dolor - Salud IDEAL

  • 17 de octubre, Día Mundial Contra el Dolor

    Hoy, 17 de octubre, se celebra a nivel mundial el Día Contra el Dolor. Esta iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene como objetivo recordar y destacar la necesidad urgente de encontrar un alivio más efectivo para el sufrimiento físico de enfermedades que causan dolor.

  • Ciática y descanso

    El dolor de ciática es una circunstancia que afecta en gran medida a buena parte de la población y, que por sus características, suele ser a menudo incapacitante. Se manifiesta con un intenso dolor unilateral, que va desde la zona del glúteo,  baja por la parte posterior del muslo y puede llegar hasta la zona baja de la pierna,  terminando en el pie.

  • Cómo aliviar el dolor de la ciática

    La ciática es un dolor bastante común cuya intensidad puede llegar a impedir la realización de algunas actividades cotidianas. Para aliviar el dolor, además de acudir a un médico o fisioterapeuta, se pueden seguir algunas sencillas recomendaciones.

    Qué es la ciática

    Ciática es el término que se utiliza para hacer referencia  al dolor, hormigueo o entumecimiento que aparece en la pierna a causa de una lesión o presión sobre el nervio ciático. Este nervio comienza en la región lumbar y baja por la parte posterior de cada pierna para controlar los músculos de detrás de la rodilla y la región inferior de la pierna. También proporciona sensibilidad a las piernas y plantas de los pies.

    Algunas de las causas más comunes de la ciática son: hernia discal, espolón óseo en la columna vertebral, estenosis raquídea, síndrome piriforme, lesiones o fracturas de cadera, traumatismos de la pelvis y compresión del nervio por la musculatura piramidal.

    Síntomas de la ciática

    El dolor de la ciática puede variar desde una molestia leve a un ardor insoportable. Algunas personas definen la molestia como agujas que se clavan en la zona, mientras que otras señalan que es más parecido a recibir una descarga eléctrica. Aunque el malestar se puede sentir en cualquier parte del recorrido del nervio, lo habitual es que vaya desde las lumbares hasta los glúteos y la parte posterior de los muslos y la pantorrilla. El dolor comienza lentamente y puede empeorar después de pararse o sentarse, durante la noche y al estornudar, toser o reír. Generalmente sólo afecta a un lado del cuerpo.

    Además del dolor puede aparecer hormigueo, entumecimiento o debilidad muscular en la pierna afectada. Asimismo, puede haber una alteración de la sensibilidad en las zonas por las que pasa el nervio. En ocasiones la ciática provoca impotencia funcional para realizar la flexión de rodilla o la flexión dorsal del pie.

    Consejos para reducir el dolor de la ciática

    Para aliviar el dolor de la ciática, es aconsejable:

    • Mantener reposo sólo durante los primeros días. No es recomendable permanecer tumbado en la cama, ya que demasiado reposo puede debilitar los músculos. Es mejor reducir la actividad durante un par de días y después comenzar a hacer actividades cotidianas lentamente.
    • Aplicar calor durante 15 o 20 minutos con cuidado de no quemarse la piel.
    • Realizar actividad física como, por ejemplo, andar durante 20 o 30 minutos.
    • Tratar de mantener una postura adecuada tanto de pie como sentado. Al sentarse hay que apoyar los dos pies en el suelo y formar con las piernas un ángulo de 90 grados.
    • No mantener la misma postura durante mucho tiempo.
    • Evitar las cargas durante unas seis semanas. Si hay que levantar algo, lo recomendable es agacharse, doblar las rodillas y mantener la espalda recta.
    • Fortalecer la musculatura de la columna vertebral y los abdominales.
    • Darse un masaje relajante en las zonas afectadas para mejorar la movilidad. No se trata de realizar una manipulación severa (algo que sólo deben hacer los fisioterapeutas) sino de hacer un pequeño masaje que descongestione la zona dolorida.
    • Manejar el estrés: las situaciones de estrés provocan que los músculos se tensen y que aumente el dolor. Por eso es importante aprender técnicas de relajación y manejo del estrés.
    • Acudir a un fisioterapeuta: ya que las causas de la ciática son distintas, es recomendable acudir a un fisioterapeuta para que valore el origen del dolor y realice el tratamiento adecuado. El profesional realizará terapia manual (masajes y estiramientos de la musculatura) y electroterapia. Además podrá ayudar a corregir una mala postura y a fortalecer los músculos de la espalda baja. También recomendará ejercicios para que el paciente los haga en casa.
    • Realizar estiramientos de la musculatura afectada. Es especialmente importante tratar de estirar la parte baja de la espalda, ya que ahí puede haber algo que esté pellizcando el nervio ciático. Algunos estiramientos sencillos que se pueden hacer son:
      • Estiramiento de cadera: sentado en el suelo, estire la pierna derecha y cruce la izquierda por encima. A continuación, abrace la rodilla izquierda con el brazo derecho manteniendo la espalda recta. Mantenga la postura entre 30 y 60 segundos y haga después lo mismo con la otra pierna.
      • Rodillas al pecho: acostado boca arriba, lleve lentamente las rodillas hacia el pecho para abrazarlas, permitiendo que la espalda se curve un poco. Aguante la posición durante 30 segundos. Realice tres repeticiones de esta postura.
      • Rodilla a hombro contrario: colocado boca arriba con las piernas estiradas, levante la pierna derecha y coloque las manos detrás de la rodilla. Despacio, estire la rodilla derecha hacia el hombro izquierdo. Aguante la postura 30 segundos y vuelva a la posición original. Haga 3 repeticiones con cada pierna.
      • Estiramiento lumbar: arrodillado en el suelo, mantenga la espalda recta y siéntese sobre los pies. A continuación, baje la espalda y el tronco lentamente con los brazos estirados hacia delante, intentando pegar la frente al suelo. Es importante respirar lentamente para ir ganando distancia.

    Normalmente el dolor de la ciática desaparece en pocos días o semanas. Si no remite a pesar de seguir estas recomendaciones, es recomendable acudir a un médico. El especialista podrá recetar medicamentos que alivien el dolor, como relajantes musculares y antiinflamatorios no esteroides.

  • El dolor, una de las principales causas del insomnio

    El insomnio asociado al dolor independientemente del origen del mismo, es una situación incapacitante y frecuente entre la población, porque además de soportar el propio dolor, lo desagradable del episodio se ve agravado por no poder descansar correctamente. Además son muchos los estudios que evidencian las interrelaciones la calidad del sueño y el dolor: desde mayor sensibilidad al mismo en personas con insomnio hasta mejoras en el sueño, cuando se trabajó en reducir el dolor a pacientes.

  • Espolón calcáneo: causas, síntomas y tratamientos

    Un exceso de carga y tensión en la zona que une la fascia plantar y el calcáneo (el hueso del talón) puede provocar la aparición de una prominencia ósea conocida como espolón calcáneo. Para disminuir el dolor que provoca este espolón existen diferentes tratamientos.

    Qué es el espolón calcáneo

    El espolón calcáneo es un crecimiento del hueso en la parte anterior del talón que tiene forma triangular o de lanza. Aparece cuando la fascia plantar (una banda de tejido elástico que va desde el talón hasta debajo de los dedos del pie) está sometida a mucha sobrecarga y tracción que genera microrroturas en su inserción en el talón. Cuando el cuerpo intenta reparar estas lesiones, se calcifica la zona y se forma este espolón doloroso que dificulta el apoyo del talón.

    Causas

    El espolón aparece debido a la acumulación de calcio en la parte de abajo del pie. Si la fascia plantar se inflama debido a microtraumas en la zona y estos tejidos siguen recibiendo mucha carga y tensión, en lugar de cicatrizar de forma normal comienzan a depositarse allí sales de calcio. Este calcio se va acumulando y acaba formando el espolón calcáneo.

    Algunas de las causas que pueden provocar la inflamación de la fascia y la aparición del espolón son:

    • Sobrepeso: produce más presión en la bóveda plantar, generando distensiones en la fascia.
    • Enfermedades reumáticas (gota, artritis reumatoide…) que favorecen la acumulación de sustancias.
    • Problemas posturales: pie cavo, pie plano, alteración en la marcha…
    • Uso de zapatos duros o inadecuados, especialmente si se realizan trabajos que exigen caminar durante muchas horas.
    • Correr o realizar deportes en superficies muy duras. Deportistas como corredores, jugadores de baloncesto y de voleibol pueden desarrollar espolón calcáneo por un exceso de impacto en el pie.

    Si bien la principal causa del espolón calcáneo es lafascitis plantar (sobre todo cuando es crónica o se ha diagnosticado de forma tardía) no hay que confundir ambas patologías. No obstante, es cierto que a menudo se dan de manera conjunta porque la fascitis suele generar un aumento de la tensión en la fascia (especialmente en la zona de inserción en el hueso del talón), lo que provoca la aparición del espolón.

    Síntomas del espolón calcáneo

    El principal síntoma del espolón calcáneo es un dolor en la parte interna del talón, aunque pueden aparecer pinchazos en cualquier zona de la planta del pie. El dolor en el talón es muy intenso aunque al rato cede, si bien suele aparecer de nuevo tras un rato de actividad. Conviene matizar que no es la aparición del espolón calcáneo lo que produce este dolor, sino la inflamación de los tejidos que le rodean.

    El dolor aparece principalmente al salir de la cama por la mañana y al levantarse después de haber estado sentado durante mucho tiempo. También puede aparecer al caminar y correr o tras permanecer un largo rato de pie.

    Tratamiento

    El tratamiento del espolón es similar al de la fascitis plantar, porque en ambos casos el objetivo es disminuir la tensión en la fascia para que se reduzca la inflamación y, consecuentemente, el dolor. Para disminuir o eliminar el dolor derivado de la aparición del espolón se pueden usar estos tratamientos:

    • Plantillas ortopédicas personalizadas: alivian la tensión de la zona y amortiguan el impacto sobre el talón para que los movimientos sean menos dolorosos.
    • Fisioterapia: incluye estiramientos y masajes para disminuir el dolor.
    • Ondas de choque para romper el espolón y mejorar la circulación.
    • Ejercicios de estiramiento para los pies y las piernas.
    • Medicamentos antiinflamatorios: infiltrados o aplicados mediante pomadas.
    • Cirugía: la intervención quirúrgica es la única manera de eliminar el espolón. Esta operación consiste en cortar la inserción en el talón de la fascia plantar o de los músculos para disminuir la tensión en ese punto. Durante la misma también se puede limar el espolón calcáneo. No obstante, la cirugía sólo se recomienda cuando otros tratamientos no han conseguido disminuir los síntomas.

    Para evitar las fases agudas de dolor causadas por el espolón calcáneo es muy importante utilizar calzado adecuado y realizar ejercicios y estiramientos.

    Si tiene un espolón calcáneo puede acudir a Clínica Parra Vázquez, centro que tiene una unidad especializada en podología. Sus profesionales cuentan con conocimientos de medicina general, fisiología y anatomía para tratar de la mejor manera la salud del pie. Puede encontrar su consulta en Avenida Olmos nº 45, 18500, Guadix, Granada.

     

  • Estar sentado mucho tiempo, un hábito cada vez más común y poco saludable

    ¿Pasas más de 6 horas sentado al día? Este fenómeno relacionado con ritmo de vida que se nos impone en la actualidad e íntimamente unido al sedentarismo, es ya tan habitual que se estudia por expertos de diferentes disciplinas, en prestigiosas universidades de un extremo a otro del planeta. Permanecer sentado mucho tiempo al día, incluso ya tiene un nombre, importado como no del inglés, el “sitting”.

  • Síndrome de la boca ardiente: síntomas, causas y tratamiento

    El síndrome de la boca ardiente es una sensación de ardor continuo que suele aparecer de forma repentina. A menudo es complicado determinar la causa específica de esta molestia, lo que dificulta el tratamiento de la misma.

    Qué es el síndrome de la boca ardiente

    El síndrome de la boca ardiente es la sensación continua o recurrente de ardor, escozor u hormigueo en la boca. Esta molestia generalmente afecta a la lengua, aunque los síntomas se pueden extender a otras zonas como encías, labios, interior de las mejillas o paladar.

    Síntomas

    Los síntomas del síndrome de la boca ardiente pueden incluir:

    • Sensación de quemadura o ardor que afecta generalmente a la lengua pero que también puede surgir en labios, encías, paladar, garganta o toda la boca.
    • Hormigueo o entumecimiento en la boca.
    • Cambios en el gusto, como la aparición de un sabor amargo o metálico.
    • Pérdida del sentido del gusto.
    • Cambios de sensibilidad (disestesia).
    • Sensación de boca seca con aumento de sed.

    El ardor puede ser intermitente o producirse todos los días. Algunas personas se despiertan con una ligera molestia que va empeorando a lo largo del día, mientras que otras se levantan con un dolor que dura todo el día. Independientemente del patrón de la molestia, el síndrome puede durar meses o años.

    Causas

    En función de su causa, el síndrome de la boca ardiente puede ser primario o secundario. Se denomina primario cuando no es causado por ningún problema médico subyacente. Algunas investigaciones sugieren que este síndrome podría estar causado por un daño en los nervios que controlan el gusto y el dolor.

    En cuanto al síndrome de la boca ardiente de tipo secundario, tiene su origen en un problema médico subyacente. Existen varias causas posibles, entre ellas:

    • Alergias a alimentos o productos dentales.
    • Boca seca, que puede tener su origen en la radioterapia, algunos trastornos (como el síndrome de Sjögren) o medicamentos.
    • Infecciones en la boca por hongos.
    • Reflujo gastroesofágico.
    • Cambios hormonales como los que ocurren en la menopausia.
    • Trastornos endocrinos como la diabetes tipo 2 o el hipotiroidismo.
    • Consumo de algunos medicamentos, especialmente los utilizados para tratar la hipertensión.
    • Carencias nutricionales, como baja concentración de hierro, zinc o algunas vitaminas de tipo B.
    • Problemas odontológicos como gingivitis, mala oclusión, pérdida de un empaste, prótesis dental removible mal colocada… En estos casos puede aparecer enrojecimiento e inflamación de la mucosa y ocasionalmente un ligero sangrado.
    • Hábitos orales como interposición lingual, morder la punta de la lengua o rechinar los dientes.
    • Irritación de la boca: puede aparecer por cepillar en exceso la lengua, usar pastas dentales abrasivas, utilizar enjuagues bucales frecuentemente o tomar muchas bebidas ácidas.
    • Factores psicológicos como estrés, ansiedad y depresión.

    Asimismo, el tabaquismo puede ocasionar picor en la lengua y disestesia, especialmente en grandes fumadores.

    Tratamiento

    No existe un tratamiento específico para el síndrome de la boca ardiente, por lo que se debe identificar su causa para tratarla y eliminar así la molestia. El diagnóstico suele ser complicado, porque en muchas ocasiones no se aprecian lesiones visibles en el interior de la boca que justifiquen el ardor. Generalmente el dentista o médico deberá revisar la historia médica, preguntar al paciente sobre sus síntomas y realizar algunas pruebas para identificar la causa de la afección (analíticas de sangre, pruebas de alergia, mediciones salivales, biopsias orales…).

    En el caso del síndrome de la boca ardiente secundario, el ardor se puede controlar con un tratamiento específico para la afección que causa los síntomas. Por ejemplo, curar una infección oral, tomar suplementos si la causa es la deficiencia de vitaminas o evitar los alérgenos que provocan reacción. Una vez se trata la afección médica subyacente, los síntomas del ardor deberían mejorar.

    Para el síndrome de la boca ardiente primario no hay un tratamiento concreto, sino que el mismo dependerá de los síntomas particulares e irá dirigido a controlarlos. Es probable que el médico pruebe diferentes métodos para tratar de reducir la molestia en la boca. Asimismo, puede recetar medicamentos para aliviar el dolor, la sequedad y el resto de síntomas.  

    Si bien no existe forma conocida de prevenir el síndrome de la boca ardiente, algunas medidas pueden ayudar a reducir las molestias:

    • Chupar cubitos de hielo.
    • Beber líquidos.
    • Evitar comidas calientes y picantes y alimentos y bebidas con alto contenido de ácido, como los refrescos, los cítricos o el café.
    • Evitar productos con alcohol o tabaco.
    • Cambiar de pasta de dientes, probando alguna más suave o sin sabor.