Estas manchas en los dientes de sus hijos pueden ser un problema mayor: Consejos para combatirlas

Mantener una serie de hábitos con respecto a la higiene bucal es fundamental para cualquier persona, desde que los dientes comienzan a hacer acto de presencia. Sin embargo, ni tan siquiera mostrarse firme en el cumplimiento de los mismos, nos exime de tener algún que otro problema. Uno de ellos puede afectar a los más jóvenes. Si ha visto pequeñas manchas en las piezas dentales de sus hijos o hijas, no lo pase por alto. Podría tratarse de una Hipomineralización Incisiva Molar, también conocida como HIM. 

Se trata de una alteración en la calidad del esmalte que afecta a los primeros molares permanentes y que podría propagarse hasta los incisivos. Según explica la doctora Lara Concellon, del Hospital de Nens de Barcelona, se da durante la formación de las piezas, debido a una variación en las células que forman el esmalte por dejar de recibir sustancias necesarias para su conformación.  

Se puede identificar por esas piezas dentales con manchas blancas o amarillas que pueden tener una extensión distinta. Los dientes muestran más sensibilidad al frío y al dulce y captan con dolor cualquier actividad como un simple cepillado. Solo se puede detectar con la erupción del diente. 

¿Por qué se genera esta HIM? Según destaca la especialista, no hay evidencias científicas que apunten a una situación en concreta, pero se puede encontrar alteraciones por infecciones, bajo peso de nacimiento o complicaciones en el parto. 

¿Qué hacer cuando lo detectamos? Ponerse en manos de un especialista lo más pronto posible. En aquellos casos asociados al primer año de vida, puede provocar fiebres muy altas. La intención del especialista no será otra que evitar alguna caries. Pueden recomendar pastas reforzadas en calcio y flúor. Además, el portal de la COI Clínica Dental de Granollers nos ofrece tres claros consejos para combatirla en casa: 

  1. Mantener una higiene rigurosa con pasta dental de más de 1000 ppm de flúor. 
  2. Utilizar un colutorio de flúor diario de 0.05 por ciento una vez al día. 
  3. Reducción del consumo de azúcares, zumos industriales, yogures líquidos, refrescos, bollería industrial o pan de molde, entre otros.