Consejos de la abuela para dormir mejor 

Las abuelas encarnan la sabiduría popular, el conocimiento que se transmite de generación en generación y del que nos beneficiamos todos aquellos que tenemos el lujo de haber contado con los consejos de este “comité de expertas”. No hay un asunto o problema para el que tu abuelita no tenga una acertada opinión o recomendación, y por muy sorprendente que te parezca ¡siempre funciona! La salud, por supuesto, es de los temas que más preocupan y la falta de sueño o mejor, un buen sueño, siempre se ha visto asociado a gozar de un buen estado general.  Así los remedios caseros sobre cómo dormir mejor, son un tema recurrente en el repertorio de nuestras abuelas con sencillos consejos como los que te contamos a continuación, que seguro que más de una vez habrás escuchado y puesto en práctica.

 •Un vaso de leche antes de dormir: Comenzamos con un clásico, sustitutivo de incluso una cena. Este consejo tiene un claro origen científico, la combinación de (principios activos que se encuentran en la leche) calcio, vitamina B12 y triptófano, son precursores de la melatonina, la hormona del sueño. Además si la leche está caliente reconforta el estómago y nos induce a cierto estado de relajación. 

Incluir en la cena una manzana: No, no vale cualquier fruta, tiene que ser una manzana. Además de saciar el hambre, que hará que ingieras menor cantidad de alimentos en la cena, aportará vitaminas y minerales promotores del sueño.

Un baño caliente: El agua tibia, baja el tono de músculos y articulaciones y se convierte en un ritual perfecto para terminar el día e irnos a la cama relajadamente.

Unas ramas de lavanda debajo de la almohada: La lavanda es una de las plantas más usadas para ayudarnos conciliar el sueño. Se han llevado a cabo investigaciones que son concluyentes y confirman los efectos somníferos de la lavanda. 

Infusiones: El uso de plantas de para dormir es una práctica que ya se incluía en los tratados de medicina griegos.  Existen numerosas especies vegetales con propiedades sedantes, sólo tienes que buscar la que más se adapte a tus gustos o… consulta con tu abuelita para saber cuál te va mejor.

Ventilar nuestro dormitorio: Las ventanas abiertas unas horas ante de dormir para renovar el aire de la habitación, además de refrescar nuestro cuarto, sobre todo ahora en verano.

¿Contar ovejitas?: ya sean ovejitas, o las esquinitas de tu cama, son prácticas con las que nuestras abuelas buscaban despejar la mente y relajar la memoria, distrayéndose así de las preocupaciones del día a día. 

Cuando estés pasando una época de insomnio, no dudes en hablarlo con ellas, y es que… siempre quieren lo mejor para nosotros. Seguro que la tuya tiene algún sabio consejo que añadir.

 


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