Así influye un problema relacionado con la respiración al dormir en la dentadura de su hijo: la importancia del tratamiento multidisciplinar

La importancia de un tratamiento multidisciplinar en el conocido como Síndrome de la Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS) en niños es una realidad. En ocasiones se obvia que cuenta con consecuencias mucho más graves que los propios ronquidos, una señal que puede alertar fácilmente a los padres. Aquellos que tienen dificultades respiratorias de vía alta hacen ruido al dormir, pero no todos padecen el conocido ese síndrome. Aquellos que lo padecen pueden dejar de respirar de diez a treinta segundos mientras duermen, de forma aproximada, y puede repetirse en hasta cuatrocientas veces a la noche. Ello ya les impide descansar en condiciones.

Así lo asegura en su blog la Sociedad Española de Ortodoncia y ortopedia dentofacial. En su espacio recalcan que el SAOS en edades tempranas se trata a través de una intervención quirúrgica que pretende normalizar los parámetros de respiración nocturna: una Adenotonsilectomía.  Es una cirugía eficaz, con un moderado ratio de persistencia de enfermedad y no corrige la discrepancia ortodoncial transversal, por lo que requiere un tratamiento de ortodoncia asociado para mejorar en los resultados. 

Y es que la respiración pasa a la boca lo que deriva en una alteración del desarrollo maxilofacial de los niños en etapa de crecimiento.  Su característica más clara es la ‘facies adenoidea: una cara muy alargada, mandíbula pequeña y echada hacia atrás. Suelen ser menores con ojeras, síntoma de cansancio, lo que también deriva en un déficit de atención en el colegio.  

Existen estudios que demuestran que la apnea del sueño infantil no tratada produce un deterioro en el rendimiento intelectual, ya que perjudica el desarrollo. Incluso se habla de pérdida de coeficiente intelectual de hasta 15 puntos. Un neumólogo, un otorrino, un pediatra o un ortodoncista pueden detectarlo en sus respectivas disciplinas, y derivarlo para su correspondiente diagnóstico.