Adicción a los Psicofármacos. Vivir sin pastillas

Cada año aumenta el número de pacientes que acuden a CETPAG por problemas derivados del abuso de psicofármacos como ansiolíticos, antidepresivos o tranquilizantes. Esta adicción no está asociada al perfil típico del adicto de drogas ilegales, de población marginal y con mala salud. Este tipo de paciente puede tener una vida aparentemente normalizada, por tanto es difícil de reconocer, pues compran la droga en las farmacias a un bajo coste y, salvo excepciones, de manera legal. Por tanto, la primera dificultad es que no son conscientes ni ellos ni sus familiares del problema.

Hablamos de una mayor incidencia en mujeres y el tiempo de consumo no es tan relevante como la necesidad de tomar más cantidad para conseguir los mismos efectos. Pueden ser de edades y niveles sociales muy diferentes, pero comparten unos rasgos comunes: sufren miedo, síntomas depresivos, evitan las situaciones que les causan ansiedad y han interiorizado que no pueden resolver sus problemas sin fármacos e, incluso, los toman antes de una situación que, tal vez, les pueda crear ansiedad. 

Los síntomas más fáciles de detectar son el aislamiento, los cambios de actitud o de humor, dejar de realizar actividades habituales, la pérdida o deterioro de las relaciones sociales y laborales.

Es infrecuente que una persona sea adicta sólo a estos medicamentos. La combinación más habitual es la adicción al alcohol y los psicofármacos; seguida de alcohol, cocaína y psicofármacos. 

Es una adicción que afecta a tres niveles: el fisiológico, porque el cuerpo pide más dosis; el cognitivo, pues el pensamiento de la persona está centrado en conseguir o consumir las pastillas; y el conductual, porque algunas personas realizan acciones que nunca harían si no tuvieran la adicción. 

El tratamiento en CETPAG

Tras el diagnóstico el primer objetivo es hacer consciente al paciente de la necesidad de tratamiento para poder dejar las pastillas. A continuación se elabora un informe sobre el tipo de sustancia que consume y en qué cantidad, para calcular cuánto se puede bajar la dosis sin que haya síndrome de abstinencia, que en caso de no hacerlo adecuadamente tiene consecuencias físicas importantes.

Posteriormente recomendamos el ingreso en nuestra clínica de desintoxicación colaboradora (CcaAdicciones-Mataró-Barcelona) durante ocho o diez semanas aproximadamente, de manera que la persona sale sin consumir nada y se realiza un seguimiento ambulatorio en nuestro centro. 

El tratamiento no se centra sólo en eliminar el consumo de psicofármacos, es necesario aprender a afrontar la ansiedad. Una vez que la persona está desintoxicada en un plano físico se inicia la deshabituación, que tiene como finalidad para el sujeto reducir sus temores y  aprender a vivir sin los fármacos. 

 

0 0 voto
¡Vótame!
Suscríbete
Avisos de
guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios

También te puede interesar

0
Nos encantaría saber lo que piensas. ¡Comenta!x
()
x