Hongos en la uña del pie: causas, síntomas y prevención

Los hongos que aparecen en las uñas del pie pueden desarrollarse tanto en verano como en invierno. Si bien hay diferentes razones que explican su mayor proliferación durante los meses de calor, en realidad los hongos en las uñas pueden aparecer en cualquier época del año. Además, aunque se crea que este problema sólo surge en los pies, los hongos también pueden aparecer en las uñas de las manos, sólo que suele ser más difícil porque con ellas se suele tener más cuidado.

Qué son los hongos de las uñas del pie

La micosis u onicomicosis (hongos en las uñas) es una infección causada por hongos como mohos o levaduras que provocan que una o varias uñas se deformen, aumenten su grosor y se vuelvan de color amarillo. En un principio aparece una mancha blanca o amarilla bajo la punta de la uña pero, a medida que la infección se hace más profunda, puede causar la decoloración y engrosamiento. Cuando el hongo infecta la piel de los dedos de los pies y las zonas entre estos, se denomina ‘pie de atleta’.

En ocasiones esta enfermedad es leve y no molesta, por lo que no necesitará tratamiento. Si es doloroso y provocó el engrosamiento de las uñas, hay que seguir unas medidas de cuidado personal o tratamiento con medicamentos.

Causas de los hongos en la uña del pie

  • Exceso de humedad, que favorece la proliferación de los hongos. Esto ocurre cuando no secamos correctamente el pie, especialmente la zona de debajo de las uñas. Ya que en verano se pasan muchas horas con los pies húmedos, estos hongos proliferan más. No obstante, esta humedad también se puede deber al sudor.
  • Excesivo uso del esmalte de uñas: la laca de los esmaltes crea una barrera que impide que la uña respire y mantiene la humedad dentro más tiempo. Esta humedad después es responsable de la proliferación de las bacterias que causan los hongos. Por ello se recomienda dejarlas pintadas 5 o 6 días y después descansar al menos un par.
  • Golpe en las uñas: esto puede provocar fisuras en ellas que se pueden infectar.
  • Usar un calzado inadecuado: el roce de la uña con zapatos estrechos puede provocar heridas que acaban con una infección.
  • Ir descalzo por sitios públicos como piscinas o vestuarios, ya que los hongos son muy contagiosos. Esta es una de las razones por las que más proliferan en verano.
  • Haber sufrido pie de atleta: la infección de la piel se puede extender a las uñas.

Síntomas de hongos en la uña del pie

  • Uña que se va amarilleando o volviéndose marrón. Este no es un síntoma definitivo ya que a veces las uñas pueden chupar el pigmento de un esmalte si se deja mucho tiempo. También se pueden poner amarillas a consecuencia de un golpe.
  • Uña quebradiza o descamada.
  • Uña deforme: con engrosamiento por un lado y tacto irregular.
  • Polvillo que aparece al rascar la uña .

Prevención

Hay varias cosas que se pueden hacer para evitar que aparezcan los hongos en las uñas:

  • No dejar las uñas pintadas durante más de cinco días. No se debe dejar que desaparezca el esmalte poco a poco ni tampoco rascarlo.
  • Evitar la sudoración en exceso de la zona. Para ello hay que elegir calcetines que absorban el sudor (o cambiarlos a menudo) y elegir un calzado transpirable.
  • No dejar la zona bajo las uñas húmeda. Para ello hay que secar muy bien los pies y las manos.
  • Ir una vez al año al podólogo.
  • Usar calzado en vestuarios, duchas y piscinas públicas.
  • Si ya se han sufrido los hongos, desinfectar los productos que hayan estado en contacto con los pies para evitar que se vuelva a contagiar.

Las personas que sudan mucho, las que se pintan las uñas y las que han pasado por alguna enfermedad (y por tanto tienen el sistema inmunológico más debilitado) tienen más probabilidades de padecer onicomicosis. Por ello es importante que extremen las precauciones.