¿Cómo se propaga la resistencia a los antibióticos?

 

El bioquímico Ángel Marín nos desvelaba en Salud Ideal en fechas anteriores cuál es la reacción de nuestro organismo ante los antibióticos. El experto planteaba la duda sobre si debiéramos considerarlos aliados o enemigos debido a que nuestro sistema inmunitario pudiese generar cierta resistencia ante las bacterias causantes de esa patología que pretendemos eliminar. El consejo aportado es que se tomen “con precaución” y siempre que sean “estrictamente necesario”. Hoy vamos a profundizar en el concepto de esa resistencia a los antibióticos

Dicha explicación se centrará en la infografía aportada por el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) que difundió este jueves el mismo Ministerio de Sanidad. Se conoce como resistencia a los antibióticos a la capacidad de las bacterias de combatir la acción de uno o varios antibióticos. 

En una ganadería, los animales pueden recibir tratamientos antibióticos y por tanto pueden ser portadores de bacterias resistentes. De igual manera, las verduras también pueden contaminarse con bacterias resistentes a los antibióticos procedentes del abono animal empleado como fertilizante. A través de los alimentos y el contacto directo con los animales, esas bacterias llegan al ser humano. 

También entre personas esas bacterias pueden circular. Las recetas con antibióticos para determinadas infecciones en un paciente derivan en una reacción natural de adaptación microbiana y el afectado puede transmitirlos a otras personas de su entorno. 

Incluso, en los propios centros hospitalarios encontramos focos de bacterias resistentes que se propagan simplemente a través de las manos u objetos contaminados. Como citábamos en el anterior punto, al inmiscuirse en el organismo del ser humano, encuentran una puerta a propagarse entre las personas de su entorno. 

Otro de los puntos que tiene en cuenta sobre el desarrollo de la resistencia a los antibióticos es el de haber realizado un viaje a otro país, independientemente de que se haya recibido asistencia sanitaria en el lugar al que se ha desplazado. A través del propio entorno o incluso durante el viaje, esas bacterias resistentes pueden acceder a su organismo. Por ello, es recomendable, como aseguró nuestro especialista en Bioquímica, tomar antibióticos “cuando sea estrictamente necesario”.