Mastitis: causas y cómo tratarlas

 

Hablamos de la mastitis cuando hacemos referencia a aquella inflamación de la glándula mamaria en uno o varios cuadrantes o puntos de la misma. Se produce por la obstrucción de algún conducto galactóforo, causado por alteraciones de la microbiota o flora bacteriana que se encuentra en el tejido mamario. Suele producirse en las primeras doce semanas tras el parto, pero durante la lactancia se puede reproducir en cualquier momento. Así lo asegura la enfermera y matrona de distintos centros hospitalarios Susana Cerdán en el portal ‘Cinfa Salud’. 

Según Cerdán, y en base a diferentes estudios, la mastitis suele variar y se sucede entre un 4 y un 27 por ciento de las madres lactantes. La proliferación de bacterias en ese tejido mamario suele ser la responsable de la obstrucción del conducto. La presencia de la bacteria ‘estafilococo aureus’ en la leche materna genera esa obstrucción. 

Desarrollan biofilms que se adhieren junto a otras moléculas a las paredes de los conductos mamarios, endureciéndolos y restándoles flexibilidad generando esa mastitis.  Hoy te explicamos cuáles son las causas y también cómo puedes tratarlas. 

Causas que predisponen a una mastitis: 

  • Grietas en el pezón. 
  • Retención de leche o drenaje incompleto de la mama. 
  • Tratamiento con antibióticos en la época del embarazo, parto o postparto. 
  • Cambio considerable en la frecuencia de las tomas. 
  • Uso de sujetadores muy inapropiados. 
  • Posición incorrecta al dormir. 

La mastitis se puede mostrar de forma aguda, generando fiebres superiores a 38.5 grados, escalofríos, dolor intenso y hasta síndrome gripal. Sin embargo, existe el tipo subclínico, que no produce síntomas tan claros y que es más difícil de diagnosticar. Queda patente con el dolor intenso en la mama y con posibles calambres. 

¿Qué hacer ante una mastitis? 

  • Aplicar frío en la zona afectada. 
  • Tratamiento con inflamatorios como ibuprofeno para bajar la fiebre y la inflamación. 
  • Empleo de probióticos específicos para la lactancia. 
  • Antibióticos siempre con la prescripción médica establecida.