Enuresis nocturna en niños

La enuresis nocturna consiste en la pérdida involuntaria de orina en niños/as a partir de los 5 años durante la noche, porque se supone que a esta edad los pequeños ya deberían controlar sus esfínteres mientras duermen.

Existen dos tipos, la primaria (cuando el niño nunca ha permanecido seco durante los seis meses anteriores), y la secundaria (cuando el niño ha permanecido seco al menos seis meses anteriores). Según los especialistas las perdidas indeseadas de orina (que podrían ser frecuentes en estas edades), se consideran un trastorno cuando se producen al menos dos veces por semana durante tres meses.

Puede estar originado por diferentes causas, biológicas o fisiológicas, psicológicas e incluso se le atribuye un origen genético. También debería diferenciarse de otras patologías asociadas a las vías urinarias o de diferentes causas orgánicas.

Los padres son los que evidentemente primero se preocupan por la aparición de la enuresis, sobre todo cuando sus hijos alcanzan los 5-6 años. Sin embargo, los niños que la padecen empiezan a prestarle más atención a partir de los 7-8 años, que es cuando comienzan a socializarse y a pasar más tiempo fuera de casa. En muchas ocasiones la calidad de vida de los niños empeora, sobre todo si se lo toman como un fracaso personal y temen llevar a cabo actividades que impliquen quedarse a dormir fuera del domicilio familiar.

Para afrontarla, aparte de un tratamiento médico, es recomendable seguir ciertas rutinas diarias como son, por ejemplo, evitar la ingestión abundante de líquidos justo antes de dormir, levantarse a media noche con el niño para ir al baño, y premiarlos cuando pasen una noche entera secos. Es muy importante no echar la culpa a los peques ya que la enuresis se produce en contra a su voluntad y los castigos contribuyen a aumentar la ansiedad, no solo del afectado, sino de toda la familia.

Por último es imprescindible utilizar cubre colchones que ayuden a proteger al máximo la superficie del colchón donde se duerme y que eviten el deterioro prematuro del mismo con “escapes” indeseados. 


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