Una 'fresca' campaña para mejorar la calidad de vida de los enfermos de esclerosis múltiple

"¡Mójate por la Esclerosis Múltiple!" es el lema de una campaña en la que se anima a darse un baño el próximo domingo por los enfermos de esclerosis múltiple en más de 900 playas y piscinas de toda España.

 

Los objetivos que persigue son la concienciación social y la captación de recursos para mejorar la calidad de vida de las 47.000 personas que tienen esta patología en España, ha informado  la organización Esclerosis Múltiple España.

Los metros nadados por cada persona se suman al final de la jornada y también se colabora a través de la compra de camisetas, toallas y otro material, cuyo diseño -siempre centrado en el agua- varía cada año. La recaudación obtenida se destinará a la mejora de la calidad de atención a las personas afectadas. Además, más de 3.000 voluntarios facilitan información sobre esta enfermedad e indican al público asistente cómo se desarrollará el evento.

Ese día cada piscina o playa participante organiza actividades lúdicas, culturales y deportivas en sus actos centrales. Un buen número de políticos, expertos en esclerosis, deportistas y actores se implican en las diferentes comunidades autónomas. Esta campaña fue iniciada en 1994 en Cataluña, hace más de 20 años, y se espera que siga aumentando la participación al acto, que cada año convoca a más de 100.000 personas. "Se trata de la campaña de apoyo a las personas con esclerosis múltiple más importante que se celebra cada año en España. Al tratarse de una enfermedad neurológica, de causa y cura desconocidas, y de evolución impredecible, la concienciación social es absolutamente vital", asegura Pedro Carrascal, director de Esclerosis Múltiple España.

Se trata de una enfermedad crónica del Sistema Nervioso Central y es una de las patologías neurológicas más comunes entre la población de 20 a 30 años. Puede producir síntomas como fatiga, falta de equilibrio, dolor, alteraciones visuales y cognitivas, dificultades del habla y temblor. El curso de la dolencia no se puede pronosticar: mientras en unos casos permite realizar una vida prácticamente "normal", en otros la calidad de vida puede verse muy afectada; la mayoría de la gente está comprendida entre los dos extremos. No es contagiosa, ni hereditaria, ni mortal. Afecta a las personas al principio de su vida laboral, cuando están iniciando sus proyectos vitales, y se da con más frecuencia -más del doble- en mujeres que en hombres.