cuidados - Salud IDEAL

  • 4 consejos para cuidar la salud de los pulmones de forma natural

    Cuidar nuestra salud general es de vital importancia para mantenernos sanos y disfrutar de una calidad de vida excelente en todos los niveles y a cualquier edad. No obstante, hoy nos centramos en el aparato respiratorio, uno de los sistemas más importantes para el ser humano. Y es que, es precisamente el aparato respiratorio el encargado de obtener la energía necesaria para alimentar todas las células del organismo.

  • Cómo cuidar la boca con brackets

    Para alinear los dientes y llevar a cabo otras correcciones en la boca es común recurrir a los brackets, unos pequeños soportes fijos que se pegan a los dientes y que se unen mediante un alambre. Llevar brackets puede resultar un poco molesto y además exige un cuidado especial de toda la boca para evitar infecciones. Estos son algunos consejos que hay que tener en cuenta durante el tratamiento.

    Cómo cuidar la boca durante el tratamiento con brackets

    Para mantener una buena higiene bucodental y cuidar los brackets es recomendable seguir estas indicaciones:

    • Optar por alimentos suaves y blandos durante los primeros días para minimizar las molestias que pueden aparecer el masticar: sopa, crema de verdura, tortillas, pan de molde, pasta… En el caso de las carnes, se pueden consumir en forma de salchichas, albóndigas o hamburguesas para que resulte más sencillo tomarlas. Además no conviene cortar ni desgarrar los alimentos con los dientes, sino que es mejor cortarlos en trozos pequeños.
    • Cepillar los dientes de forma correcta: un cepillado a fondo evita que se acumulen bacterias entre los brackets y previene infecciones y sangrados. Es esencial limpiarse los dientes a diario después de cada comida. Para ello primero hay que retirar cualquier elemento de la ortodoncia que no sea fijo, como fundas o elásticos. A continuación no sólo hay que cepillar suavemente la dentadura (por la parte exterior e interior), sino también los brackets, prestando especial atención a la zona que hay alrededor de ellos y bajo los alambres. El cepillado se puede realizar con un cepillo normal de filamentos suaves, si bien algunos ortodoncistas recomiendan usar también un cepillo interdental que elimine los restos de comida acumulados en zonas inaccesibles para el cepillo normal.
    • Usar el hilo dental una vez al día para retirar los restos de comida que queden entre los dientes y las encías. Al final del cepillado también debe usarse un enjuage bucal.
    • Tener un kit dental con el cepillo y útiles básicos de ortodoncia (pasta, cera…) para poder lavarse los dientes cada vez que se come fuera de casa.
    • Aplicar cera de ortodoncia en los brackets para evitar roces y la aparición de llagas.
    • Evitar de forma genérica estos alimentos:
      • Chicles, caramelos y golosinas ya que, al ser pegajosos, se enredan en los brackets y pueden crear caries. Lo mismo ocurre con los alimentos con un alto contenido en azúcar.
      • Alimentos crujientes (frutos secos, palomitas, galletas…): los pequeños trozos en los que se rompen al masticar pueden quedar incrustados entre los brackets.
      • Carnes fibrosas como la ternera: tienden a quedarse atrapadas entre los brackets.
      • Bocadillos o manzanas comidas a mordiscos.
    • Colocar adecuadamente las gomas en el caso de que vayan incluidas en el tratamiento. El ortodoncista deberá explicar dónde y cómo van colocadas.
    • Utilizar un protector dental en caso de practicar deportes de contacto, ya que se pueden romper los brackets y alambres.
    • No introducir objetos extraños en la boca como lápices o palillos de madera, ya que morderlos puede resultar perjudicial para dientes y brackets.
    • Acudir a las revisiones periódicas marcadas por el ortodoncista para sustituir las ligaduras y alambres.

    El dolor con brackets

    Si bien la colocación de los brackets no es dolorosa, sí es normal sentir molestias o dolor en la boca durante los primeros días del tratamiento y tras las revisiones. El dolor puede estar provocado por los movimientos que realizan los brackets en los dientes o por las rozaduras de los mismos en la boca, que provocan llagas en los labios, mejillas y lengua.

    En el caso de que el dolor esté provocado por el movimiento de los dientes, desaparecerá solo en unos días pero, si resulta demasiado molesto, el dentista puede recetar medicación analgésica.

    En el caso de que aparezcan llagas, no es recomendable tomar alimentos picantes ni ácidos como piña, vinagre o tomate, ya que retrasan la curación de las heridas, manteniendo el dolor más tiempo. Por el contrario, tomar alimentos fríos o helados puede ayudar a aliviar las molestias. También se puede recurrir a locutorios, pomadas o geles calmantes.

    Si cree que necesita un tratamiento de ortodoncia puede recurrir a Clínica Parra Vázquez, centro que cuenta con una unidad de odontología dedicada a las ortodoncias. Sus profesionales aplicarán diferentes tratamientos en función de la corrección que sea necesaria. Puede encontrar su consulta en Avenida Olmos nº 45, 18500, Guadix, Granada.

  • Cómo cuidar la salud frente al calor

    Las altas temperaturas pueden provocar problemas de salud que van desde calambres musculares a golpes de calor, pasando por mareos, debilidad muscular y vómitos. En algunos casos pueden causar incluso la muerte si no se recibe la correcta atención médica. Por ello es importante cuidarse de forma específica frente al calor.

    Cómo proteger la salud frente al calor

    Según señala elMinisterio de Sanidad, para evitar los problemas de salud derivados de las altas temperaturas es recomendable:

    • Beber mucha agua o líquidos sin esperar a tener sed, evitando las bebidas alcohólicas o muy azucaradas, el café, el té y la cola.
    • Permanecer en lugares frescos durante los días de intenso calor. Si es posible, conviene pasar al menos dos horas en algún lugar climatizado.
    • Tomar una ducha o baño fresco.
    • Bajar las persianas para que el sol no entre directamente en casa. No se deben abrir las ventanas cuando la temperatura exterior es más alta que la interior. Hay que evitar el uso de máquinas y aparatos que puedan producir calor en las horas de mayor temperatura. A partir de los 35º en el interior de la vivienda el ventilador no enfría el aire, sólo lo mueve.
    • Hacer comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, gazpachos o zumos).
    • Evitar las actividades en el exterior en las horas más calurosas, sobre todo si las actividades son intentas.
    • En el exterior se debe procurar estar a la sombra, usar ropa ligera y de color claro, protegerse del sol y usar sombrero y un calzado fresco, cómodo y que transpire.

    Precauciones que deben tomar los colectivos vulnerables

    El calor no afecta a todas las personas por igual, sino que son más sensibles ciertos colectivos: las personas enfermas o medicadas, las personas con mucho peso, las dependientes, los niños y las personas mayores de 65 años. Para evitar problemas de salud estos colectivos deben cuidar especialmente su cuerpo frente al calor. La Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía recoge en su webVerano y Salud los siguientes consejos para niños y personas mayores.

    Cuidados infantiles frente al calor

    Los niños son más susceptibles al exceso de calor, entre otras cosas, porque producen menos sudor que los adultos, su temperatura corporal sube más deprisa y se adaptan peor a las altas temperaturas. Para evitar que el calor afecte a su salud es recomendable:

    • Evitar su exposición al sol entre las 11 y las 18 horas.
    • Proteger su piel con crema de protección solar de índice superior a 25.
    • Secarlos después del baño, ya que el agua en la piel intensifica la acción de los rayos solares.
    • Procurar que permanezcan a la sombra si hay que salir a la calle. Asimismo hay que proteger su cabeza con una gorra o sombrero y utilizar ropa clara y amplia, de tejidos naturales como el algodón.
    • Llevar agua al salir a la calle.
    • Intentar que permanezcan en la habitación más fresca de la casa. Si se utiliza aire acondicionado hay que elegir una temperatura que combata el calor pero que no provoque frío.
    • Duchar a los niños varias veces al día si es necesario. Las toallas húmedas también ayudan a refrescar la piel.
    • Evitar el exceso de abrigo y los lugares cerrados y expuestos al sol sin climatización, como las casetas o tiendas de campaña.
    • Si el coche está aparcado al sol, antes de entrar hay que abrir las puertas y ventanas y esperar a que baje la temperatura del interior.

    Cuidados frente al calor para las personas mayores

    Las personas mayores son más sensibles al calor por las mismas razones que los niños. A estos factores se añade también la posible existencia de enfermedades crónicas que agravan los efectos del calor. Además, algunas personas con problemas de memoria, de comportamiento o dificultad para orientarse no son capaces de remediar necesidades tan básicas como la sed o la sensación de calor.

    Las personas mayores deben:

    • Evitar las salidas y actividades a las horas de más calor, especialmente las físicas como deporte, bricolaje, jardinería…
    • Al salir a la calle, permanecer a la sombra, proteger la cabeza, usar ropa ligera y amplia de color claro y llevar una botella de agua.
    • Permanecer en las habitaciones más frescas de casa. Si no hay ninguna, es recomendable pasar algunas horas en un local climatizado cercano al domicilio.
    • Ducharse o bañarse varias veces al día para refrescar el cuerpo. También se puede humedecer la ropa.
    • Beber lo más posible, incluso sin sed. Lo mejor es el agua, aunque también se pueden tomar zumos, leche o sopas frías. En cuanto a la comida, se deben evitar los platos calientes y copiosos.
    • Evitar el alcohol, ya que deshidrata al aumentar la sudoración y facilitar la eliminación de agua por la orina.
    • Pedir ayuda en caso de encontrarse mal a causa del calor.
  • Consejos para cuidar el oído

    Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 466 millones de personas en todo el mundo padecen pérdida de audición discapacitante y se calcula que, en 2050, esta cifra aumentará hasta más de 900 millones. La sordera puede estar provocada por causas congénitas o enfermedades que no se pueden evitar, pero en otras ocasiones es resultado de la exposición a ruidos fuertes y otros factores que se pueden prevenir. Seguir algunos consejos básicos puede evitar la pérdida de audición.

    Consejos para cuidar los oídos

    Para prevenir en la medida de lo posible la pérdida de audición, es conveniente tener en cuenta estos consejos básicos:

    • Reducir el tiempo de exposición a sonidos de alta intensidad y ruidos impulsivos (petardos, disparos...).
    • Usar los auriculares a un volumen adecuado: deben estar como mucho al 60% de la capacidad de sonido y a una intensidad que permita escuchar los sonidos de alrededor. Asimismo, aunque estén a un volumen adecuado, tampoco es conveniente usarlos demasiado tiempo. La OMS aconseja limitar la escucha a una hora diaria para no dañar la salud auditiva.
    • Bajar el volumen de la televisión, la radio y los reproductores de música.
    • Descansar los oídos de vez en cuando: conviene limitar el tiempo que se pasa en espacios con mucho ruido, alternando actividades ruidosas con otras más silenciosas.
    • Usar protectores auditivos: en trabajos con exposición continua a ruidos fuertes es imprescindible utilizar tapones o cascos aislantes.
    • No introducir objetos o sustancias extrañas en los oídos, ni siquiera para limpiarlos, ya que pueden provocar tapones o lesiones involuntarias. Sólo se deben utilizar productos específicos para los oídos y siempre bajo consejo médico.  
    • Limpiarse con cuidado el oído: es un error utilizar bastoncillos de algodón, ya que pueden dañar el oído. Además, hay que tener en cuenta que la cera actúa como protección frente a posibles gérmenes y suciedad. Por tanto, no es conveniente eliminarla. Para limpiar el oído es suficiente con el agua que penetra al lavarse la cabeza. Una vez fuera de la ducha, hay que secarse muy bien los oídos para evitar que la humedad genere infecciones por hongos. Basta con frotar suavemente con una gasa o toalla el pabellón externo sin insistir en el agujero.
    • Vigilar atentamente el oído durante el baño: el agua de sitios públicos (mar, pantanos, piscinas…) puede estar contaminada y provocar infecciones. Por ello es importante realizar una limpieza básica de los mismos antes y después del baño. Por otro lado, el uso de tapones debe ser recomendado por el especialista.
    • Cuidar especialmente los oídos en caso de gripe, alergia o catarro, ya que los oídos son muy sensibles a las infecciones.
    • Acudir al especialista en caso de detectar alguna ‘anormalidad’: si aparece dolor, zumbido, supuración, sensación de taponamiento, producción excesiva de cera o una disminución mínima de la capacidad de audición, hay que acudir al otorrino. También es recomendable hacerlo si se ha sufrido un traumatismo o golpe directo en la zona del oído.
    • No automedicarse: el uso de medicamentos tanto orales como locales (gotas) puede ser perjudicial, por lo que no se deben administrar sin consultar con un especialista.
    • Realizar revisiones periódicas: es recomendable asistir regularmente al otorrinolaringólogo aunque no existan síntomas, especialmente a partir de los 50 años.
    • Atender adecuadamente la otitis en los niños: en caso de sospecha de pérdida de audición en un niño, es recomendable acudir al especialista. Incluso sin fiebre, dolor o secreción en los oídos puede existir una otitis que, de no ser tratada, puede cronificarse y provocar hipoacusia.
    • Evitar los cambios bruscos de presión: viajar en avión, subir a la montaña o bucear pueden provocar cambios bruscos de presión que afectan al oído. Hay que intentar minimizar al máximo estos cambios para evitar daños.
  • ELA Andalucía presenta diversos cursos orientados a cuidadores de pacientes con ELA

    En junio del pasado año, la Asociación ELA Andalucía presentó la incorporación de ELA Granada con el objetivo de atender de forma cercana y específica a las familias afectadas por Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) en esta provincia.

    Ahora,laAsociación Andaluza de Esclerosis Lateral Amiotrófica -ELA Andalucía-, presenta una serie de cursos orientados a cuidadores y familiares de pacientes con ELA. Estos cursos tienen el propósito de promocionar todo tipo de acciones, actividades, divulgación, sensibilización e información destinada a mejorar la calidad de vida, la integración y el desarrollo social y familiar de todas aquellas personas que sufren esta enfermedad y la de los cuidadores y familiares que también la sufren de forma indirecta.