Esto debes tener en cuenta sobre el nacimiento de los dientes de tu bebé

 

El nacimiento de las piezas dentales en los neonatos es algo que tiene pendiente a los padres, especialmente a los primerizos que aún no terminan de hacerse con el terreno. Es por ello que hoy acudimos a los especialistas para saber cuándo deben nacer los dientes de nuestros bebés y por qué motivo podría retrasarse. 

Según la información aportada por la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), a través de su web, el patrón de salida de los dientes es muy variable. De hecho, se considera como normal que a tu hijo o hija le salgan los dientes más tarde que a otros niños. Esta suele ocurrir entre los seis y los ocho meses de edad. 

Tal como sostienen, son los incisivos centrales de la mandíbula los que suelen salir primero. Después, justo los de arriba y más tarde los incisivos laterales. Pero insistimos en que cada niño cuenta con un calendario propio de erupción dental. Suele completarse entre los dos y los 3 años, aunque generalmente las niñas suelen tener los dientes antes que los niños. 

A partir de los cuatro años, con el crecimiento de las mandíbulas y en general los huesos de la cara, se generan esos espacios de los dientes de leche. Unos intersticios que permitirán a la dentadura permanente aparecer sin problema. Entre los 6 y los 12 años, los dientes permanentes y los de leche convivirán de forma conjunta. 

¿Cuándo debemos consultar con el especialista?

Si a los 18 meses el niño no tiene ningún diente. Pudiera ser que por una enfermedad muy rara, de carácter hereditario como es la anodontia, en la que no existen dientes pero se manifiesta también en pelos y uñas.

¿Con cuánto tiempo salen los dientes?

Los incisivos superiores e inferiores a los 6-12 meses; los primeros molares a los 12 -20 meses o más, los caninos a los 18-24 meses y a los 24-30 meses los segundos molares. 

Sea como fuere, los especialistas recomiendan una nutrición adecuada para la salud dental. Los dientes necesitan calcio, fósforo, flúor además de vitaminas A, C y D. El calcio y el fósforo se encargan de formar la estructura del diente y se controlan por la vitamina D; el flúor aumenta la resistencia del esmalte, mientras que las vitaminas A y C forman la queratina y el colágeno del diente.