Síndrome de Asperger: comportamientos para reconocerlo y estrategias

Qué es

Este lunes 18 de febrero se celebra el Día Mundial del Síndrome de Asperger, un tipo que a menudo es considerado como una forma de autismo de alto funcionamiento que puede derivar en la dificultad de la persona a la hora de interactuar socialmente con repetición de conductas y cierta torpeza. El síndrome de Asperger integra la categoría más amplia de trastornos del desarrollo conocido como el Trastorno del Espectro Autista (TEA),  algo que no estuvo del todo claro a mediados de los 90. En 1994 se incluyó en la cuarta edición del Manual Estadístico de Diagnóstico de Trastornos Mentales (DSM – IV) y un año después desaparecería para englobarse dentro de los conocidos como TEA. 

El síndrome de Asperger es el trastorno del neurodesarrollo. El cerebro de la persona que lo padece funciona de una forma diferente a la habitual, especialmente en lo que se refiere a la comunicación e interacción social así como en la adaptación flexible a las demandas diarias.  Este síndrome llega incluso a compartir características nucleares del autismo. 

Quien lo padece tiene dificultades para comunicarse así como en la flexibilidad de pensamiento y comportamiento. Sin embargo, tiene un lenguaje sumamente fluido y una capacidad intelectual media incluso superior a la media de la población. 

Cómo reconocerlo (comportamiento): 

Hoy día se han detectado multitud de conductas que pueden indicarnos la presencia de un síndrome de Asperger. Como decimos, la persona que lo padece se comunica de una forma particular. Tiene cierta dificultad para entender la comunicación no verbal como gestos o expresiones. Además, puede hablar durante mucho tiempo de sus temas de interés pero no comprende cuándo es el momento de concluir la conversación

También muestra cierta dificultad a la hora de seleccionar temas de los que hablar por hablar o disponer de una charla “social” con otras personas. Además se agarra al significado literal de las palabras y por tanto apenas comprende bromas, chistes, sarcasmos o metáforas. 

En lo que respecta a la relación, una persona con síndrome de Asperger muestra cierta dificultad para reconocer y comprender ciertas reglas sociales por lo que puede comportarse de forma “inadecuada” sin percatarse de ello. Esa dificultad de relación le genera la sensación de encontrarse solo.  Además, le resulta complejo manejarse en situaciones con muchas personas a la vez y puede parecer que no expresa sus emociones ni tiene en cuenta la de las demás. La realidad es que apenas llega a darse cuenta. 

La forma de ser de una persona con síndrome de Asperger es rígida y por ello se muestra muy concentrada en los detalles. La flexibilidad dificulta su situación. Es una persona fiel a las rutinas que le proporcionan seguridad y pautas concretas de actuación. Además en su cerebro se despiertan intereses concretos y específicos sobre los que llega a acumular mucha información. También puede ser extremadamente sensible a estímulos del ambiente, resultándole dolorosos o molestos algunos olores, sabores, luces o ruidos. 

Estrategias: 

Lo cierto es que es un problema que puede detectar un especialista y que requiere de estrategias específicas para ayudar  a la persona que padece este síndrome de Asperger, un problema que fue descubierto hace unos 70 años aproximadamente pero al que aún se trata como “un gran desconocido”. De hecho, en España apenas existen cifras oficiales, aunque análisis llevados a cabo a nivel europeo señalan que afecta a una de cada cien personas. Quien lo padece lo muestra desde la infancia. 

Los consejos que usted puede llevar a cabo para tratar un síndrome de Asperger son los siguientes: 

  • Emplee un lenguaje e instrucciones simples para que pueda entenderle. 
  • Confirme que se entiende lo que usted está hablando o  preguntando, profundizando en el “sí” o en el “no”. 
  • Explíquele la importancia de mirarle cuando usted habla. 
  • Proporcióneles el ánimo y las alabanzas ante cualquier logro. 
  • “Cantar” palabras puede suponer un efecto beneficioso a la persona con síndrome de Asperger. 
  • Limite el tiempo para los intereses especiales a un momento determinado del día. 
  • Establezca turnos tanto en juegos como en tareas del hogar. 
  • Adelante las tareas que se llevarán a cabo una vez que concluya la que está haciendo. 
  • Detecte y evite los disparadores de tensión a través de tareas de distracción. 
  • Réstele importancia a determinados problemas. 
  • Un abrazo puede ayudar. 
  • Toda promesa o amenaza deberá ser respetada. 
  • Enséñele pautas para hacer frente a situaciones complejas. 
  • Establezca la diferencia entre un lugar público y un lugar privado. 

*NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

Fuentes: 

Portal de información de los Institutos Nacionales de Salud (EEUU)

Confederación Autismo España 

Confederación Asperger España