Lección dormida, lección aprendida

dormir2En época de exámenes los consejos sobre como mejorar el desempeño y el rendimiento de los estudiantes y obtener así buenos resultados, se tornan fundamentales. ¿Influye un buen descanso en el aprendizaje de contenidos? En este artículo nos centraremos en la relación entre sueño, memoria y aprendizaje ¿Están relacionados estos sistemas? Vamos a verlo.

En el aprendizaje humano, la memoria juega un papel fundamental ya que sin esta última sería imposible la adquisición de conocimientos. Según Sousa, en su libro Como Aprende el Cerebro, el aprendizaje es "el proceso mediante el cual adquirimos nuevos conocimientos y habilidades" y la memoria "el proceso mediante el cual retenemos el conocimiento y las habilidades para utilizarlas en el futuro". ¿Ayuda el sueño mejorar estos procesos? El interés por buscar respuesta a esta data ya de principios de siglo XX, cuando Jenkins y Dallenbach investigaron la relación entre la retención de una lista de palabras y un mejor recuerdo tras despertar de una placentera noche de sueño, favoreciendo así la hipótesis de que el sueño facilitaba los aprendizajes. Este experimento abrió el camino a nuevas líneas de de investigación que podemos separar en tres direcciones:

- Durante el sueño ocurren ciertos procesos en nuestro cerebro que pueden contribuir al aprendizaje y retención de contenido.

- Mientras estamos despiertos, existen interferencias que nos hacen perder información, pero si descansamos tras aprender un tema, estas interferencias no estarían presentes, por lo que el recuerdo sería más nítido.

- La memoria se va debilitando durante un tiempo de actividad y este proceso podría ser más lento durante el sueño.

Además el buen descanso, no sólo colabora (de una manera u otra) a la fijación de contenidos, si no que ayuda a dirigir, mantener y fijar la atención. Seguro que todos hemos pasado por una situación similar: una mala noche de sueño y ¡que difícil resulta concentrarse en los quehaceres a lo largo del día! Pero... ¡ojo! no sirve de nada estudiar toda la materia la noche antes de un examen, hay que incorporar los conocimientos gradualmente, para ir construyendo una buena base día a día, ya se sabe, "obra de mal cimiento la derriba el viento".

Al igual que el estudio productivo debe acompañarse de un buen sueño, un buen sueño debe acompañarse de un colchón, una almohada y una base que se adapte al cuerpo y que proporcione largas horas de descanso y bienestar, que hagan levantarse a los estudiantes con la energía que necesitan para afrontar sus tareas diarias.

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