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  • ¿Cómo prevenir las caries en los menores? Así lo recomiendan los pediatras en EEUU

    La salud bucal es sumamente importante para cualquier edad, ya sea en la franja de adultos, jóvenes, adolescentes y niños. Si bien, los tutores legales de los menores de edad se ven en la obligación de transmitir ciertas enseñanzas para evitar caries y futuros problemas dentales de los más pequeños. ¿Es importante? Quizá clave.  Por ello, la American Academy of Pediatrics de Estados Unidos, a través del portal ‘HealthyChildren’, lanzó una serie de recomendaciones para prevenir la caries en los niños. 

    Lo primero que aconsejan es que sea usted quien cuide bien su propia salud bucal, y después, que cuide bien de los dientes del bebé. Desde su nacimiento hasta el año de vida debe limpiar su boca pasándole un paño limpio por las encías. Toda vez que observe los primeros dientes, cepille suavemente con agua con muy pequeña porción de pasta dental con fluoruro (del tamaño de un grano de arroz). 

    Desde el año a los 36 meses, cepille los dientes de su hijo dos veces al día. Utilice la pasta en pequeña porción en menores de dos años. El momento ideal es el desayuno y antes de acostarse. Cuando tenga la edad suficiente, enséñele que debe escupir el residuo de la pasta. 

    En la etapa de los 3 a los 6 años, cepille los dientes del menor dos veces al día. Utiliza una pequeña cantidad de pasta dental con fluoruro del tamaño “de una aveja”. 

    Otros consejos: 

    1.  No acueste nunca a su hijo con un biberón o con alimentos. 
    2.  Dele un biberón solo durante las comidas. 
    3.  Controle si el agua de su vivienda contiene flúor. Si no contiene el suficiente, probablemente le receten un suplemento apropiado para evitar caries. 
    4.  Enséñele a beber de un vaso regular cuanto antes, preferiblemente entre los 12 y los 15 meses para tener menos posibilidades de que se le junte líquido en los dientes. 
    5.  Agua en el biberón. 
    6.  Evite que su hijo coma alimentos dulces o pegajosos como caramelos o chucherías. Debe enseñarle a utilizar la lengua para sacar restos de alimentos de las piezas dentales. 
    7. Zumo solo durante las comidas y limitado de 4 a 6 onzas al día. 
    8. Acuda al dentista antes del año de vida de su hijo para cualquier inquietud.  
  • Cómo mantener una correcta higiene bucal

    La salud bucodental es clave para disfrutar de una buena calidad de vida. Para mantenerla es necesario lavarse los dientes varias veces al día y seguir unos hábitos básicos de higiene bucal.

    Qué es la salud bucodental

    Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la salud bucodental “es fundamental para gozar de una buena salud y una buena calidad de vida". Este organismo la define como “la ausencia de dolor orofacial, cáncer de boca o de garganta, infecciones y llagas bucales, enfermedades periodontales (de las encías), caries, pérdida de dientes y otras enfermedades y trastornos que limitan en la persona afectada la capacidad de morder, masticar, sonreír y hablar, al tiempo que repercuten en su bienestar psicosocial”.

    Cómo lavarse los dientes

    Un correcto cepillado de dientes es imprescindible para mantener la salud bucodental, ya que elimina los restos de alimentos y placa bacteriana y evita la acumulación de sarro. El cepillado se debe hacer dos o tres veces al día (una de ellas por la noche) durante al menos dos minutos. 

    Para un correcto cepillado, el cabezal del cepillo se debe colocar horizontalmente sobre la encía superior, con una inclinación de 45 grados. Realizando movimientos verticales hay que deslizar el cepillo de arriba abajo para cubrir la encía, el diente y la unión de ambos. Una vez se ha limpiado la parte externa, se debe hacer lo mismo con la cara interna de los dientes. Tras cubrir el arco superior, se repite el proceso con el inferior hasta limpiar todas las piezas dentales. Para la zona de masticación los movimientos deben ser horizontales y cortos, de atrás a delante. Es recomendable seguir siempre el mismo orden para que no quede ninguna zona sin limpiar.

    Tras finalizar con las piezas dentales hay que limpiar la lengua de delante hacia atrás, porque en esa zona hay muchas bacterias que provocan placa y mal aliento. Para terminar, se debe limpiar y secar el cepillo.

    En el caso de tener ‘brackets’, antes del cepillado hay que retirar las gomas y demás partes móviles del aparato. Además de limpiar los dientes, en este caso también se deben cepillar los ‘brackets’ y los alambres. Aunque se puede usar un cepillo normal, algunos ortodoncistas recomiendan utilizar usar uno interdental, que permite eliminar más fácilmente los restos de comida que se encuentran en zonas inaccesibles para el cepillo normal.

    Consejos para mantener la higiene bucal

    Una buena higiene bucal consigue que los dientes estén limpios y no tengan restos de alimentos, que las encías tengan un color rosado y no sangren durante el cepillado y que no haya un mal aliento constante. Para mantenerla no basta con lavarse los dientes, sino que también es recomendable:

    • Usar hilo dental para eliminar restos de comida que se hayan acumulado entre los dientes. De esta manera se evitará la aparición de caries. No es necesario usarlo tras cada comida, pero sí al menos una vez al día.
    • Elegir la pasta dentífrica adecuada en función de las necesidades de cada persona (blanqueadora, para dientes sensibles…). El dentista puede indicar en consulta cuál es la más indicada para el paciente. De forma genérica es recomendable que lleve flúor.
    • Usar un colutorio después de lavarse los dientes: mantiene un aliento agradable y ayuda a tratar o prevenir algunas enfermedades. Siempre debe ser un complemento del cepillado, nunca un sustituto.
    • Cambiar el cepillo de dientes cada tres meses, ya que se va desgastando y las bacterias se pueden acumular en las cerdas. En caso de usar un cepillo interdental, hay que cambiarlo cada 4 o 5 días o cuando las púas estén deformadas.
    • Eliminar el consumo de tabaco. Las encías de las personas fumadoras son más susceptibles a sufrir infecciones.
    • Realizar una limpieza dental todos los años.
    • Acudir al dentista al menos una vez al año para revisar la salud bucodental. De esta manera podrán detectarse las caries, la gingivitis, la periodontitis… También se debe acudir al odontólogo en caso de que las encías sangren o duelan durante el cepillado o exista mal aliento continuo, ya que pueden ser síntoma de una infección.

    Si necesita acudir a una consulta odontológica para solucionar algún problema bucal, puede recurrir a Clínica Parra Vázquez, centro que cuenta con varios odontólogos con diferentes especialidades (ortodoncia, periodoncia, endodoncia…). Puede encontrar su consulta en Avenida Olmos nº 45, 18500, Guadix, Granada.

  • Dormir bien, clave para tener buena salud bucal

    Durante una noche de placentero sueño, tienen lugar importantes funciones regenerativas, de las que se nutren diferentes sistemas y procesos de nuestro organismo. El sistema inmune se ve fortalecido, la musculatura se relaja y se realizan importantes acciones de depuración, por todo ello, la salud de nuestra boca es una de las grandes beneficiadas.

    La salud bucal y un descanso deficiente, directamente relacionados

    En contraposición a lo anteriormente señalado, enfermedades y trastornos que ocurren mientras dormimos están directamente relacionados con disfunciones en la cavidad bucofaríngea o comportamientos y movimientos que implican partes de la boca.

    Apretar y rechinar los dientes mientras dormimos: el bruxismo

    El bruxismo se trata de una parasomnia (conductas anómalas que ocurren mientras dormimos) aunque no es un fenómeno que exclusivamente aparece durante el sueño. Está provocado por diferentes factores, dentro de los cuales el estrés parece ocupar un destacado papel.

    Pasarse un buen número de horas de sueño rechinando los dientes y los músculos mandibulares, provoca rotura y rozamiento en los dientes, dolores en los músculos faciales (que nos acompañarán durante todo el día siguiente), heridas en el interior de la boca por la presión ejercida…etc.

    Conviene consultar con nuestro odontólogo de cabecera qué medidas llevar a cabo en el caso de sospechar que padecemos bruxismo cuando dormimos

    Tratar la apnea del sueño desde la consulta del dentista.

    A grandes rasgos, la apnea del sueño consiste en paradas respiratorias involuntarias mientras la persona duerme, debido a una obstrucción en el paso del aire. En consecuencia, al día siguiente la persona se encuentra cansada y somnolienta, con el subsiguiente malestar que provoca una mala noche, ya que este tipo de trastorno causa microdespertares continuos que alteran la sucesión de las diferentes fases del sueño. Además de un sueño de baja calidad y poco reparador, la apnea está asociada a los ronquidos y a una deficiente oxigenación celular.

    Existen dispositivos no invasivos y desarrollados por equipos conjuntos de odontólogos, neumólogos y otorrinos, que sirven para tratar los casos de apnea leve y moderada.

    La higiene bucal antes de ir a dormir

    Fundamental, antes de ir a dormir para cuidar la salud de la boca y los dientes, un buen cepillado. Durante la noche la producción de saliva decrece y nuestra boca es más propensa a sufrir los ataques de bacterias, que aprovecharán aproximadamente las 8 horas que solemos dormir para hacer de las suyas.