¿Por qué los niños también deben usar gafas de sol?

El uso de gafas de sol va más allá de una cuestión meramente estética. Estas se han convertido en un complemento imprescindible para muchos por el toque de clase y personalidad que dan a los distintos 'looks'. Sin embargo, usar gafas de sol también es una cuestión de salud que deberá tenerse siempre en cuenta, por supuesto también en el caso de los más pequeños de la casa.

¿A partir de qué edad se deben usar gafas de sol?

La protección de los ojos se recomienda desde el primer año de vida, bien sea con gorritas, o con la capota del cochecito. Ya que a esas edad el ojo es capaz de filtrar sólo el 10% de la radiación solar, llegando así el 90% restante de la luz a la retina del bebé.

Por tanto, en el caso de los niños, las gafas solares deberán empezar a utilizarse cuando estos empiecen a andar y los padres no puedan proteger sus ojos de ninguna otra cuando la exposición al sol sea intensa y directa.

Además, desde Optivisión Recogidas destacan que las gafas de sol no sólo son buenas y adecuadas también para los niños, sino que de hecho son incluso más necesarias que en los adultos porque estos están más expuestos a los efectos negativos del sol. El cristalino, que actúa como un filtro natural ocular a la radiación solar, no termina de desarollarse hasta los doce años. Así que antes de esta edad, los niños son muy sensibles a los rayos UV, porque su cristalino deja pasar más del 75% de la radiación.

Qué tener en cuenta a la hora de ponerle gafas de sol a los niños

De la misma forma que aplicamos protección solar en la piel, deberemos hacer todo lo que esté en nuestra mano para proteger los ojos de los niños, ya que estos tienen memoria como la piel y los efectos negativos del sol son acumulativos.

Los rayos solares pueden producir a la larga muchos problemas visuales; la luz ultravioleta e infrarroja afecta a los tejidos de la córnea, cristalino y retina, pudiendo desencadenar problemas como conjuntivitis, queratitis, cataratas y degeneración macular asociada a la edad.

¿Los ojos claros son más sensibles a la luz?

El hecho de que los ojos sean más sensibles a la luz lo determina la cantidad de pigmento que se encuentre en el fondo del ojo. Si hay mucho pigmento, la luz que entra en él, será bien absorbida, que es lo que ocurre normalmente en ojos oscuros. Mientras que si hay poco pigmento, la luz se reflejará más en el interior del ojo, situación que se produce con más frecuencia en ojos claros como los azules o verdes. Esto hace que en estos casos el uso de gafas de sol sea aún más necesario. En cualquier caso, habrá que enseñar a los niños que el sol no se mira, ya que hacer esto como un juego o de forma inocente podría poner en peligro su visión.

 

Dónde y cómo elegir las mejores gafas de sol para los más pequeños

Las gafas de sol deberán comprarse siempre en una óptica, recomendadas por un oftalmólogo u óptico. En el centro de Granada, concretamente en Calle Recogidas, 24, encontramos Optivisión Recogidas, un centro óptico en el que adultos y niños podrán encontrar una amplia variedad de modelos y marcas tanto de gafas de sol, como de vista.

Lo importante al comprar gafas de sol para niños es que estas sean de calidad. Deberán contar con la marca CE (Comunidad Europea), que indica que las gafas están homologadas y han pasado control de calidad.

Para evitar la rotura de las mismas, el material de las lentes deberá ser muy resistente. Por norma general, para estos modelos se utiliza cristal orgánico, que es prácticamente irrompible. Respecto a la montura, mejor elegir una de plástico o de silicolona hipoalergénica. Además, es importante elegir la talla adecuada para el menor, que se adapten a la perfección a su cara. Mejor esto que usar elementos de sujeción extra en modelos demasiado grandes o pequeños para ellos.

Una forma de que los niños aprendan la importancia de cuidar su visión y quieran llevar siempre sus gafas de sol, es que participen en la elección de las mismas.