La fitoterapia, cuando la planta medicinal se ofrece como alternativa médica

La vigencia del uso medicinal de las plantas ha sido y será algo intrínseco a la naturaleza, y por tanto al humano, como parte de la misma. Las propiedades curativas que de las distintas especies arbóreas se extraen han servido para remediar las enfermedades que las sociedades han tenido que combatir. Egipcios, griegos y romanos acudieron a un gran número de plantas por sus increíbles poderes curativos asentando las bases de la farmacopea medieval.

En la actualidad, a diferencia de siglos u épocas pasadas, las plantas medicinales han caído en un segundo plano. Desde la metabolización química de las propiedades de las plantas medicinales por parte de los primeros laboratorios farmacéuticos allá por el siglo XVIII, el monopolio curativo se convirtió en una competencia cuanto menos interesada.

Nuevas vías y corrientes de opinión médicas se han empeñado y se empeñan en hacer de estas nuevas terapias, efectivas alternativas paliativas. La fitoterapia ha vuelto y con fuerza. Fueron los griegos los que acuñaron este término (fitos, que significa planta; terapia , definida como cura) para hacer referencia a los aportes que determinadas plantas ejercían sobre distintos trastornos físicos y mentales en seres humanos y animales.

Estimular la capacidad curativa del organismo mediante el reequilibro y la depuración, se asienta como su principal objetivo. La efectividad de sus aplicaciones es una de sus señas de identidad debido a la simbiosis que se ha creado entre el hombre y la planta.
Autosuficiencia y acercamiento a la naturaleza, como extremidad que se desarrolla en el núcleo de ésta, han sido pilares por lo que todo nace de un ente natural. Como las enfermedades.

La medicina natural no se asienta en sí como la panacea para todos y cada una de los padecimientos. Un paro cardiaco no puede ser tratado con árnica por ejemplo. La fitoterapia en concreto, establece un pormenorizado historial sobre las plantas para ir a la raíz de los problemas.

Completo conocimiento

En la actualidad, la proliferación de pesticidas sobre las cosechas, en ocasiones impide que la pureza de la especie vegetal se desarrolle. Por ello es preciso su completo conocimiento ya que si están afectadas, lo que podía convertirse en un útil remedio se convierte en un desencadenante que en ocasiones puede ser fatal.

Un conocimiento que debe recorrer todo el proceso medicinal de todas y cada una de las especies a analizar. Tan importante es los lugares dónde habitan como las épocas de recolección y floración de las mismas. No se debe obviar que muchas de las plantas no responden de igual forma a los agentes externos de la naturaleza como puede ser la luz solar o la proximidad del mar.

Diferente percepción de la enfermedad y la curación

Existen diferencias palpables entre los tratamientos de un médico alópata y un fitoterapeuta. Esto no quiere decir que ambas disciplinas deban estar reñidas. Todo lo contrario. Uno de los componentes de la fitoterapia se asienta en sumar un ente más a el plano físico y mental sobre el que actúan las enfermedades: la energía o energías (cuerpo etérico).

El hombre debe escuchar a su organismo. Muchas de las manifestaciones bacterianas tienen mayor o menor influencia dependiendo de la conjunción de estas tres partes. De esta modo, la concepción de que el hombre antes que persona es una enfermedad se erradica.

La progresiva aclimatación de las distintas partes infectadas es una de las herramientas con las que se trabaja desde esta terapia medicinal. Si se deja desarrollarse al propio cuerpo, siendo él mismo el que crea barreras, ya no sólo se fortalecerá sino que también habrá aprendido la lección y estará en alerta ante futuros ataques similares.

Abanico de trastornos y enfermedades

La fitoterapia trata gran variedad de trastornos y afecciones. El aparato nervioso, endocrino o digestivo son defendidos por las propiedades de las plantas medicinales. Además, puede mejorar los síntomas que se desencadenan de enfermedades como el asma, espondilitis anquilosante, osteoporosis, reumatismo, infecciones virales del aparato digestivo u hipertensión.

La investigación que se lleva a cabo desde distintos proyectos que se basan en la paliación de las afecciones desde un punto de vista natural, continúa su ascenso. Está por dilucidar todas las fantásticas propiedades de las innumerables especies vegetales para poder combatir desde un punto de vista armónico las enfermedades.

Por lo tanto, uno de los objetivos futuros, principalmente por estas ya asentadas corrientes alternativas de opinión en el terreno medicinal y natural, será asentarse como un protagonista en todos y cada uno de los procesos curativos ante diferentes trastornos. Habrá distintos procesos a los que no podrá aportar la completa curación, pero sí sumar remedios paliativos para impedir el sufrimiento que provoca un proceso infeccioso.