Desmontando mitos: una ortodoncia no genera recesión en las encías

La Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEDO), en su firme intención de seguir desmontando mitos vinculados a la ortodoncia, proporcionó una nueva información que desmiente una posible recesión gingival tras una ortodoncia. En otras palabras, no provoca una retracción de las encías dejando al descubierto la raíz y otras partes de la pieza dental.  Otra cosa es que exista ya un proceso de pérdida de hueso por una enfermedad periodontal no controlada. En este último caso, la ortodoncia podría agravarlo.

Tal y como informan a través de su web, la SEDO, recalca la importancia de gozar de buen estado de salud en las encías, así como de ponerse en manos de un especialista para un tratamiento de esta magnitud, que evite afectar al periodonto, la estructura a través de la cual mueve los dientes. 

Un mal estado de las encías, o una enfermedad periodontal, incrementa las opciones de la pérdida de hueso, ocasionando una subida de la encía. Esto quiere decir que al mover los dientes con ortodoncia, lo que estamos es destruyendo hueso en un lado y creando en otro. 

La recesión gingival, que se manifiesta en mayor medida en los incisivos inferiores,  incrementa el riesgo de padecer caries al ser el conocido “cemento radicular”, muy vulnerable. Crea un problema estético (al dejar los dientes descubiertos), incrementa la sensibilidad dental e, insistimos, el hueso se destruye. 

¿Qué factores inciden en dicha recesión? 

1- La edad. 

2- Falta de higiene bucal. 

3- El factor genético. 

4- Personas con predisposición a la enfermedad periodontal. 

Causas 

1- Inflamación vinculada a la placa dental. 

2- Incorrecto cepillado dental intenso. 

3- Trauma oclusal (lesión en el aparato de inserción como resultado del contacto diente con diente, actividades de la musculatura bucal, o del contacto de objetos extraños con los dientes). 

4- Movimiento ortodóncico fuera del límite del proceso alveolar.