La reeducación de los hábitos alimentarios

La reeducación de los hábitos alimentarios es imprescindible para alimentarse de forma equilibrada si se han adquirido ciertas costumbres poco saludables. Seguir una dieta marcada sin aprender a comer bien a la larga no es beneficioso para el organismo ya que, cuando se termina el plan establecido, se puede volver a los malos hábitos.

Qué es la reeducación de hábitos alimentarios

Una dieta adecuada es aquella en la que se combinan y dosifican los diferentes alimentos para ingerir los nutrientes necesarios de acuerdo a la edad, sexo y nivel de actividad física. No obstante muchas veces se adquieren malos hábitos alimentarios por la falta de información acerca de qué es una dieta sana y equilibrada o por concepciones erróneas sobre cómo perder peso. Cuando esto ocurre es necesario eliminar estos malos hábitos y llevar a cabo una reeducación.

La reeducación alimentaria es un proceso que ayuda a cambiar los hábitos alimenticios para enseñar a comer de forma correcta y saludable sin eliminar los alimentos que nos gustan. A diferencia de las llamadas “dietas”, en las que se sigue un plan preparado pero no se cambia el comportamiento de la persona, en un programa de reeducación se pretende que los cambios en la dieta acaben por interiorizarse y pasen a formar parte de la rutina del individuo. Con este proceso se pueden lograr varios objetivos: aumentar o bajar el peso, controlar el colesterol o el azúcar en sangre…

Un cambio de hábitos es lo único que va a funcionar a largo plazo. Cuando se sigue una dieta durante un tiempo y después se abandona, se puede producir un nuevo aumento de peso por la vuelta a los malos hábitos alimentarios. 

Consejos para llevar a cabo la reeducación de hábitos alimentarios

  1. Establecer metas fáciles: al menos a corto plazo. Si las metas son complicadas y no objetivas, el cambio de alimentación será más difícil y puede acabar produciéndose un abandono del propósito.
  2. Seleccionar los alimentos adecuados: no sólo hay que elegir aquellos que son sanos sino también aquellos que gustan y que sabemos que vamos a consumir. Es posible elegir alimentos que se adapten tanto a los gustos como a las necesidades. También hay que aprender a mirar qué alimentos convienen y cuáles no. Conviene sustituir los refrescos por agua, evitar el pan blanco, consumir productos bajos en azúcares y grasas y tomar más frutas, legumbres y verduras.
  3. Disponer de una variedad de menús: la posibilidad de elegir entre distintas opciones evitará el cansancio y la tentación de acabar con la reeducación alimentaria.
  4. Comer cinco veces al día: la reeducación no consiste únicamente en aprender a consumir los alimentos adecuados sino también en llevar a cabo el número de comidas recomendado (cinco).
  5. Ser constante: para ello hay que convencerse de que la alimentación correcta es lo mejor para el cuerpo. Si se integra en la rutina diaria y se siguen los horarios y las metas previstas, poco a poco será más fácil comer sano de forma natural.
  6. Leer la etiqueta de los alimentos y saber interpretarla: hay que poner especial interés en las grasas que contienen y en el aporte proteico y vitamínico.
  7. Ponerse en manos de un profesional: como cualquier plan dietético, la reeducación alimentaria debe ser personalizada y estar preparada por un experto en nutrición.  Una alimentación equilibrada, saludable y personalizada influirá positivamente en la calidad de vida.

En Clínica Parra Vázquez ofrecen a sus pacientes diferentes dietas adaptadas a las necesidades de cada uno. Conscientes de la importancia de aprender a comer, sus expertos en nutrición ofrecen entre sus tratamientos la reeducación alimentaria para eliminar los malos hábitos.  Puedes encontrar su consulta en Avenida Medina Olmos nº 45, 18500, Guadix, Granada.