Cómo cuidar la piel en verano

La piel es una de las partes más sensibles del cuerpo humano. Su cuidado debe ser de vital importancia, más aún, en verano cuando la exposición de la dermis al sol y sus rayos nocivos, pueden provocar serias secuelas que podían haberse evitado con un tratamiento fácil e higiénico.

Esta claró que dicha exposición solar, también tiene efectos que potencian la producción vitamínica, ya sea mediante la vitamina D, por ejemplo. Pero no siempre, estar moreno es sinónimo de salud.

Los principales comportamientos que se deben seguir radican en el cuidado continuo de la piel. Entre ellos, se destaca la utilización de protectores solares cuyo factor no sea inferior a 15- la emisión de los rayos ultravioleta también sobrepasan las nubes por lo que no se debe dejar de utilizar protección solar-, y que al mismo tiempo, se lleve a cabo dos o tres veces durante la exposición directa al sol.

La importacia en la elección de cremas que retengan tanto los rayos UVA como los UVB (gamma) es la misma que buscar aquellas en las que también se especifique que no sea "acnegénica", permitiendo que los poros estén limpios.

Por otra parte, se debe tener en cuenta cuáles son las horas en las que la exposición puede ser más dañina. La radiación solar es mucho más intensa entre las 10 horas y las 16 horas, por lo que la aplicación continuada de protectores debe ser una constante.

Además, se tiende a pensar que una vez que se está en el agua- piscina, mar- los rayos solares no afectan de igual forma. Todo lo contrario. En superficies reflectantes, bien sea agua, nieve o hielo, se debe utilizar un factor cuanto más alto mejor.

Protección facial

La protección facial también debe de ser una de las premisas. De lo contrario, el riesgo de sufrir problemas oculares se multiplica. Por ello, es importante su cuidado. Para ello, con un simple sombrero y unas gafas homologadas con un 100% de protección UV, se evitan males mayores.

De igual forma, no se recomienda la continuada exposición a los rayos UVA. Cierto es que los fabricantes de los aparatos garantizan su funcionamiento. Pero no existe nada como la sana exposición solar.