diabetes - Salud IDEAL

  • Definen las variantes genéticas implicadas en la diabetes y la artritis reumatoide

    Una investigación de carácter internacional, que contó con la participación de los especialistas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha detallado cuáles son las variantes genéticas que se encuentran implicadas de forma directa en el desarrollo de patologías como la diabetes tipo 1 y la artritis reumatoide.  

  • Diabetes: ¿cuáles son las diferencias entre los distintos tipos que existen?

    La diabetes es una patología endocrino-metabólica que se caracteriza por la presencia de una cantidad elevada de glucosa en sangre. Si bien generalmente se habla de diabetes de forma genérica, existen diferentes tipos en función de las causas que la provocan.

    Qué es la diabetes

    Según explica la FEDE (Federación Española de Diabetes), la diabetes mellitus es “un tipo de patologías endocrino-metabólicas crónicas que se caracterizan por la presencia de una cantidad elevada de glucosa en la sangre de las personas que la padecen a consecuencia de la falta de insulina o el mal funcionamiento de dicha hormona”.

    La insulina es una hormona producida por el páncreas ante un aumento de la concentración de glucosa en la sangre. Cuando a las células del cuerpo llegan las moléculas de insulina, se activan los mecanismos que permiten que la glucosa penetre al interior de dichas células. Sin embargo, si no hay insulina o las células no reconocen su presencia, la glucosa no puede entrar en ellas. Como consecuencia, el azúcar se acumula en la sangre y no puede ser usado como fuente de energía.

    Tipos de diabetes

    La FEDE señala que existen 5 tipos de diabetes atendiendo a diferentes genéticas, edades y posibles causas.

    Diabetes tipo 1

    La padecen aproximadamente entre el 5% y el 10% de las personas con diabetes en el mundo. Es una enfermedad autoinmune crónica en la que el páncreas pierde la capacidad de generar insulina. Aún no se conocen del todo los motivos por los que el cuerpo desarrolla esta respuesta autoinmune que destruye las células encargadas de producir la insulina. Parece que existe un componente genético que predispone a desarrollarla, si bien también puede que sea necesario algún factor ambiental que desencadene la respuesta inmune.

    Este tipo de diabetes también se conoce como diabetes infantilporque suele aparecer a edades tempranas. Con menor frecuencia esta enfermedad puede desarrollarse en la edad adulta. Las personas con diabetes tipo 1, ante la imposibilidad de que su páncreas genere insulina, requieren la administración de esta hormona de por vida y un seguimiento continuo. El tratamiento debe acompañarse de una dieta específica y la práctica regular de ejercicio físico.

    Diabetes tipo 2

    Es el tipo más común de diabetes. En este caso el páncreas sí produce insulina pero el organismo se resiste ante ella, de manera que las células no pueden usar esta hormona adecuadamente para introducir el azúcar en su interior. Como consecuencia, los niveles de glucosa en sangre son elevados. Las principales causas de esta resistencia a la insulina son el sobrepeso y el sedentarismo. Otro factor de riesgo es la edad, pues la posibilidad de que aparezca aumenta con el paso de los años. No obstante, debido al aumento de la obesidad que hay actualmente, la diabetes está apareciendo en personas jóvenes e incluso niños.

    El tratamiento para la diabetes de tipo 2 incluye una dieta para mantener los niveles de glucosa bajo control y para tratar de reducir el sobrepeso (si lo hay). También es importante combatir el sedentarismo para reducir la hiperglucemia. Si no es suficiente con la dieta y el ejercicio, es probable que el médico recete medicamentos antidiabéticos orales o inyecciones de insulina.

    Diabetes gestacional

    Es similar a la diabetes tipo 2, si bien afecta a embarazadas que no tenían esta enfermedad antes. Suele aparecer durante el segundo y tercer trimestre de la gestación y normalmente remite tras el parto, aunque la madre y el niño tendrán mayor riesgo de desarrollar después diabetes tipo 2. Esta diabetes se origina porque el embarazo supone un gran esfuerzo metabólico para el cuerpo de la gestante, lo que puede acarrear cierta resistencia a la insulina. Como resultado, el páncreas tiene que producir más insulina pero a veces es incapaz, lo que provoca que se eleve la glucemia.

    En este caso el tratamiento consiste en seguir un estricto control de la dieta para evitar hiperglucemias y realizar más actividad física si es posible. En ciertos casos quizás haya que recurrir a las inyecciones de insulina o los medicamentos orales. Es muy importante vigilar bien los niveles de azúcar, ya que la diabetes gestacional puede tener complicaciones, principalmente: probabilidad de sufrir preeclampia, adelanto del parto o posibilidad de macrosomía fetal.

    Diabetes tipo MODY

    Es uno de los tipos de diabetes menos frecuentes. Su origen está en la existencia de alteraciones genéticas de las células beta, las encargadas de producir insulina. Es de carácter hereditario y por ello es frecuente encontrarla en varias generaciones de una misma familia. Generalmente sus síntomas se manifiestan antes de los 25 años.

    Diabetes tipo LADA

    La diabetes autoinmune latente en adultos (LADA) es un tipo de diabetes no clasificado según la FEDE, ya que actualmente se están realizando varias investigaciones para identificar sus diferencias con la diabetes tipo 1 y 2. La LADA es una enfermedad autoinmune de origen genético por la que el sistema inmunológico ataca a las células que producen la insulina de forma paulatina y progresiva.

    Sus síntomas son similares a los de la diabetes tipo 1 o 2 y, de hecho, algunas veces las personas con LADA son diagnosticadas erróneamente de diabetes tipo 2. Los pacientes que la padecen frecuentemente presentan unos anticuerpos similares a los de diabetes tipo 1 y tienen un peso normal, por lo que su aparición no está relacionada con el sobrepeso. Generalmente suele diagnosticarse entre los 30 y 50 años.

  • La falta de sueño aumenta el riesgo de desarrollar diabetes a corto plazo

    En las personas que diariamente arrastran falta de sueño, se aumenta hasta en un 16% el riesgo de desarrollar diabetes. Sin embargo, basta con tan solo dos noches de recuperación de este sueño perdido para que dicho riesgo vuelva a sus niveles normales. Al menos esto es lo que ha determinado un estudio reciente llevado a cabo por científicos de la Universidad de Chicago (EE.UU), que advierten que la falta de sueño aumenta el riesgo de desarrollar diabetes al mismo nivel que la obesidad. Además, este incremento se puede aplicar a toda la población y es independiente de otros factores de riesgo como son, por ejemplo, una dieta desequilibrada, la poca actividad física, una edad avanzada, etcétera.

  • Las mujeres españolas, con menos probabilidad de muerte prematura a nivel mundial

    Ni tan siquiera potencias como Estados Unidos, China o Reino Unido cumplirán el objetivo de la Organización de Naciones Unidas (ONU) de reducir el número de fallecimientos de forma prematura por patologías no transmisibles. Estas últimas son “la principal causa de muerte prematura -antes de los 70 años- para la mayoría de los países”. Así lo asegura el docente Majid Ezzati, de la Escuela de Salud Pública de Imperial, encargado de la dirección del estudio. En este destaca que, a nivel mundial, las mujeres españolas, junto a las de Corea del Sur, Japón y Suiza, tienen menos probabilidades de fallecer por muerte prematura de las cuatro enfermedades clave: cáncer, enfermedades cardiovasculares, patologías respiratorias crónicas y diabetes. 

    Dicha investigación, publicada por la prestigiosa revista ‘The Lancet’, recoge que la pobreza, la comercialización incontrolada de alcohol y tabaco por las industrias multinacionales, unida a la debilidad de la atención médica, están convirtiendo las enfermedades crónicas en un peligro mayor para la salud humana que los enemigos tradicionales como virus y bacterias. Enfermedades como cáncer, trastornos cardíacos y accidentes cerebrovasculares están afectando en mayor medida a los países mencionados con anterioridad en comparación con otros como Francia, Corea del Sur o Australia. 

    El estudio fue dirigido por el ‘Imperial College de Londres’, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y NCD Alliance. Establece que una mujer de 30 años en Reino Unido tiene un 9 por ciento de probabilidades de fallecer por cuatro enfermedades no transmisibles antes de cumplir los 70 años. En Estados Unidos el porcentaje se incrementa al 12 por ciento y en Japón el porcentaje se queda en 6. 

    CIFRAS DEMOLEDORAS

    Las enfermedades no transmisibles matan a casi 41 millones de personas al año, lo que supone siete de cada diez muertes a nivel mundial. 17 millones de estas se clasifican como prematuras antes de los 70 años. 

    La ONU, en 2015, estableció el objetivo de reducir un tercio las muertes prematuras de cuatro enfermedades no transmisibles como cáncer, enfermedades cardiovasculares, patologías respiratorias crónicas y diabetes para el año 2030. Pero la previsión es que no se va a cumplir con el mismo. 

    El análisis, tal como recoge ‘InfoSalus’, el análisis se efectuó sobre más de 180 países, los cuales pusieron de manifiesto que los riesgos más bajos de perecer antes de las enfermedades no transmisibles se observan en países con ingresos altos. Sin embargo, Reino Unido, Estados Unidos y China. 

    Dichos datos arrojan que en España, al igual que en Corea del Sur, Japón y Suiza, las mujeres cuentan con menor probabilidad de muerte prematura de esas cuatro enfermedades no transmisibles clave. No así los hombres. Y es que países como Islandia, Suiza, Suecia o Noruega tienen un menor riesgo para el género masculino. 

     

  • Pie diabético: qué es y cómo cuidarlo

    Las personas que padecen diabetes pueden experimentar una disminución de la circulación de la sangre y de la sensibilidad en el pie, dando lugar al ‘pie diabético’. Vigilar los pies es imprescindible en estos casos para evitar que pequeñas heridas o llagas den lugar a úlceras.

    Qué es el pie diabético

    La diabetes es una enfermedad en la que los niveles de glucosa (azúcar) de la sangre están muy altos porque el cuerpo no produce o no usa la insulina de manera adecuada. Sin suficiente insulina, la glucosa permanece en sangre. Con el tiempo, este exceso de glucosa puede afectar a distintas partes del cuerpo, como los ojos o los riñones. El pie es una de las partes que más afectada se puede ver por la enfermedad, dando lugar al 'pie diabético'.

    El pie diabético es una alteración clínica producida por unos niveles de glucosa más elevados de lo habitual y que se caracteriza por una disminución de la circulación de la sangre (isquemia) y de la sensibilidad del pie (neuropatía).

    Debido a esta neuropatía es posible que no se sientan heridas como cortaduras, ampollas o llagas, que pueden causar úlceras e infecciones. En casos muy graves, esto podría derivar en una amputación. Al mismo tiempo, el daño a los vasos sanguíneos provocado por la diabetes podría impedir que llegue suficiente sangre y oxígeno a los pies, provocando que no se curen las llagas o infecciones.

    Cuidados

    Además de controlar los niveles de azúcar en sangre, conviene llevar a cabo una buena higiene de los pies y estar atento a la aparición de heridas o llagas. Para ello, hay que revisar los pies todos los días, observando la punta del dedo gordo, el resto de dedos en su parte baja, el talón, la planta y la zona exterior. En el caso de que haya alguna rozadura o herida, lo mejor es acudir a un especialista. Además de esto se recomienda:

    • Lavar los pies a diario con agua tibia y jabón. Conviene comprobar la temperatura del agua con un termómetro porque la falta de sensibilidad en el pie puede hacer que no se perciba su calor real. El pie no debe estar más de cinco minutos en el agua. Después hay que secarlos bien, atendiendo a los espacios interdigitales.
    • Hidratarlos con cremas específicas, pero no en los espacios interdigitales.
    • Las heridas de los pies deben lavarse con agua y jabón y no tratarse con pomadas, alcohol o desinfectantes.
    • Utilizar talco no medicinal para mantener los pies secos si sudan en exceso.
    • Cortar las uñas de forma regular de forma recta para que no haya esquinas que generen una pequeña lesión que derive en infección.
    • Evitar colocar los pies cerca de estufas y radiadores.

    Paralelamente, es recomendable realizar una vez al año un cribaje neuropático y vasculopático para comprobar el grado de sensibilidad e irrigación sanguínea de los pies.

    Elección de calzado y calcetines

    Es imprescindible que las personas con diabetes nunca anden descalzas, incluso dentro de casa. En cuanto al uso y selección de calzado:

    • Debe utilizarse siempre con calcetines. No conviene usar sandalias, chanclas o zapatos que dejen el pie al descubierto. Hay que evitar también los tacones y los zapatos que terminan en punta.
    • Debe ser cómodo, que no provoque rozaduras. A la hora de comprar zapatos conviene hacerlo por la tarde, ya que es el momento del día en el que los pies están más hinchados, lo que garantizará que el resto del día también resulten cómodos.
    • Conviene revisar el interior del zapato antes de ponérselo para evitar que algún elemento (como una piedra) pueda provocar una lesión. También hay que comprobar que estén en buenas condiciones y que la suela no esté estropeada.
    • Es aconsejable tener más de un par de zapatos para ir alternándolos y ventilarlos correctamente.
    • Deben evitarse ligas, gomas o calcetines con bordes elásticos, ya que dificultan la circulación sanguínea. Los calcetines y medias deben cambiarse diariamente (y más de una vez si los pies sudan mucho). Conviene que estén hechos de tejidos naturales y no tengan costuras.

    En Clínica Parra son conscientes del riesgo que supone para la salud el pie de las personas que padecen diabetes. También saben que una buena exploración es de gran importancia para prevenir úlceras o infecciones. Por ello entre sus servicios de podología prestan especial atención al pie diabético y de riesgo. Puedes encontrar su consulta en Avenida Medina Olmos nº 45, 18500, Guadix, Granada.

  • Todo lo que debes saber sobre la retinopatía diabética: Por qué se da y cómo se detecta

    El Instituto Nacional del Ojo (NEI), controlado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, recopila en un folleto toda la información imprescindible sobre la denominada ceguera ocasionada por la diabetes

  • Unidad avanzada para el tratamiento de úlceras, pie diabético y heridas complejas

    La puesta en marcha dentro de las instalaciones de la Policlínica SMD de la Unidad Avanzada para el Tratamiento de úlceras, pie diabético y heridas complejas, denominada CareOx, culmina con la estrategia de cuidado multidisciplinar que ofrece Oximesaa los pacientes que padecen esta patología.

    Tras la incorporación de la cámara hiperbárica en las instalaciones de Policlínica SMD (Avd. del Conocimiento 16, Edificio I+D Armilla), donde el empleo de la medicina hiperbárica ha demostrado en múltiples ocasiones ser el mejor coadyuvante del tratamiento en las heridas crónicas, procurando numerosos beneficios (tales como aumento de la presión parcial tisular de oxígeno, efecto inmunoestimulador, incremento de la angiogénesis, neovascularización y síntesis de colágeno así como la potenciación del efecto antibiótico y promoción de la cicatriz), se ha incorporado la figura de un enfermero experto en el abordaje y tratamiento de heridas crónicas, incluyendo pie diabético, úlceras vasculares y úlceras por presión.