Fractura de cadera: causas, síntomas y tratamiento

La fractura de alguno de los huesos de la cadera es cada vez más frecuente en personas de edad avanzada. Suele estar provocada por una caída o la osteoporosis y presenta síntomas como dolor, rigidez, hinchazón y una pierna más corta que otra. El tratamiento de esta fractura suele requerir cirugía y fisioterapia.

Tipos de fractura de cadera

Hay varios tipos de fractura de cadera según la localización de la misma:

  • Fractura del cuello del fémur: cuando la fractura está justo debajo de la parte de la articulación esférica de la cabeza del fémur. En este tipo de fractura el flujo sanguíneo no llega bien a la cabeza femoral y puede causar necrosis vascular.
  • Fractura intertrocantérica: cuando se produce en la región situada un poco más abajo de la articulación real de la cadera, en la parte superior del fémur que se proyecta hacia afuera. Es el tipo de fractura más común junto a la del cuello del fémur.
  • Fractura de la cabeza del fémur: a menudo se acompaña de una dislocación de la articulación de la cadera.
  • Fractura subtrocantérica: localizada debajo del trocánter menor.

Causas de la fractura de cadera

La fractura de cadera suele tener su origen en una caída o fuerte impacto, como el que se produce en un accidente de tráfico. En las personas mayores el riesgo de sufrir una fractura de cadera es mayor, no sólo porque son más propensas a tener una caída, sino también por la aparición de la osteoporosis (pérdida de densidad ósea). La desmineralización de los huesos incrementa su fragilidad, de manera que, ante un impacto que no tendría por qué causar un daño, pueden romperse. De hecho, si los huesos están muy débiles, simplemente girar estando de pie puede provocar la fractura.

Además de la osteoporosis, los principales factores de riesgo de sufrir una fractura de cadera son: ser mujer, tener edad avanzada, haber sufrido una fractura ósea previa, tener una mayor tendencia a las caídas (p.ej. por no ver bien), tener un peso bajo, tomar medicamentos que favorecen el descenso de la masa ósea (como los corticoides), factores genéticos, enfermedades que fomentan el deterioro de la masa ósea (como la menopausia precoz) y la falta de actividad física..

Síntomas de la fractura de cadera

Los síntomas que pueden alertar de que existe una fractura de cadera son los siguientes:

  • Dolor fuerte en la cadera o ingle.
  • Rigidez, hinchazón y aparición de hematomas en la zona de la cadera.
  • Pierna más corta en el lado roto de la cadera e incapacidad para cargar peso en ella.
  • Giro hacia afuera de la pierna situada en el lado roto de la cadera.
  • Incapacidad para moverse después de una caída.

Tratamiento para la fractura de cadera

El tratamiento de la fractura de cadera consiste habitualmente en una combinación de cirugía, medicación y rehabilitación. La cirugía de reconstrucción de la cadera debe realizarse lo antes posible para que no empeore el pronóstico. Esta intervención puede ser principalmente de dos tipos:

  • Fijación de la fractura: se utilizan unos tornillos para mantener unido el hueso roto mientras la fractura se cura.
  • Reemplazo de la articulación de la cadera: consiste en sustituir parcial o totalmente la cadera con una prótesis. El médico puede recomendar este reemplazo si el suministro de sangre a la parte esférica de la articulación se dañó durante la fractura, algo que ocurre con mayor frecuencia en la fractura del cuello femoral.

Actualmente, las técnicas quirúrgicas permiten que el paciente comience a caminar a los dos días de la intervención. No obstante, la recuperación es lenta y gradual y requiere de rehabilitación, que se debe comenzar lo antes posible. Un fisioterapeuta realizará ejercicios de amplitud de movimiento y fortalecimiento y dará instrucciones sobre cómo moverse y recuperar la independencia. Asimismo, puede recomendar el uso de andador, bastón o silla de ruedas durante el periodo de rehabilitación.

Prevención

Para prevenir una fractura de cadera es recomendable:

  • Realizar actividad física de forma regular para fortalecer los huesos y mejorar el equilibirio. En personas mayores se aconseja principalmente caminar.
  • Evitar el consumo de alcohol y tabaco.
  • Tomar suficiente calcio y vitamina D para mantener la densidad ósea y evitar la osteoporosis.
  • Aumentar la seguridad en el hogar, eliminando obstáculos que puedan provocar caídas.
  • Revisar la vista para reducir el riesgo de caída. Operar las cataratas, por ejemplo, disminuye las probabilidades de caerse.
  • Usar bastón o andador si falta estabilidad al caminar.

Hay que tener especial cuidado si ya se ha padecido una fractura de cadera, ya que esto aumenta el riesgo de sufrir caídas y, consecuentemente, de tener otra fractura de cadera.