Estos son los pasos para detectar el cáncer de mama con tus propias manos

El cáncer de mama es, por cifras, el tumor maligno más frecuente entre las mujeres. En el mundo occidental, el 11 por ciento de las féminas lo padecen, lo que significa que una de cada diez lo desarrolla a lo largo de su vida. Afirman los especialistas que para su tratamiento, es imprescindible y fundamental el correcto y rápido diagnóstico. La detección puede estar en nuestras propias manos. 

 

La información procede de la Unidad del Cáncer de Mama del Hospital Universitario Quirón Salud de Madrid.  A través de una infografía recuerdan que “la autoexploración puede ayudar a localizar de forma anticipada señales que facilitan la detección precoz del cáncer de mama”.  

Apuntan a que es recomendable llevar a cabo este proceso, al menos, una vez al mes, especialmente el segundo o tercer día tras el periodo.  También añaden que se deben programar mamografías y revisiones periódicas. 

En primer lugar, definen cuáles son los métodos de palpación

  • Ejerciendo presión de fuera hacia dentro en la zona del pezón. 
  • Realizando movimientos verticales en zigzag.
  • 3- Realizando movimientos circulares en espiral. 

Además, explican cómo se debe hacer una palpación en diferentes situaciones: de pie, recostada o en la ducha. 

  • En pie: 
  1. Levante los brazos sobre la cabeza e inspecciona ambos senos buscando anormalidad como expulsión de líquido por los pezones, pliegues, hoyuelos, piel escamosa (piel naranja) o pequeños bultos. 
  2. A posteriori, presione las manos fuertemente sobre las caderas e inclínese ligeramente hacia el espejo mientras empujas los hombros y codos hacia delante. Estos dos movimientos muestran cualquier cambio en el contorno del pecho. 
  3. Examina tu mama derecha con la yema de los dedos de la mano izquierda, presionando suavemente con movimientos circulares, de dentro hacia fuera, en el sentido de las agujas del reloj. Palpa buscando la presencia de masas o puntos dolorosos. 
  4. Examina la axila con la yema de los dedos, con movimientos circulares, para detectar masas o zonas blandas o cualquier engrosamiento o abultamiento bajo la piel. 
  5. Examina el pezón sin cambiar de posición. Presiónalo suavemente y observa si se produce alguna secreción. Repite este y los pasos anteriores invirtiendo la posición de los brazos.

  • Recostada: 
  1. Para examinar la mama derecha, acuéstate y coloca una almohada o una toalla enrollada bajo tu hombro derecho. Coloca tu mano derecha detrás de la cabeza y con el codo elevado. 
  2. Con la yema de los dedos de la mano izquierda, presiona describiendo movimientos circulares. 
  3. Continúa dándole vueltas a la mama por toda la superficie en busca de masas, zonas blandas o hundidas. 
  4. Para examinar la mama izquierda repite los pasos anteriores invirtiendo la posición de los brazos. 
  • En la ducha: 
  1. Aprovecha el momento de la ducha para revisar las mamas. Con el agua y el jabón es más fácil encontrar masas y otras anomalías.