Todo lo que debes saber sobre la retinopatía diabética: Por qué se da y cómo se detecta

El Instituto Nacional del Ojo (NEI), controlado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, recopila en un folleto toda la información imprescindible sobre la denominada ceguera ocasionada por la diabetes


A finales de 2017, en Granada se desarrollaron más de 58.000 retinografías a pacientes diabéticos con la firme intención de prevenir una posible ceguera. Andalucía, región que contó con el primer y único programa de cribado poblacional de retinopatía de España, también se sumó a la carrera por la prevención de la conocida como retinopatía diabética. ¿Lo sabemos todo acerca de esta problemática? Lo cierto es que no. 

Es por ello que el Instituto Nacional del Ojo, (NEI, por sus siglas en inglés), elaboró un folleto en su momento para informar a pacientes sometidos a un riesgo potencial de padecer ceguera por una complicación de la diabetes. Es, de hecho, la retinopatía es la causa principal de la pérdida de la visión.

Según asegura este organismo, que forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), incluidos en las agencias del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, se produce cuando la diabetes deteriora los pequeños vasos sanguíneos de la retina.

En riesgo de padecerla se encuentran toda aquella persona diabética, por tanto, se recomienda que se sometan a un examen completo de la vista con dilatación de pupilas, al menos, una vez al año. En Estados Unidos, entre el 40 y el 45 por ciento de los diabéticos padecen algún nivel de retinopatía.

¿Cómo se desarrolla?


Al desarrollar vasos sanguíneos anormales y frágiles, estos pueden gotear sangre en el centro del ojo lo que provocaría una visión opaca. En este caso hablamos de etapa más avanzada. También puede gotear del centro de la mácula -parte que provee la visión central clara- provocando una visión nublada, situación que se conoce como edema macular.

¿Y cómo se detecta o cuáles son sus síntomas?


Solo a través de un examen completo de la agudeza visual, dilatación de pupilas y una tonometría. Al principio solo verá unas manchitas de sangre que llegan a “flotar” en su visión. Si ve que esas manchas son más grandes de lo normal, vaya al oculista.

Tal como se hizo eco 'Salud Ideal', a principios de 2017, la por aquel entonces directora general de Salud Pública, Calidad e Innovación, Elena Andradas, más de 5 millones de personas padecen diabetes en nuestro país, de los cuales, 1.600.000 presentan problemas de ceguera.  De hecho, el doctor José María Ruiz, presidente de la Sociedad Española de Retina y Vitreo, sostuvo que “la tercera parte de los diabéticos” iban a presentar retinopatía, siendo de carácter grave en una tercera parte de los mismos.