Cómo dormir bien con gripes y resfriados

La epidemia de gripe en España alcanzó sus picos más altos de incidencia a finales de enero, y aunque parece que remite, si no has sufrido un cuadro de este tipo esta temporada no cantes victoria, los virus acechan en cualquier época del año.

Cuando ha llegado nuestra hora, pasamos el día con la nariz congestionada, moqueo constante, picor en la garganta, tos… Y lo peor llega a la hora de ir a descansar: dormir con un resfriado parece casi misión imposible, no podemos parar de toser en la cama, el aire parece que no llega a nuestros pulmones y la cabeza nos estalla. ¿Hay algo que podamos hacer para dormir mejor cuando estamos resfriados?

Consejos que te ayudarán a descansar mejor

Cuando estamos enfermos, necesitamos dormir más que nunca, pero con el malestar general es difícil descansar bien. Quizás todos coincidamos en que la congestión nasal es de los peores síntomas con los que lidiamos a la hora de dormir. Para aliviarla y poder respirar bien, tenemos varias opciones, por ejemplo eucalipto puede ser un gran aliado, así antes de ir a la cama, hierve agua, añade algunas hojas de eucalipto e inhala vahos con esta mezcla.

Si por el tipo de resfriado estás tomando algún tipo de medicamento, un truco para poder dormir mejor sería el de tomar la última dosis justo antes de acostarte. Esto nos ayudará a que su eficacia se prolongue durante la noche, cuando más falta nos hace para tener un sueño reparador.

Otro consejo para poder dormir lo mejor que podamos mientras nos dure el catarro, es dormir semi-incorporados. Gracias a los somieres articulados eléctricos de LoMonaco, podremos adoptar diferentes posiciones mientras estamos en la cama. Si no disponemos de este tipo de somier, un remedio “casero” es utilizar almohadas que hagan que nuestra cabeza permanezca elevada, para así mejorar y facilitar la respiración durante la noche.

Un humidificador en la habitación nos ayudará a paliar los síntomas del resfriado por la noche, creando un ambiente óptimo en el que se nos hidratarán las vías respiratorias, evitando picores en la garganta y congestión nasal.

En cuanto a las condiciones ambientales que debe reunir el dormitorio de una persona que está pasando por algún proceso vírico, una temperatura e iluminación adecuadas, son en este momento más que nunca fundamentales para sobrellevar el “trancazo” de la mejor manera posible. Añadiremos un detalle: la ventilación del dormitorio. Ventilar el dormitorio adecuadamente es clave para la recuperación.

Por último, es importante una buena alimentación que haga que nuestras defensas funcionen correctamente. Cenando sopa de pollo y verduras, además de reconfortar el estómago, estaremos ayudando a reducir la mucosidad y la tos mientras dormimos. 


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