polinosis - Salud IDEAL

  • Consejos para prevenir los síntomas de la alergia al polen

    La llegada de la primavera provoca en algunas personas síntomas como tos, estornudos o congestión. La causa de dichos síntomas no es otra que la polinosis (alergia al polen), que se manifiesta sobre todo en esta época del año. Para disminuir las molestias que provoca el polen en los alérgicos es recomendable tomar algunas precauciones.

    Síntomas de la alergia al polen

    Los síntomas más comunes de la polinosis son:

    • Rinitis alérgica o inflamación de la mucosa nasal, que causa congestión, goteo nasal, estornudos y picor.
    • Lagrimeo, picor y enrojecimiento ocular si se produce una inflamación de los ojos (conjuntivitis).
    • Picor en garganta, paladar y oídos.
    • Si la inflamación afecta a los pulmones puede aparecer tos, dificultad para respirar, sensación de opresión torácica y pitidos, el llamado asma polínico.

    Cómo prevenir los síntomas de la polinosis

    Si bien no es posible prevenir la aparición de la polinosis, sí se pueden tomar algunas medidas para evitar la inhalación del polen y los consecuentes síntomas:

    • Conocer la época de polinización de la planta causante de la alergia: ya que cada especie de planta tiene un periodo de polinización que no varía de un año a otro, es posible saber en qué meses tendrán lugar los síntomas de la alergia. De esta manera se podrán extremar las precauciones. También es conveniente estar atento a la información sobre el recuento diario de pólenes. Se puede consultar por ejemplo en la web de la SEAIC (Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica).
    • Evitar las actividades al aire libre entre las 5.00 y las 10.00(horas de emisión de los pólenes) y de 19.00 a 22.00 horas (descenso de pólenes desde la atmósfera).
    • Mantener las ventanas cerradas por la noche para impedir que entre el polen en el hogar. Si hace calor, es mejor usar aire acondicionado con filtro.
    • Ventilar la casa a mediodía, momento en el que hay menos emisión de pólenes a la atmósfera.
    • No colgar las sábanas ni la ropa a secar al aire libre, ya que el polen se puede acumular en ellas.
    • Irse de vacaciones a una zona con menos polen, como la playa, durante el periodo de mayor concentración de partículas en el aire.
    • Mantener las ventanillas del automóvil cerradas. Es recomendable también que el aire acondicionado tenga un filtro antipolen.
    • Permanecer el mayor tiempo posible en interiores cuando el recuento de pólenes sea alto, especialmente en días ventosos y tras tormentas. Hay que evitar las salidas al campo y las actividades al aire libre.
    • No cortar el césped, ya que esto agita el polen. Tampoco es recomendable ponerse cerca del mismo cuando esté recién cortado.
    • Ducharse y cambiarse de ropa al llegar de la calle.
    • Extremar la higiene de manos y cara.
    • Al salir de casa, proteger los ojos con gafas de sol y usar mascarilla los días de alta polinización.
    • Limpiar frecuentemente la vivienda usando bayetas húmedas y aspiradores en lugar de escobas, ya que éstas remueven las partículas.
    • No realizar ejercicio físico intenso en época de polinización para evitar episodios de asma.

    Asimismo es recomendable tomar los medicamentos recetados por el médico en las dosis recomendadas y de forma regular.

    Tratamiento sintomático de la polinosis

    El tratamiento sintomático de la polinosis consiste en recetar al paciente una serie de medicamentos para hacer desaparecer o reducir la intensidad de los síntomas de la alergia. En función de los síntomas que presente cada persona, se pueden recetar uno o varios medicamentos: antihistamínicos y corticoides para tratar los síntomas rinoconjuntivales o cutáneos (en pastillas, gotas, cremas…) y broncodilatadores o corticoides inhalados para tratar los síntomas asmáticos.

    No obstante, estos medicamentos no curan la alergia, sino que lo que hacen es disminuir los síntomas para que no sean molestos. El único tratamiento curativo de la alergia es la vacuna. Esta inmunoterapia consiste en administrar repetidamente uno o varios pólenes en dosis crecientes para conseguir la tolerancia a los mismos y evitar síntomas en las siguientes exposiciones. En función de los pólenes a los que tenga alergia el paciente y su sensibilidad, el médico decidirá cómo administrarla.

  • Polinosis: causas, síntomas y tratamiento

    La llegada de la primavera provoca en algunas personas síntomas como tos, estornudos o congestión. La causa de estos síntomas no es otra que la polinosis, la alergia al polen, que se manifiesta sobre todo en esta estación del año.

    Qué es la polinosis

    La polinosis es una enfermedad alérgica caracterizada por síntomas que afectan a los ojos, nariz y pulmones y que se presenta normalmente en las estaciones de primavera y verano. No es otra cosa que la reacción alérgica al polen, partículas de tamaño microscópico formadas por las células del aparato masculino de las plantas con flor. Estas partículas presentes en la atmósfera penetran en el organismo a través de las mucosas expuestas al aire (ojos, nariz y boca) y producen procesos respiratorios como la rinitis y el asma.

    Según el Ministerio de Sanidad, la polinosis afecta aproximadamente al 15% de la población, porcentaje que se incrementa hasta un 30% entre los jóvenes. No obstante, es más frecuente en medios urbanos que en ámbitos rurales, probablemente porque la polución atmosférica potencia el efecto alergénico del polen.

    Causas

    Las personas con alergia al polen perciben estas partículas como un agente nocivo. Al entrar en contacto con la piel, los ojos o el aparato respiratorio, el sistema inmune responde a este ‘agente nocivo’ liberando a la sangre sustancias químicas como la histamina, responsable de síntomas como los estornudos y el lagrimeo.

    Las personas con polinosis no son alérgicas a cualquier polen, sino a algún tipo concreto producido por árboles, gramíneas o arbustos. Algunos árboles que producen alergia frecuentemente son el olivo, el ciprés y el plátano de sombra. En el caso de las gramíneas (grama, ballico, espiguilla…), suelen tener reactividad cruzada, por lo que si un paciente muestra sensibilidad a alguna de ellas se asume que está sensibilizado a todas.

    Síntomas de la polinosis

    Los síntomas más comunes de la polinosis son:

    • Rinitis alérgica o inflamación de la mucosa nasal, que causa congestión, goteo nasal, estornudos y picor.
    • Lagrimeo, picor y enrojecimiento ocular si se produce una inflamación de los ojos (conjuntivitis).
    • Picor en garganta, paladar y oídos.
    • Si la inflamación afecta a los pulmones puede aparecer tos, dificultad para respirar, sensación de opresión torácida y pitidos, el llamado asma polínico.

    Los síntomas pueden verse influidos por el clima. A menudo son mínimos en días de lluvia,porque el agua limpia la atmósfera y el polen cae al suelo, así como en días nublados o sin viento, porque el polen no se desplaza. Sin embargo, el tiempo cálido, seco y con viento provoca mayor distribución del polen y, consecuentemente, más síntomas alérgicos.

    Tratamiento de la polinosis

    Ante los primeros síntomas de alergia, se debe acudir al alergólogo para que recopile el historial clínico y realice pruebas diagnósticas que determinen exactamente qué pólenes provocan alergia al paciente. En función de los síntomas y de la sensibilidad de cada persona, el alergólogo podrá determinar diferentes tratamientos.

    El tratamiento sintomático de la polinosis consiste en recetar al paciente una serie de medicamentos para hacer desaparecer o reducir la frecuencia e intensidad de los síntomas de la alergia. En función de los síntomas que presente cada persona, se pueden recetar uno o varios medicamentos: antihistamínicos y corticoides para tratar los síntomas rinoconjuntivales o cutáneos (en pastillas, gotas, cremas…) y broncodilatadores o corticoides inhalados para tratar los síntomas asmáticos.

    No obstante, estos medicamentos no curan la alergia, sino que lo que hacen es disminuir los síntomas para que no sean molestos. El único tratamiento curativo de la alergia es la vacuna. Esta inmunoterapia consiste en administrar repetidamente uno o varios pólenes en dosis crecientes para conseguir la tolerancia a los mismos y evitar síntomas en las siguientes exposiciones. En función de los pólenes a los que tenga alergia el paciente y su sensibilidad, el médico decidirá cómo administrarla.

    Además de seguir los tratamientos recetados por el especialista, es importante conocer los periodos de máxima concentración de los pólenes para reducir las salidas al aire libre. También se deben tomar otras medidas preventivas, como no tender la ropa fuera de casa, mantener las ventanas cerradas y usar mascarilla y gafas de sol en la calle.