Qué es la hipersomnia: causas, síntomas y tratamiento

Dormir un número adecuado de horas cada día es necesario para recuperar energía, algo que no ocurre si sufrimos insomnio o, al contrario, hipersomnia. Aunque pueda parecer positivo, dormir excesivamente tampoco es bueno para el rendimiento, y las personas que padecen hipersomnia se encuentran con dificultades para realizar sus tareas cotidianas.

Qué es la hipersomnia

La hipersomnia es un trastorno del sueño caracterizado por la presencia de excesiva somnolencia durante el día a pesar de haber dormido durante al menos siete horas. Es una disomnia, es decir, un tipo de alteración del sueño que afecta a la calidad, cantidad y el horario del mismo. Las personas con hipersomnia se despiertan tras largos periodos de sueño (que pueden durar incluso más de 9 horas) sin haber descansado realmente.

Quienes la padecen pueden ver disminuidas sus capacidades y su rendimiento a nivel personal, laboral y social. La hipersomnia puede causar alteraciones emocionales como irritabilidad, desmotivación, apatía y ansiedad, generar problemas de memoria y enlentecer las acciones mentales y físicas. Que el sueño aparezca en momentos inapropiados a lo largo del día puede provocar incluso situaciones de riesgo, p.ej. si la persona se duerme cuando va conduciendo.

Para considerar que existe este trastorno deben sufrirse episodios de somnolencia al menos tres veces a la semana durante un mes. Las personas que lo padecen presentan la somnolencia de forma creciente a lo largo de un periodo de tiempo.

Tipos de hipersomnia

  • Primaria o idiopática: las causas de esta alteración no son conocidas ya que, existiendo un periodo de descanso adecuado, no se puede explicar el exceso de sueño. La duración del sueño en las personas que padecen hipersomnia primaria oscila entre 8 y 12 horas y a menudo se acompaña de problemas para levantarse. Aparece habitualmente entre los 15 y 30 años de edad, con una progresión de sus síntomas a lo largo de semanas o meses. En la mayor parte de los casos, la hipersomnia acaba convirtiéndose en crónica a no ser que se aplique un tratamiento.
  • Secundaria: la presencia de este sueño persistente durante el día también puede deberse a causas concretas como un sueño insuficiente o interrumpido, el efecto de las drogas o trastornos de la salud. En estos casos la hipersomnia no sería un trastorno sino un síntoma de dicha alteración.

Causas de la hipersomnia

La hipersomnia primaria no tiene unas causas conocidas que la provoquen. En cuanto a la secundaria, es un síntoma que puede aparecer en múltiples enfermedades o estar en relación con la ingesta de fármacos.

El abanico de enfermedades que pueden dar lugar a hipersomnia es muy amplio. Incluye enfermedades respiratorias (como apneas del sueño), insuficiencia respiratoria crónica con aumento del dióxido de carbono (enfisema, bronquitis crónica), endocrino-metabólicas (hipotiroidismo), encefalopatías difusas por enfermedades renales o hepáticas, insuficiencia cardiaca o tumores. Hay además muchas infecciones como la sepsis o la enfermedad del sueño (contagiada por la mosca tsé-tsé) que también pueden producir somnoliencia.

Por otro lado, la ingesta de muchos fármacos puede alterar el estado de vigilancia y producir la somnoliencia diurna.

Tratamiento

La somnolencia excesiva u la tendencia al sueño en situaciones anormales debe ser estudiada cuando su frecuencia o intensidad hagan sospechar a la persona o su entorno que este cansancio no es proporcional al descanso nocturno. Como puede ser un signo de alarma de la presencia de otras enfermedades hay que evaluarla a fondo.

Frente a la hipersomnia existen principalmente dos tipos de tratamiento:

  • Farmacológicos: basados en una medicación adecuada.
  • No farmacológicos: terapia, técnicas psicológicas, técnicas congnitivo-conductuales, medidas de higiene del sueño, yoga, terapias con plantas medicinales…

En muchas ocasiones lo más recomendable es una combinación de ambos tipos.

Higiene para facilitar el sueño

Seguir una adecuada higiene del sueño es positivo tanto para las personas que padecen hipersomnia como para las que no, ya que ayuda a reducir el nivel de ansiedad y facilitar el sueño. Algunos consejos son:

  • Mantener horarios y rutinas regulares tanto para hacer tareas como acostarse y levantarse.
  • Reservar pequeños periodos para respirar y relajarse (cinco minutos dos veces al día).
  • Dedicar tiempo a uno mismo y a realizar cosas que nos gusten.
  • Organizar el tiempo mediante listas de prioridades.
  • Realizar algún ejercicio físico suave tres días a la semana.