Desarrollan nanopartículas para reforzar minerales en dientes y huesos

 Un equipo de investigadores del Laboratorio de Estudios Cristalográficos del Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra (centro mixto CSIC y la Universidad de Granada) y del Istituto di Scienzaa e Tecnología dei Materiali Ceramici del Consiglio Nazionalle delle Ricerche (CNR) han logrado desarrollar unas nuevas nanoparticulas que permiten remineralizar dientes y huesos. Actúan como reactivo precursor de un compuesto cristalino que se deposita en la superficie dental. 

Tal como confirmó el CSIC en una nota de prensa, dichas partículas disponen de un gran potencial como componente para pastas de dientes, gomas de mascar y hasta enjuagues bucales que permitirían tratar la sensibilidad dental y la erosión del esmalte. Unas nanopartículas cuya invención ha sido protegida incluso  por patente y licenciada a la empresa Kalichem Italia. 

Ahora se espera que estas nanoparticulas que refuerzan de minerales dientes y huesos formarán parte de esos artículos de higiene bucal que vinculamos a una reconocida marca en todo el mundo. 

Según el investigador Jaime Gómez Morales, estas nuevas nanopartículas desarrolladas para reforzar de minerales piezas óseas y dentales “están compuestas de fosfato de calcio amorfo, compuesto que se transforma en formas cristalinas para remineralizar el esmalte y la dentina reforzando así los huesos”. Además, como uno de los inventores, reconoce que el fosfato de calcio se ha visto potenciado con flúor y carbonato, además de haber sido recubierto con moléculas de citrato. 

Aunque pueda pensarse que dicha investigación ha supuesto un alto coste, lo cierto es que el proceso de preparación de las nanopartículas que refuerzan en minerales a las piezas dentales y a los huesos ha sido de bajo coste, ya que solo requiere un paso de reacción a temperatura ambiente. Se ha llevado a cabo con materiales económicos y respetuosos con el ecosistema. Dicha invención destaca por su biodegradabilidad, bioactividad y biocompatibilidad demostrada en ensayos ‘in vitro’. Su solubilidad depende del pH y por tanto habilita que el fármaco quede liberado con un control.