguido aumentar la esperanza de vida y la calidad de vida de los niños. El dato es que más del 85 por ciento de los menores llegan a la edad adulta. 

    Algunos de los tipos más comunes de cardiopatías congénitas pueden ser: 

    • Anillo Vascular
    • Hemitronco arterial
    • Atresia pulmonar con CIV 
    • Atresia pulmonar con septo intacto
    • Canal AV y Ostium Primum
    • Comunicación Interauricular (CIA)
    • Comunicación Interventricular (CIV)
    • Coartación de aorta (Coa) Hipoplasia del arco aórtico. 
    • Coronariopatías. 
    • Con triatriatum. 
    • Doble salida del ventrículo derecho. 
    • Drenaje venoso pulmonar anómalo parcial. 
    • Drenaje venoso pulmonar anómalo total.
    • Ductus. 
    • Ebstein. 
    • Estenosis pulmonar (EP). 
    • Tetralogía de Fallot. 
    • Hipoplasia de ventrículo izquierdo. 
    • Interrupción del arco aórtico. 
    • Isomerismo Heterotaxia. 
    • Transposición de grandes arterias. 
    • TGA congénitamente corregida. 
    • Truncus. 
    • Valvulopatía aórtica. 
    • Valvulopatía Mitral. 
    • Doble cámara de ventrículo derecho. 
    • Ventana Ao-P. 
    • Ventrículo único. 

    Riesgos y diagnóstico

    Como decimos en este Día Mundial de las Cardiopatías Congénitas, en el mundo se dan aproximadamente entre 4 y 9 casos por cada millar de neonatos. En el planeta se generan casi un millón y medio de casos nuevos al año, siendo la cardiopatía más frecuente la malformación congénita.  Cualquiera podría tener un hijo con un problema así, pero existen circunstancias que suponen un riesgo mayor como si alguno de sus padres padece una cardiopatía congénita, o si tienen una enfermedad genética como síndrome de Downo de Turner o si durante el embarazo se suceden complicaciones como infecciones por rubeola, o la madre consume sustancias como alcohol o ciertas drogas. 

    En lo que respecta a su diagnóstico, la gran mayoría de las cardiopatías congénitas por las que hoy celebramos el día internacional, se diagnostican antes del parto en los estudios rutinarios. Sin embargo existen otras que se detectan en el nacimiento o incluso poco después. Las revisiones habituales que se llevan a cabo después de nacer son fundamentales para identificar cualquier problema importante en edad temprana. 

    Tratamiento y pronóstico

    En caso de tener sospechas ante una posible cardiopatía congénita, el especialista lleva a cabo una ecocardiografía, técnica por la cual se puede evaluar la estructura y función del corazón. Algunos tipos de cardiopatías congénitas, por las que celebramos hoy su día internacional, no necesitan tratamiento, ya que se resuelven de forma espontánea durante el desarrollo del ser humano. 

    Sin embargo, en otras ocasiones, los tratamientos pueden ser más diversos dependiendo de la cardiopatía en cuestión. Por ejemplo, si tiene influencia en la circulación de la sangre o su oxigenación, generalmente se requieren correcciones quirúrgicas o intervenciones llevadas a cabo mediante cateterismo. En casos más graves se opta por el trasplante cardíaco. 

    Pero como decimos en este Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas, el concepto es sumamente amplio. Tanto que abarca desde complicaciones de gravedad hasta pequeños defectos a nivel de los septos ventricular o auricular, situaciones asintomáticas y perfectamente compatibles con una vida normal. 

    *NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

    FUENTES: 

    Asociación Española de Pediatría 

    Unidad de Cardiopatías Congénitas 

    Fundación Española del Corazón (FEC) 

     

  • Día Mundial contra la Lepra: respuesta a preguntas frecuentes

    Día Mundial contra la Lepra

    Este domingo ha sido el último domingo de enero, momento que desde 1954 sirve para la celebración del Día Mundial contra la Lepra. Una fecha que se destina especialmente para denunciar un problema que se creía erradicado, pero que hoy en día sigue presente en países de África, América Latina y África.  Es por ello que hoy vamos a orientarnos a responder las preguntas más frecuentes que existen acerca de esta enfermedad. 

    En el caso de América, según datos de fuentes oficiales, la lepra se ha disminuido en un 30 por ciento de los casos durante los últimos diez años. Pero no está erradicada y por ello resulta especialmente importante la toma de conciencia por este problema que deriva en discapacidades también en niños y niñas. Por este motivo celebramos el último domingo de enero el Día Mundial contra la Lepra. 

    Qué es la lepra

    Según recogen los Laboratorios Pfizer, la lepra es una enfermedad infecciosa crónica que llega a afectar a la piel y también al sistema nervioso. La ocasiona el bacilo Mycobacterium lepraey también se conoce como el mal de Hansen ya que fue el doctor noruego Armauer Hansen quien descubrió al bacilo a finales del siglo XIX. 

    La lepra afecta, como decimos, a la piel, los nervios periféricos, la mucosa de las vías respiratorias y los ojos. La pronta detección temprana de los casos logra disminuir de forma extraordinaria el riesgo de deformidades y discapacidad en los pacientes. La mejor noticia es que tiene cura y el medicamento con el que se puede tratar es totalmente gratuito en los países, según la Organización Panamericana de la Salud (PAHO). 

    Organizaciones de salud internacionales establecieron una estrategia concreta para combatir esta enfermedad. Se ha apostado por aumentar el acceso al diagnóstico a través de la integración de los servicios de lepra a la atención primaria en salud, la búsqueda activa de casos para asegurar la detección precoz y el tratamiento sin costo con poliquimioterapia (PQT) para garantizar su curación. 

    Desde el año 2005, la Organización Mundial de la Salud declaró la supresión de la lepra como problema de salud pública al detectarse menos de un caso por cada 10.000 persona a nivel nacional. Esto no significaría que ya haya desaparecido, sino que su influencia es menor. Un estigma vinculado a la pobreza y que puede tener un impacto devastador en la vida de las personas mucho después de estar curadas. 

    La lepra, en cifras

    Según la PAHO, en las Américas los casos de lepra han disminuido un 35.8 por ciento durante los últimos diez años, pasándose de los casi 53.000 a los prácticamente 34.000. En los últimos tiempos, según informaciones del pasado curso, se han detectado casos nuevos de lepra en 24 países, aunque la gran mayoría se han registrado en Brasil, concretamente un 94 por ciento.  

    De todos estos países en los que se han detectado la existencia de lepra, todos ellos la han suprimido de la lista de problemas de salud pública. Solo Brasil la mantiene como tal, y por ello desde las autoridades trabajan para reducir las consecuencias de la enfermedad. La edad más común en la que los niños presentan signos de lepra es entre los 10 y los 14 años. Cabe destacar que 1761 niños fueron diagnosticados con este problema en las Américas, de los cuales casi 40 -38 concretamente- tenían discapacidades visibles. 

    Respuesta a las preguntas frecuentes sobre la lepra

    La Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de la PAHO, emitió un manual de prevención de las discapacidades relacionadas con la lepra en niños. Afirman que la lepra se transmite a través del tracto respiratorio superior de una persona no tratada a otra a través del contacto “directo y frecuente”, pero no puede enfermar con un simple contacto. 

    Causa de la lepra:

    En el caso comentado sobre los menores de edad, se apunta como causa al contacto en el hogar como fuente más probable de transmisión, algo que no se limita exclusivamente a la familia si no a cualquier persona del entorno. 

    Síntomas de la lepra:

    En muchos de los casos, los primeros signos son esas manchas pálidas en la piel o entumecimiento en los dedos de manos y pies. Una situación que se debe a esa afección al tejido y los nervios. Puede incluso provocar daño en los nervios, pérdida de sensibilidad y parálisis de los músculos que conforman el rostro, los pies o las manos. 

    De hecho, las bacterias destruyen la capacidad para sentir lesiones y dolor del cuerpo. Al no sentir la molestia las lesiones suelen ser graves y llegan a infectarse. Los cambios en la piel dejan al paciente con cierta susceptibilidad a las úlceras que, si no se tratan, pueden derivar en heridas y desfiguraciones visibles en las extremidades o en la cara. 

    Tratamiento de la lepra:

    La solución para curar la lepra es acudir a una terapia multidrogas (dapsona, rifampicina y clofazimina), una combinación de fármacos que se encarga de la supresión del microorganismo patógeno, cura al paciente y detiene la transmisión. Si no se trata puede derivar en discapacidad o ceguera. 

    FUENTES: 

     

    Documento conjunto Organización Mundial de la Salud (OMS) y Organización Panamericana de la Salud (PAHO)

    Organización Panamericana de la Salud (PAHO)

    Laboratorios Pfizer

  • Día Mundial del Linfedema: todo lo que debes saber

    Día Mundial del Linfedema: ¿qué es?

    En este 6 de marzo de 2019 se celebrará el undécimo Día Mundial del Linfedema. Desde que en 2008 las distintas asociaciones de pacientes de diferentes países decidieran celebrar este día de forma coordinada, cada 6 de marzo se pretende dar a conocer esta enfermedad y concienciar sobre un problema que afecta a la población en general y dar valor a la existencia de tratamientos adecuados y prevención para evitar lo que podría derivar en una discapacidad. 

    Este Día Mundial del Linfedema tomó fuerza en el año 2013, momento en el cual el Congreso Internacional de Linfología determinó al 6 de marzo como la fecha para celebrar el Día Mundial.

    Hacer referencia al linfedema es hacerlo a la acumulación de líquido en los tejidos blancos de una o varias extremidades por la obstrucción de los canales linfáticos. Se la considera como una enfermedad crónica que puede llegar a ser discapacitante y de carácter grave. En 2015 se apuntaba a la existencia de 800.000 casos en España y de quinientos millones en todo el mundo. En cuatro de cada cinco casos afecta a las piernas pero también puede derivarse en brazos, tronco o incluso cuello o cabeza. 

    Causas y síntomas

    El linfedema, por el que este miércoles 6 de marzo celebraremos el Día Internacional, suele tener una serie de causas concretas. Se suele presentar tras sufrir un tumor o haber recibido un tratamiento que llega a afectar al flujo de la linfa a través de los ganglios linfáticos. 

    Además, se consideran factores de riesgo situaciones como la extracción de ganglios o radioterapia en axila, pelvis, ingle o cuello; el mayor número de ganglios extirpados; el exceso de peso y obesidad – por eso es importante perder peso y conocer cuáles son los suplementos nutricionales que afirman ayudarnos a adelgazar -, la cicatrización lenta de la piel tras una cirugía o bien el tumor que afecta o bloquea los ganglios o conductos linfáticos de cuello, tórax, axila, pelvis o abdomen. 

    Los síntomas del linfedema más comunes son: 

    • Pesadez. 
    • Sensación de piel tirante. 
    • Menor flexibilidad de las articulaciones comprometidas. 
    • Cambios en la sensibilidad y la temperatura de la zona. 
    • Aumento del tamaño del miembro afectado. 

    En la gran mayoría de casos el linfedema puede ser reversible por lo que el tratamiento irá encaminado a controlar el exceso de líquidos en los tejidos, aliviar el dolor o recuperar la funcionalidad del cuerpo. 

    Tipos de Linfedema

    Hoy día se distinguen dos tipos de linfedema, que este 6 de marzo celebraremos su Día Internacional, según la aparición precoz o tardía, también diferenciados como primarios o secundarios

    • Primarios:

    Aparece frecuentemente como un edema postquirúrgico ubicado en el tórax normalmente o en la parte interna del brazo. Puede reabsorberse espontáneamente o con un tratamiento fisioterapéutico. 

    • Secundarios:

    Aparece tiempo después de la intervención por una descompensación de un linfedema infraclínico que solo se aprecia en pruebas específicas del sistema linfático como una linfoscintigrafía. Lo puede haber provocado una infección o una sobrecarga de actividad física, entre otros motivos. 

    Diagnóstico y tratamiento

    Los dos aspectos más relevantes para realizar un diagnóstico de un linfedema, por el cual celebramos este 6 de marzo el Día Internacional, son un examen físico y el historial médico. En casos se puede incluso practicar un linfagiograma a través de la inyección de un medio de contraste en los vasos linfáticos y radiografías del área. Una prueba que requiere de aislamiento quirúrgico de los vasos linfáticos que se van a inyectar. 

    La linfoscintigrafía, por su parte, anteriormente mencionada, es una técnica alternativa para detectar un linfedema, que este 6 de marzo se celebra el Día Internacional. Por medio de una sustancia radiactiva que se concentra en los vasos linfáticos se inyecta en el tejido afectado y se confecciona un mapa por medio de una gammacámara que toma imágenes de la ubicación del marcador radiactivo. Es menos invasivo y suele ser más sencillo. 

    Toda vez que se diagnostica el linfedema, el paciente debe acudir a un fisioterapeuta que será quien evalué y plantee un tratamiento a tu caso concreto. Según la forma clínica y la evolución del linfedema se recibirá un tratamiento u otro. Algo que debes saber en el Día Internacional del Linfedema. 

    En lo que respecta al tratamiento del linfedema, este debe seguir dos fases: el drenaje linfático o fase de ataque para conseguir la mayor reducción posible de volumen independientemente de la antigüedad del linfedema y de su evolución clínica (se practica a través del drenaje linfático manual y un vendaje compresivo adaptado al caso concreto); la segunda, fase dos o mantenimiento, utilizando recursos ortoprotésicos para las medidas de compresión. 

    Con la intención de prevenir la acumulación de líquido se pueden adoptar medidas de prevención como las siguientes: 

    • Evitar infecciones. 
    • Calor excesivo. 
    • Compresión de la zona con ropa o accesorios. 
    • Sobreesfuerzos con los miembros afectados. 
    • Controlar las patologías asociadas que puedan empeorar el linfedema como obesidad, diabetes https://salud.ideal.es/general-61/2563-diabetes-tipos-y-consejos-para-convivir-con-ella.html  o hipotiroidismo
    • Mantener la piel hidratada y protegerla del sol. 

    *NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

    Fuentes: 

    Clínica Universidad de Navarra, “sobre el linfedema” (CUN) 

    Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) 

    Servicio de Salud de Castilla y León 

     

  • Faringitis: síntomas, diagnóstico y tratamiento

    Qué es la faringitis

    Resulta hartamente difícil establecer una cifra concreta de personas que padecen faringitis. Se trata de una enfermedad con mayor incidencia en las estaciones de invierno y primavera, pero que no se puede descartar su aparición en verano por la afectación de factores como el rinovirus u otros que producen infecciones respiratorias de vías altas. Y es que la faringitis tiene un origen viral. 

    La faringitis o dolor de garganta es la molestia, dolor o carraspera en esa zona del cuerpo que se suele presentar muy a menudo a la hora de tragar. Se trata de una inflamación de la faringe, un problema que puede presentarse como faringitis aguda (inflamación de amígdalas y que hace referencia a la inflamación de la faringe de la úvula, conocida como campanilla, las amígdalas y el paladar blando) o como faringitis crónica. 

    Esta última se define por una serie de procesos inflamatorios o irritativos de la mucosa faríngea que persisten o se repiten a menudo, generalmente sin causa infecciosa, y que se pueden dar en diferentes situaciones: el reflujo gastroesofágico ante irritantes tóxicos como pueden ser el polvo, sustancias químicas, el humo del tabaco o cuando la respiración es por la boca ante afecciones de la nariz que cursan con obstrucción nasal. 

    Causas y síntomas

    Como decimos, las causas de la faringitis responden a esa infección viral. La mayoría de los dolores de garganta son causados por resfriados, gripe, virus coxsackie o mononucleosis. Las bacterias, además, pueden causar faringitis en algunos casos como la amigdalitis estreptocócica, causada por los estreptococos del grupo A. Con menos frecuencia, bacterias como clamidia o gonorrea llegan a causarla. 

    La mayoría de los casos de faringitis se suceden durante los meses más fríos. Por ello debemos estar especialmente alerta en estos meses. La enfermedad llega a propagarse con frecuencia entre los miembros de la familia y personas del entorno más cercano.  

    ¿Cómo se manifiesta? 

    El síntoma más común de la faringitis es el dolor de garganta. Sin embargo, la sintomatología también abarca diferentes situaciones como las siguientes: 

    • Dolor de cabeza
    • Dolor muscular. 
    • Dolor articular. 
    • Erupción cutánea. 
    • Ganglios linfáticos inflamados en el cuello. 
    • Fiebre. 

    Además, las complicaciones pueden llegar a abarcar otros problemas como infección en el oído, sinusitis y absceso periamigdalino. En caso de presentar un dolor de garganta que no desaparece durante varios días, o tiene fiebre elevada, ganglios linfáticos inflamados en el cuello o una erupción cutánea o problemas para respirar con el dolor de garganta, no dude en contactar con un profesional médico. 

    Diagnóstico y tratamiento

    La realidad es que al faringitis es una enfermedad sumamente común. El médico, para su diagnóstico, llevará a cabo un examen físico a través del cual evaluará el estado de la garganta. Bien puede hacerlo de forma rápida o solicitando un cultivo para buscar amigdailitis estreptocócica.   Además se pueden solicitar otros exámenes de laboratorio dependiendo de la presunta causa. 

    Ante una faringitis el tratamiento se lleva a cabo normalmente con antibióticos, aunque no sirven para los dolores de garganta virales. Utilizarlos cuando no se necesita lleva a que no funcionen igual de bien cuando son necesarios por aquello de la resistencia. 

    Un dolor de garganta en caso de faringitis se tratará con antibióticos si se realiza un examen para detectar estreptococos que da positivo. Su proveedor no puede diagnosticar la amigdalitis estreptocócica solo por los síntomas o un examen físico. Otro caso es que resulte positivo el cultivo por clamidia o gonorrea. 

    Además, cabe destacar que un dolor de garganta causado por la gripe puede aliviarse por medio de antivirales. A continuación le facilitamos una serie de consejos para tratar de aliviar una faringitis: 

    • No fumar. 
    • Tome bebidas calientes. 
    • Infusiones de enebro. 
    • Vapores de eucalipto. 
    • Gárgaras con agua salada. 
    • Alimentos con vitamina A. 
    • Evitar ambientes resecos.
    • Tomar leche con miel y cúrcuma. 
    • Alimentación con muchas frutas y hortalizas para aumentar las defensas del organismo. 

    *NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

    FUENTE: 

    Portal de Información de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos 

    Laboratorios Cinfa 

    Portal de Oximesa

     

  • Fibromialgia: síntomas, diagnóstico y tratamiento

     

    ¿Qué es la fibromialgia

    Entendemos por fibromialgia la afección en el cual una persona padece un dolor prolongado que llega a propagarse por todo el cuerpo. Un problema, el dolor, que es el síntoma por excelencia de este problema y que está relacionado directamente con la fatiga, problemas de sueño, dolor de cabeza, ansiedad o depresión. Además, las personas que la padecen pueden mostrar una mayor sensibilidad en articulaciones, músculos, tendones y otros tejidos blandos. 

    Lo cierto es que a día de hoy no se ha logrado establecer una causa clara de la fibromialgia. Los especialistas valoran la posibilidad de que se deba a un problema relacionado con la forma en que el sistema nervioso central procesa el dolor. Entre esas posibles causas o desencadenantes derivan en un trauma físico o emocional, una respuesta anormal al dolor, alteraciones de sueño o infecciones como virus aunque no se haya logrado identificar ninguno. Mientras tanto, los investigadores se afanan en encontrar más soluciones. Recientemente, un equipo de una universidad estadounidense señaló los genes alterados por la fibromialgia. 

    Hoy sabemos que la fibromialgia es más frecuente en mujeres que en hombres y que son aquellas de entre 20 y 50 años las más afectadas. En España, según datos de la Sociedad Española de Fibromialgia y Síndrome de la Fatiga Crónica (SEFIFAC), afecta a más de un millón de personas. Estudios europeos sostienen que el porcentaje de afectados podría ser incluso superior, aproximadamente entre 3 y 4 personas por cada 100. 

    Síntomas 

    Como decimos, el síntoma fundamental de la fibromialgia no es otro que el dolor. Tiene unas características  pero que, ciertamente, no son concretas. Pero lo cierto es que al ser una situación que puede resultar común, se llega a confundir con otras problemáticas crónicas como síndrome de fatiga prolongada, depresión, trastornos del sueño, enfermedad de Lyme, dolor prolongado de cuello o espalda o hipotiroidismo. 

    Para reconocer un caso de fibromialgia primero debemos destacar que las áreas de dolor se denominan puntos de sensibilidad. Estos se localizan en el tejido blando de la parte posterior de la cabeza, el cuello, hombros, tórax, región lumbar, caderas, codos y rodillas. Un dolor que puede ser de leve a fuerte, que se puede sentir como un dolor sordo y constante o ardiente y procedente de las articulaciones. 

    Las personas con fibromialgia pueden despertarse con rigidez de cuerpo y un dolor que mejora durante el día y que empeora por la noche. Este se ve perjudicado por la actividad física, el clima húmedo o frío, la ansiedad y el estrés. Otros de los síntomas de fibromialgia puede ser el el síndrome de intestino irritable, problemas de memoria, hormigueo o entumecimiento de manos y pies, disminución capacidad para hacer ejercicio, tensión o migrañas

    Diagnóstico y tratamiento

    Como decimos, los síntomas de la fibromialgia son similares a los que presentan otros trastornos. Establecer la causa verdadera de estos síntomas resulta fundamental para los especialistas a fin de precisar un tratamiento adecuado. Hoy se proponen diferentes terapias que pueden ayudar a remitir el dolor. 

    Para hacer ese diagnóstico debemos precisar que por el hecho de que los síntomas pueden presentarse solos o junto a otras afecciones el diagnóstico se vuelve difícil. Tanto que se puede alargar en el tiempo. Hoy en día no existe una prueba específica que permita diagnosticar la fibromialgia. La clave parece estar vinculada a los cambios en la forma en que el cerebro y la médula espinal procesan señales de dolor

    Los criterios del diagnóstico, además de descartar otras causas posibles, incluyen la evaluación de un dolor generalizado que comprenden o duran por lo menos tres meses; la presencia de otros síntomas como fatiga, cansancio al despertarse y dificultad para pensar o ausencia de otra afección preexistente que  pueda estar causando los síntomas.  

    Las posibles pruebas para su diagnóstico pueden ser: un hemograma completo, analizar la velocidad de sedimentación globular; análisis de la función tiroidea y valorar los niveles de vitamina D. Puede someterle a una exploración física exhaustiva de músculos y articulaciones, exámenes neurológicos y hasta estudios del sueño. ¿El fin? Descartar otros problemas con sintomatología similar. 

    ¿Qué tratamientos se aplican para combatir la fibromialgia? 

    Los especialistas suelen recomendar un plan específico de fisioterapia, ejercicio y programa de acondicionamiento. Si es necesario, como tratamiento, recetan antidepresivos, analgésicos o relajantes musculares para aplicar junto al ejercico como duloxetina (Cymbalta), pregabalina (Lyirica), ciclobenzeprina, tramadol, y milnacipran (Savella). 

    Por último destacan como tratamientos alternativos y complementarios el Tai Chi, Yoga o Acupuntura. Además, los grupos de apoyo suelen ser muy útiles. En todo caso, como tratamiento para la fibromialgia, aconsejan mantener una alimentación equilibrada, evitar la cafeína, buscar buenas prácticas para dormir y mejorar la calidad del sueño o hacer ejercicio de forma regular. 

    *NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

    Fuentes: 

    Mayo Clinic

    Portal de Información de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) 

    Sociedad Española de Fibromialgia y Síndrome de la Fatiga Crónica (SEFIFAC) 

     

  • Hepatitis C: nuevas vacunas

    Qué es la hepatitis C

    La hepatitis es una enfermedad que afecta a un órgano vital como el hígado, encargado del procesamiento de nutrientes, de combatir infecciones y de filtrar la sangre. Cuando este se inflama o se daña su funcionamiento se puede ver afectado, pero en la gran mayoría de ocasiones son virus quienes ocasionan la hepatitis.  Hoy día existen tres tipos de hepatitis: la A, la B y la C. La hepatitis C es una infección causada por el virus VHC y generalmente se disemina a través del contacto con sangre infectada o bien por relaciones sexuales e incluso durante un parto, transmitiéndolo la madre al neonato. 

    Cuando hablamos de hepatitis lo hacemos de la inflamación que se produce en el hígado, algo que como explicación basal podemos plantear como una lesión o infección en esos tejidos. Dicha inflamación pudiera provocar que los órganos no funcionen de la forma idónea.  Cabe destacar que existe una hepatitis C aguda, que se refiere a los primeros meses desde la infección y que puede variar de una enfermedad muy leve con pocos o ningún síntoma a una afección grave que requiere hospitalización.  

    También se puede dar el caso que aquellas personas que no logran eliminar el virus de la hepatitis C desarrollan un problema crónico que deriva en problemas de salud graves como una enfermedad hepática, insuficiencia del hígado y hasta cáncer de hígado. 

    Causas 

    Cabe destacar que toda persona pudiera contraer una hepatitis C. Si bien, las personas más propensas son aquellas que nacieron del vientre de una madre con hepatitis C, o que se encuentran en contacto con sangre o agujas infectadas en el trabajo; que han tenido más de una pareja sexual en los últimos seis meses o tienen antecedentes de una enfermedad transmitida sexualmente; que reciben diálisis renal; que padecen VIH o que se hayan inyectado drogas ilegales, realizado tatuajes o piercings, o que viven o trabajan en una cárcel, que padezcan hemofilia y recibieran factor de coagulación antes de 1987 o bien que se hayan realizado una transfusión de sangre o trasplante de órgano antes de julio de 1992.  

    Pero no se alarmen porque a continuación les vamos a explicar cómo se contrae la hepatitis C y cómo no se puede contraer

    Cómo se contrae

    • Nacer de una madre con hepatitis C
    • Pincharse de manera accidental con una aguja utilizada en una persona infectada. 
    • Mantener relaciones sexuales sin protección con una persona infectada. 
    • Tener contacto con la sangre o llagas de una persona infectada. 
    • Compartir agujas u otros materiales para el consumo de drogas con una persona infectada. 
    • Tatuarse o perforarse para colocarse un aro con herramientas no esterilizadas y que fueron empleadas con una persona infectada. 
    • Utilizar la navaja de afeitar, cepillo de dientes o cortaúñas de una persona infectada. 

    Cómo no se contrae la Hepatitis C

    • Darse la mano con una persona infectada, abrazarla o sentarse al lado. 
    • Recibir la tos o el estornudo de una persona infectada con hepatitis C. 
    • Compartir cucharas, tenedores u otros utensilios para comer. 
    • Tomar agua o ingerir alimentos, incluida la leche materna de una madre infectada de hepatitis C. 

    Síntomas 

    Muchas de las personas que padecen hepatitis C no presentan síntoma alguno y por ende desconocen que puedan estar infectadas. La Cruz Roja llega incluso a cifrar en el 90 por ciento el número de pacientes que desconocen padecer por ejemplo una hepatitis crónica. En caso de que existieran síntomas, esta enfermedad pudiera reproducirse como fiebre, fatiga, falta de apetito, dolor muscular, molestia estomacal, vómitos, orina oscura, heces grisáceas, dolor articular y piel y ojos de color amarillo, conocidos como ictericia

    Estos síntomas pueden comenzar entre 1 y 3 meses después de haber entrado en contacto con el virus.  

    Diagnóstico y tratamiento

    A través de un análisis de sangre, su especialista podría saber si una persona padece hepatitis C. También es probable que para su diagnóstico se le solicite una biopsia en el hígado a fin de detectar cualquier daño hepático. Es probable que incluso le solicite la interrupción del empleo de determinados medicamentos antes de la prueba y el ayuno durante 8 horas antes de la prueba. 

    Como norma general, la hepatitis C no se trata hasta que se vuelve crónica. Una vez llegados a este punto, el tratamiento se lleva a cabo con medicamentos que enlentecen o detienen el virus que daña al hígado. Su especialista programará análisis de sangre regulares para conocer los resultados del tratamiento.  Se emplean medicamentos en tratamientos que duran entre 24 y 48 semanas. 

    Sería posible que, como parte del tratamiento, si la hepatitis C crónica ha generado un grave daño hepático que derive en insuficiencia hepática, se lleve a cabo el correspondiente trasplante de hígado. También, al incrementarse el riesgo de padecer cáncer de hígado, es posible que su médico le sugiera una ecografía cada medio año para descartar situaciones. 

    Nuevas vacunas

    En lo que respecta al tratamiento de la hepatitis C, cabe destacar que un equipo internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) desarrolló dos nuevas vacunas para frenar al virus de la hepatitis C. Se trataría de unas inyecciones basadas en el ADN replicativo que expresa las proteínas más inmunogénicas del virus, siendo las primeras que emplean este método. Así lo explicó el codirector del trabajo y científico del CSIC en el Centro Nacional de Biotecnología, Juan García Arriaza. 

    Una práctica que se llevó a cabo en ratones en primer lugar, cuyos organismos demostraron que con la administración primero de una – DREP HCV- y luego de la siguiente – MVA – HCV- se obtienen respuestas inmunológicas frente al virus de la hepatitis C.  Hoy no existen vacunas licenciadas para su empleo en seres humanos pero sí diferentes estudios como aquel que asegura haber logrado con el compuesto que frena la réplica del virus de la hepatitis C

    Cabe recordar que la hepatitis C afecta hoy día a más de 71 millones de personas en todo el planeta y llega a ocasionar unas 400.000 muertes al año. 

    *NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

    FUENTES: 

    Journal of Virology

    Portal de información de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos

    National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Disease (EEUU)

    Centers for Disease Control and Prevention (CDC) 

     

  • La astenia: qué es, causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento efectivo

    Qué es la astenia 

    Hablamos de astenia cuando hacemos referencia a la sensación de cansancio, debilidad, falta de energía o fuerzas. Suele ser un síntoma sumamente frecuente en pacientes con cáncer y cuyo origen podemos encontrar en diferentes causas. Un problema que llega incluso a percibirse en reposo y que llega a incrementarse durante el ejercicio. Se trata de un síntoma muy frecuente y que podría tener vinculación con ciertas enfermedades, algunas muy importantes. 

    Cuando la astenia es intensa y duradera suele corresponderse con la existencia de una enfermedad relevante. Sin embargo, debemos matizar que hay una diferencia entre la debilidad, que es una incapacidad muscular para realizar un esfuerzo máximo, o la sensación de fatiga tras un esfuerzo muscular.  

    La astenia puede aparecer por un embarazo, un mal descanso nocturno, exceso de trabajo o causas funcionales como una depresión. Pero como decimos hay muchas enfermedades que pueden derivar en ese cansancio o en la aportación en el aporte de energía. Podría responder a problemas cardiacos, pulmonares, digestivos, anemias o hipotensión así como a enfermedades infecciosas como una hepatitis o tuberculosis, inflamatorias como la artritis reumatoide, tóxicas como las vinculadas al alcohol o algunos fármacos como diuréticos o antibióticos, así como enfermedades tumorales. 

    El síndrome de astenia crónica llega a definirse por la existencia de cansancio de más de seis meses de evolución y que produce una reducción mayor del 50 por ciento en la capacidad para realizar las labores habituales. 

    Causas y síntomas

    El síntoma de la astenia o fatiga crónica es esa sensación de cansancio perenne y las causas pueden ser de lo más diversas. La causa más frecuente son los trastornos de la esfera emocional pero también pudiera achacarse a infecciones agudas, medicamentos, enfermedades orgánicas, metabólicas, anemia, neoplasia, enfermedades neuromusculares u otras de órgano o el síndrome de la fatiga crónica.  

    También puede ser causa de astenia situaciones fisiológicas como el embarazo, exceso de actividad, falta de sueño o dietas inadecuadas, entre otras opciones. 

    Dependiendo de la causa de la astenia, los síntomas se expondrán de forma distinta. Puede ser que se dé esa sensación de falta de vigor o energía que no limita apenas la capacidad física real, o ser mucho más limitante, o más intensa o duradera en el tiempo que pudiera acompañar alteraciones del carácter o el nivel de alerta exponiéndose como somnolencia, o directamente un agotamiento severo y desproporcionado de la actividad desarrollada. 

    Diagnóstico y tratamiento 

    La posible relación de la astenia o fatiga con una enfermedad grave es real. Por ello, cuando aparece de forma súbita sin causa conocida, cuando se acompañe de otras manifestaciones clínicas nuevas, o cuando se alargue en meses o llegue a limitarle en mayor o menor medida, debe plantearle la consulta a su médico de cabecera. 

    Será su médico quien evaluando ciertos datos o criterios clínicos y toda vez que descarta otras causas, quien diagnostique la astenia. A día de hoy no existen pruebas específicas o análisis que lleguen a confirmar con rotundidad el diagnostico de una astenia, pero sí para descartar algunas enfermedades causantes de ese cansancio. 

    Cabe resaltar que existen posibles causas de fatiga que deben descartarse como la farmacodependencia, los trastornos autoinmunitarios o inmunitarios, infecciones, enfermedades neurológicas como esclerosis múltiple, enfermedades endocrinas como hipotiroidisimo u otras patologías citadas con anterioridad en este texto. 

    Hoy día, sobre el tratamiento de la astenia o fatiga crónica debemos aclarar que, a pesar de los ensayos llevados a cabo sobre múltiples fármacos en el tratamiento, la mayor parte han concluido sin resultados satisfactorios. Los que mejor han funcionado han sido los fármacos antidepresivos.  

    Además, resaltan los estimulantes de la inmunidad y los antivirales. Incluso los antiinflamatorios no esteroideos y los corticoides son eficaces en ocasiones en el control de los síntomas de la enfermedad, especialmente los dolores articulares y musculares, pero no influyen en la evolución del síndrome a largo plazo.  Demostrado queda que la única fórmula de tratamiento es la aplicación de programas específicos e individualizados de ejercicio y acondicionamiento físico. 

    *NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

    FUENTES: 

    Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) sobre la astenia

    Suanity, sobre la astenia

    Clínica Universidad de Navarra (CUN) sobre la astenia

     

     

     

  • La melatonina, clave en la mejora de los tratamientos del cáncer de mama

    Dos estudios diferentes, elaborado uno por científicos saudíes y egipcios, y otro por especialistas francoespañoles, coinciden en la importancia del empleo de la melatonina como tratamiento del cáncer ginecológico, incluso cuando existe metástasis. Así lo recogió el Journal of Gynecology and Wome’s Health, en un artículo en el que se destaca el potencial de esta en el tratamiento del cáncer de mama

    Así lo recalca el doctor Jan Tesarik, director de la Clínica MARGen de Granada, y miembro del grupo de investigadores francoespañol. En el artículo publicado en la revista mencionada con anterioridad, indicaban que la melatonina “reduce la progresión de otras enfermedades, no cancerosas, caracterizadas por una migración, invasión y proliferación de células en localizaciones heterotópicas”. En él, avanzaban el potencial de la melatonina en el tratamiento para según qué tipo de cáncer. 

    Tal como asegura el especialista, en declaraciones al portal ‘Anisalud’, el estudio egipcio saudí precisa más y se centra en su relevancia en el cáncer de mama. Los autores demostraron que produce mejores resultados en términos de la inhibición de la metástasis, siempre que se combine con el agente convencional empleado para tratar el cáncer de mama: el Paclitaxel. 

    La conjugación de ambos derivó en un incremento del efecto. El Paclitaxel es una sustancia con alta citotoxicidad no específica, responsable de efectos secundarios como la hipersensibilidad o neuropatías motoras y sensoriales, entre otros y que se suministra como tratamiento en el cáncer de mama. 

    Según Tesarik, estos “se podrán mitigar o suprimir por completo con el empleo simultáneo de la melatonina, lo que permitirá reducir la dosis de la anterior y, por tanto, mejorando el efecto antitumoral”. 

    A pesar de todo, desde la Dirección de la clínica MARGen se concluye que es necesario realizar estudios clínicos que evalúen los efectos antitumorales de la melatonina en diferentes tipos y estadios evolutivos del cáncer de mama para incluirla en programas de tratamiento. 

     

     

  • Síntomas de neumonía

    Qué es neumonía

    Con la llegada del invierno son muchas las personas que padecen una neumonía. Es una de las enfermedades más comunes de la época y no por ello debe dejarse pasar por alto. Aunque hoy existen tratamientos efectivos para combatirla, lo cierto es que pueden darse algunas complicaciones que incluso pudieran derivar en el fallecimiento de la persona que la padece. Es por ello que hoy nos adentramos en este tema para conocer algo más sobre su origen, los síntomas, cómo es contrae, su pronóstico, evolución y los consejos para prevenirla.

    La neumonía puede ser una enfermedad grave. También conocida como pulmonía, se trata de una patología que afecta al aparato respiratorio y que consiste en la inflamación de los espacios alveolares de los pulmones. En muchas de las ocasiones es infecciosa pero no siempre tiene por qué ser de esta condición. Puede afectar a un lóbulo pulmonar al completo, a un segmento de lóbulo, a los alvéolos próximos a los bronquios o al tejido intersticial. La neumonía provoca que el tejido que conforma los pulmones se enrojezca, se hinche y se vuelva doloroso.

    Distintos especialistas diferencian la neumonía extrahospitalaria, aquella adquirida en la comunidad, de la que se adquiere en los centros hospitalarios o nosocomial, que se contrae una vez transcurridas entre 48 horas y dos semanas después de recibir el alta tras un ingreso. Cabe recordar que, según un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona, el 11 por ciento de los pacientes con neumonía de más de 65 años reingresan en el hospital al mes del alta. 

    Cómo se contrae neumonía

    Como decimos, la neumonía afecta a millones de personas todos los años. Pueden causarla distintas bacterias, virus y hongos, siendo las primeras las más comunes como causas en las personas adultas. El tipo más común de bacteria es el Streptococcus pneumoniae (neumococo) y se diferencia de los causantes de la neumonía atípica que ocasionan otras bacterias.

    De hecho, hay factores de riesgo que incrementan las posibilidades de padecer una neumonía como puede ser una enfermedad pulmonar crónica (EPOC, fibrosis quística…), fumar cigarrillos, padecer demencia o accidentes cerebrovasculares, o problemas del sistema inmunitario, enfermedades graves como cardiopatías, cirrosis o diabetes mellitus así como una cirugía o traumatismo reciente.

    Se contrae una neumonía por:

    • Las bacterias y virus que residen en la nariz, los senos paranasales o la boca y que se propagan a los pulmones.
    • Por inhalación directa de estas bacterias o virus hacia los pulmones.
    • Por inhalación de alimentos, líquidos, vómitos o secreciones desde la boca hacia los pulmones.

    Síntomas de neumonía

    • Tos con mucosidad amarillenta, verdosa o moco con sangre.
    • Fiebre baja o alta.
    • Escalofríos con temblores.
    • Dificultad para respirar.
    • Confusión (personas mayores).
    • Sudoración excesiva.
    • Piel pegajosa.
    • Dolor de cabeza.
    • Baja energía o fatiga.
    • Malestar.
    • Dolor torácico agudo o punzante que empeora al respirar.
    • Síndrome de la uña blanca o leuconiquia.

    Pronóstico y evolución de neumonía

    Se recomienda consultar con el médico siempre que exista esa dificultad para respirar, el dolor en el pecho o la presencia persistente de fiebre de 39 grados o superior, o tos persistente y especialmente si tienes tos con pus. Como decimos, todos ellos son síntomas de neumonía y es clave que las personas mayores de 65 años, menores de 2 años y personas con afección de salud no diagnosticada o sistema inmunitario debilitado especialmente, consulten a su médico. De hecho, la neumonía puede incluso ser mortal para adultos mayores y personas con insuficiencia cardiaca o problemas pulmonares crónicos. Cabe resaltar que un grupo de investigadores españoles han conseguido predecir la mortalidad por neumonía 

    En la mayor parte de las ocasiones, su diagnóstico permite un tratamiento eficaz a través de fármacos que son sumamente útiles y pueden resolver una neumonía sin dejar lesión alguna. Con tratamientos, el pronóstico de la neumonía es que el paciente mejore al cabo de las dos semanas, aunque sectores como personas mayores o personas muy enfermas requieran más tiempo.

    En casos raros incluso una neumonía puede desarrollar problemas más graves como cambios potencialmente mortales en los pulmones, requiriendo de un respirador, un derrame pleural –líquido alrededor de los pulmones- , un empiema – líquido infectado alrededor del pulmón- o abscesos pulmonares.

    También pueden existir complicaciones en el pronóstico y la evolución de la neumonía si las bacterias causantes ingresan en el torrente sanguíneo, lo que podría propagar la infección a otros órganos y derivar en una insuficiencia orgánica.

    Prevención de  neumonía

    Para prevenirse de contraer una neumonía debes vacunarte, una pauta que ha variado a lo largo del tiempo y que debes consultar con tu especialista. Por tanto, asegúrate de revisar el estado de tus vacunas. También debes asegurarte que los niños menores de 2 años y de entre 2 y 5 años y aquellos que acuden a guarderías grupales que sean vacunados. Debes llevar una buena higiene como lavarse las manos de forma regular o utilizar un desinfectante para las manos a base de alcohol, no fumar y mantener fuerte el sistema inmunitario durmiendo lo suficiente, haciendo ejercicio de forma regular y llevar una dieta saludable.

    *NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

     

    FUENTES:

    Sociedad Española de Medicina Interna (FESEMI)

    Medline Plus, Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (NIH)

    Mayo Clinic

     

     

  • Virus del papiloma humano (VPH): síntomas y cura

    Un prometedor hallazgo demostrado por un estudio llevado a cabo desde hace 20 años sobre el Virus del Papiloma Humano (VPH) nos permite ser optimistas. Y es que se cura. Así lo ha confirmado el Instituto Politécnico Nacional de México (IPN) en un comunicado desde el cual otorgan el éxito a la científica de la ESCUELA Nacional DE Ciencias Biológicas (ENCB), Eva Ramón Gallegos. 

    Qué es el virus del papiloma humano (VPH)

    Según fuentes autorizadas, el virus del papiloma humano (VPH) es una infección que se transmite comúnmente a través de una relación sexual. Como norma habitual se considera como inofensivo y llega a desaparecer de forma espontánea. Sin embargo, en determinados casos puede llegar a provocar verrugas genitales o hasta cáncer.

    Hoy encontramos más de dos centenares de tipos de virus del papiloma humano. De ellos, prácticamente 40 pueden afectar al área genital, la boca o la garganta. Cabe destacar que existen otros tipos de VPH que causan verrugas comunes en las manos o plantas de los pies que no se transmiten sexualmente. 

    La mayor parte de las infecciones genitales por el virus del papiloma humano como decimos son inofensivas, pero otras no. Los tipos 6 y 11 causan verrugas genitales que no ocasionan cáncer pero que sí son poco agradables. Por su parte, los tipos 16 y 18 suelen ser los causantes de cáncer. Son los considerados de alto riesgo.  De hecho, en México es considerado como la segunda causa de muerte entre las mujeres de aquel país. 

    Síntomas del VPH

    Por desgracia, la gran mayoría de las personas que padecen algún tipo del virus del papiloma humano no muestran signos de infección hasta que se manifiestan como graves problemas de salud. De ahí la importancia a seguir un control rutinario. El cáncer cervical, por ejemplo, se puede prevenir detectando los cambios anormales en las células que pueden derivar en un cáncer. 

    La prueba que detecta un virus del papiloma humano con o sin síntomas es la prueba de Papanicolaou, también conocida como citología. Esta detecta células anormales en el cuello uterino, aunque no detecta el VPH o el cáncer directamente. Sí los cambios en células. Pero lo cierto es que este virus del papiloma humano no suele mostrarse con síntomas hasta que la situación empeora.  

    En el pene los síntomas del VPH pueden ser cambios de color o espesor de la piel y hasta úlceras; en el ano, sangrado, dolor, picazón o secreción; en la vulva cambios en el color o espesor de la piel, dolor crónico o presencia de bultos y en la garganta, tos persistente, dolor, problemas para tragar o respirar, pérdida de peso o una masa o bulto en el cuello. En cualquier caso, se recomienda consulte con un especialista. 

    La cura del virus del papiloma humano

    Pero como decimos al principio de esta información, el estudio de la doctora Gallegos ha conseguido fijar en el cien por cien la cura del virus del papiloma humano. Lo ha podido establecer con estudios moleculares que corroboraron la supresión del virus en pacientes tratadas con terapia fotodinámica. Se trata de una técnica no invasiva que puede ser eficaz para prevenir esta neoplasia que no es aquella vacuna sexy. 

    La experta ha analizado el efecto de la terapia fotodinámica para la cura del virus del papiloma humano (VPH) en distintas neoplasias como el melanoma, el cáncer de mama y el cáncer cervicouterino entre 420 pacientes de Veracruz y Oaxaca, además de a 29 mujeres de Ciudad de México infectadas por el VPH. 

    Con dicha terapia, los resultados del estudio determinaron que la personas que solo tenían el virus del papiloma humano sin lesiones, este fue suprimido en el 85 por ciento de los casos, mismo porcentaje que registró en aquellos que tenían lesiones. Sin embargo, en aquellos que tenían lesiones sin el virus del papiloma humano (VPH), el éxito fue del 42 por ciento. 

    En declaraciones a ‘National Geographic’, Gallegos reconoció que con este tratamiento para la cura del virus del papiloma humano (VPH) solo se elimina las células dañadas, y no incide sobre las estructuras sanas. “Por eso tiene gran potencial para disminuir el índice de mortalidad por un cáncer cervicouterino”, señaló. 

    La clave 

    La clave, según la experta, de este tratamiento que cura el virus del papiloma humano (VPH) se encuentra en la aplicación en el cuello del útero de un fármaco como el ácido delta aminolevulínico, el cual, a las cuatro horas se transforma en protoporrina IX, sustancia química fluorescente que se acumula en las células dañadas. Esto permite eliminarlas con un rayo láser al ser fácilmente identificables. 

    A las mujeres de Ciudad de México se les aplicó el doble de la concentración de dicho ácido durante el tratamiento que cura el virus del papiloma humano (VPH). Se llevó a cabo en dos ocasiones con intervalo de 48 horas. Los resultados del análisis demostraron que se suprimió en el caso de las pacientes que lo portaban sin lesiones en un cien por cien; un 64.3 por cien en las mujeres con VPH y lesiones y en un 57.2 por ciento en quienes presentaban lesiones sin VPH. 

    FUENTES: 

    Instituto Politécnico Nacional de México (IPN) 

    National Geographic, en español

    Planned Parenthood (EEUU)

    US Food and Drug Administration (FDA)