niños - Salud IDEAL

  • "Respirar bien, importante toda la vida y clave en las etapas de aprendizaje”

    Los trastornos respiratorios del sueño en el niño representan un problema de salud pública preferente: por su elevada prevalencia, por la comorbilidad que llevan aparejada en múltiples ámbitos, cardiovascular, endocrinometabólico, conductual, etc. y porque su  presencia representa una pérdida de calidad de vida tanto del niño como de todo el entorno familiar.

  • ¿Cómo prevenir las caries en los menores? Así lo recomiendan los pediatras en EEUU

    La salud bucal es sumamente importante para cualquier edad, ya sea en la franja de adultos, jóvenes, adolescentes y niños. Si bien, los tutores legales de los menores de edad se ven en la obligación de transmitir ciertas enseñanzas para evitar caries y futuros problemas dentales de los más pequeños. ¿Es importante? Quizá clave.  Por ello, la American Academy of Pediatrics de Estados Unidos, a través del portal ‘HealthyChildren’, lanzó una serie de recomendaciones para prevenir la caries en los niños. 

    Lo primero que aconsejan es que sea usted quien cuide bien su propia salud bucal, y después, que cuide bien de los dientes del bebé. Desde su nacimiento hasta el año de vida debe limpiar su boca pasándole un paño limpio por las encías. Toda vez que observe los primeros dientes, cepille suavemente con agua con muy pequeña porción de pasta dental con fluoruro (del tamaño de un grano de arroz). 

    Desde el año a los 36 meses, cepille los dientes de su hijo dos veces al día. Utilice la pasta en pequeña porción en menores de dos años. El momento ideal es el desayuno y antes de acostarse. Cuando tenga la edad suficiente, enséñele que debe escupir el residuo de la pasta. 

    En la etapa de los 3 a los 6 años, cepille los dientes del menor dos veces al día. Utiliza una pequeña cantidad de pasta dental con fluoruro del tamaño “de una aveja”. 

    Otros consejos: 

    1.  No acueste nunca a su hijo con un biberón o con alimentos. 
    2.  Dele un biberón solo durante las comidas. 
    3.  Controle si el agua de su vivienda contiene flúor. Si no contiene el suficiente, probablemente le receten un suplemento apropiado para evitar caries. 
    4.  Enséñele a beber de un vaso regular cuanto antes, preferiblemente entre los 12 y los 15 meses para tener menos posibilidades de que se le junte líquido en los dientes. 
    5.  Agua en el biberón. 
    6.  Evite que su hijo coma alimentos dulces o pegajosos como caramelos o chucherías. Debe enseñarle a utilizar la lengua para sacar restos de alimentos de las piezas dentales. 
    7. Zumo solo durante las comidas y limitado de 4 a 6 onzas al día. 
    8. Acuda al dentista antes del año de vida de su hijo para cualquier inquietud.  
  • ¿Cómo saber si mi hijo necesita ortodoncia?

    Una de muchas preocupaciones de los padres entorno a sus hijos, y su salud, es la de saber cuándo deben ponerle ortodoncia. Aunque cada niño es un mundo, existen diversas señales que nos avisan de que ha llegado el momento crucial de hacerle una visita al dentista.

  • 26 de abril, Día nacional de la Fibrosis Quística

    La fibrosis quística o FQ es una enfermedad que afecta principalmente a las partes del cuerpo que producen secreciones, generándose un espesamiento y disminución de las cantidades de agua, sodio y potasio, que tiene como consecuencia la obstrucción de los canales encargados de transportar dichas secreciones. Además, provoca infecciones e inflamaciones que afectan gravemente a zonas de los pulmones, páncreas, hígado y sistema reproductor, lo que genera una gran dificultad para respirar.

  • Así afecta el humo del tabaco a los niños

    Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) en el humo del tabaco hay unos 4.000 productos conocidos, de los cuales se sabe que 250 son nocivos y más de 50 son cancerígenos para el ser humano. El humo no solo afecta a aquellos que fuman sino también a las personas de alrededor, que se convierten en fumadores pasivos.

    Un fumador pasivo es aquel que, aunque no fuma, está expuesto con frecuencia a los efectos perjudiciales del humo que desprende el cigarrillo y que expulsa un fumador por la boca. A diferencia de las personas que fuman, los fumadores pasivos no desarrollan una adicción porque la nicotina no entra en su cuerpo. No obstante, según la Asociación Española Contra el Cáncer, el humo expulsado por la boca del fumador es incluso más dañino que el que se inhala, ya que contiene concentraciones más altas de sustancias perjudiciales. Estas sustancias, a la larga, pueden ocasionar en las fumadores pasivos enfermedades cardiovasculares, cáncer de pulmón y enfermedades respiratorias, entre otras dolencias.

    Si hay un colectivo especialmente delicado al efecto del humo son los niños, ya que sus pulmones todavía están en desarrollo. Por exponerse de forma constante al humo del tabaco pueden acabar sufriendo importantes dolencias tanto en la infancia como en la edad adulta.

    Los efectos del tabaquismo pasivo en niños

    Según la OMS, 700 millones de niños respiran aire contaminado del tabaco, y más del 40% tienen un progenitor fumador. En 2004, de las 600.000 muertes atribuibles al humo ajeno, el 31% fueron niños. El humo del tabaco puede provocar en los niños:

    • Infecciones respiratorias como bronquitis y neumonía.
    • Un 20% más de crisis asmáticas, pues se incrementa la frecuencia de los ataques asmáticos.
    • Mayor probabilidad de irritaciones de mucosas (garganta, ojos y nariz).
    • Un aumento del 50% en la probabilidad de sufrir otitis, ya que el tabaco causa inflamación y obstrucción, provocando una infección que podría derivar en una pérdida de audición.
    • Desarrollo deficiente del pulmón.
    • Según un estudio de la Universidad de Montreal, la exposición intermitente o continua al humo del tabaco puede aumentar el ancho de la cintura de los niños así como el índice de masa corporal (IMC). Este incremento del IMC podría influir en desequilibrios endocrinos.

    Además, la exposición continua al tabaco provoca en los niños más probabilidades de sufrir cáncer de pulmón y enfermedades cardíacas en el futuro.

    Efectos de fumar durante el embarazo

    El humo inhalado por una madre fumadora durante el embarazo también puede afectar al feto provocando:

    • Aborto espontáneo.
    • Bajo peso del bebé al nacer.
    • Disminución del crecimiento de los pulmones del feto y un deterioro de su función.
    • Alteraciones placentarias como desprendimiento prematuro de la placenta y placenta previa, que aumentan las complicaciones del embarazo y parto.
    • Nacimiento prematuro.
    • Aumento del riesgo de que, una vez nacido, el bebe sufra síndrome de la muerte súbita del lactante.

    Por todo ello es recomendable que la madre deje de fumar durante el embarazo. En caso de que la madre no sea fumadora, debe evitar los lugares en los que otras personas estén fumando.

    Cómo evitar que los niños se conviertan en fumadores pasivos

    Lo mejor para evitar que los hijos se conviertan en fumadores pasivos es dejar de fumar. Si no, es recomendable fumar sólo al aire libre y declarar la casa y el coche como espacios libres de humo. Hay que tener en cuenta que no es suficiente con ventilar el aire de la habitación para eliminar el humo, ya que éste puede permanecer en una habitación hasta cinco horas. Por tanto, en caso de que otra persona fume cerca de los niños, solicítele que no lo haga.

    Si está pensando en dejar de fumar para proteger su salud y la de los que le rodean, lo mejor es acudir a profesionales. En Albéniz Medicina Estética de Granada llevan desde 1998 ayudando a miles de personas a dejar el hábito de fumar. Para ello utilizan termoestimulación, un tratamiento en el que aplican infrarrojos en determinadas terminaciones del cuerpo para reiniciar de forma natural la producción de endorfinas desligadas del hábito tabáquico. Puedes encontrarlos en Calle Isaac Albéniz 21, 18012, Granada. 

  • Consejos para conseguir que los niños coman sano

    Seguir una dieta equilibrada para mantener la salud es imprescindible a cualquier edad. Los buenos hábitos alimenticios hay que promoverlos desde la infancia pero no es sencillo, porque muchas veces los niños rechazan la ingesta de alimentos como frutas y verduras y prefieren comidas con grasas saturadas y azúcares refinados, como la bollería industrial. Estos son algunos consejos para conseguir que los niños coman sano.

    1. Darle a los niños comida saludable lo más pronto posible: es importante que los niños se acostumbren desde pequeños a comer aquellos alimentos que les resultan menos apetecibles pero que son sanos, ya que conforme crecen es más complicado conseguir que se lo coman. Según algunos expertos, el hábito de comer sano debe inculcarse entre los cinco y siete años.
    2. Predicar con el ejemplo: el niño debe ver que sus familiares comen sano pues aprenden del ejemplo (bueno o malo) que le dan las personas de su alrededor.
    3. Llevar a los niños a la compra: de esta manera se familiarizarán con los alimentos frescos, especialmente si no vienen envasados sino que proceden de la frutería, carnicería o pescadería. Es recomendable también dejarles escoger algún alimento al comprar ya que, según un estudio de la Universidad de Granada, los niños comen un 80% más de verduras cuando les han dejado elegir. No obstante, no es recomendable llevar a los niños al supermercado, porque allí pueden escoger alimentos no tan sanos como cereales azucarados o bollería industrial. 
    4. No comprar lo que no quieras que los niños coman: para reducir su ingesta de ciertos productos (p.ej. pizza o cereales azucarados) se deben evitar las tentaciones. Lo mejor es no comprarlos, ya que así no habrá que prohibirles su consumo después. Así además se podrá dar a elegir al niño lo que le apetece comer, ya que todo será saludable.
    5. Cocinar de forma variada los alimentos: para que los niños no rechacen la ingesta de ciertos alimentos como las verduras, es recomendable cocinarlos de diferentes formas. Por ejemplo, las espinacas se pueden cocinar un día con bechamel, otro en tortilla… De esta manera descubrirán nuevos sabores asociados al mismo alimento y no lo rechazarán de pleno.
    6. Dejar que los niños ayuden a cocinar: para comer sano es imprescindible cocinar en casa con alimentos frescos. En esta tarea se puede involucrar a los pequeños ya que, según un estudio realizado por científicos del Centro de Investigación Nestlé en 2014, los niños que preparan la comida junto a sus padres comen más. Durante la investigación se descubrió que los niños que habían ayudado en la cocina consumieron un 76% más de ensalada.
    7. Congelar: si falta tiempo para cocinar comidas sanas de forma diaria, se pueden congelar una vez preparadas. De esta manera los niños tomarán comida sana (verduras, guisos…) aunque sea descongelada, en lugar de comida rápida y menos saludable.
    8. Dejarles probar cosas nuevas: si se sale a comer fuera de casa, es recomendable dejar que el niño pruebe platos nuevos, bien tomando un poco de la ración de sus padres o bien solicitando alguna pequeña tapa.
    9. Respetar los gustos: hay que acostumbrar a los niños a que coman lo que toca cada día sin ser caprichosos. No obstante, en ciertas ocasiones se puede respetar que no les guste una verdura concreta mientras sí coman verdura en general.
    10. No usar la comida como premio ni castigo: la actitud hacia los alimentos debe ser neutral. Si un postre con chocolate se considera un premio por haber acabado la comida, es normal que los niños lo prefieran antes que tomar acelgas.
    11. Tener cuidado con las bebidas: los refrescos y otras bebidas edulcoradas no son nada saludables. Lo mejor es darles agua y zumos si son naturales 100%.
    12. Comer en familia y sin distracciones: la hora de la comida se debe aprovechar para que los niños pasen un rato agradable con sus padres. Hay que apagar móviles, ordenadores y televisores.
  • Consejos para que los niños duerman la noche de Reyes

    El ritmo frenético que nos impone la Navidad al final acaba haciendo mella también en los más pequeños. Debemos ser conscientes que el estrés y la ansiedad que los adultos solemos sufrir durante estas fechas también puede terminar afectando a los niños.

  • Diferencias de sueño entre niños y adultos

    Durante el transcurso de nuestra vida experimentamos variaciones en nuestros patrones de sueño. Estas variaciones pueden deberse tanto a la edad como a factores individuales relacionados sobre todo con hábitos cotidianos. La primera diferencia de sueño más notable entre niños y adultos es la asociada al número de horas que dormimos, es decir, la duración del sueño varía según la etapa de nuestra vida.

  • Educar a los padres para mejorar el sueño de los hijos

    El descanso es esencial para el bienestar y desarrollo de los niños, por eso dentro de los temas que preocupan a madres y madres, es un clásico la calidad del sueño infantil ¿Crees tus hijos no están durmiendo tan bien como debieran? Deberías saber que las costumbres de los padres, pueden influir en el sueño infantil.

  • Enuresis nocturna en niños

    La enuresis nocturna consiste en la pérdida involuntaria de orina en niños/as a partir de los 5 años durante la noche, porque se supone que a esta edad los pequeños ya deberían controlar sus esfínteres mientras duermen.

  • Estreñimiento en bebés y niños: cómo detectarlo y tratarlo

    El estreñimiento en bebés y niños pequeños es algo habitual, por lo que es necesario que los padres estén pendientes para detectar sus síntomas y acudir al pediatra. Asimismo existen algunas recomendaciones que se pueden seguir para facilitar el tránsito intestinal de los más pequeños.

    Causas del estreñimiento en niños y bebés

    Algunos de los factores que contribuyen a la aparición del estreñimiento en niños son:

    • Alimentación: si el niño no consume suficientes vegetales, frutas y otros productos ricos en fibra o no bebe suficiente agua puede aparecer el estreñimiento.
    • Retención: algunos niños ignoran sus ganas de ir al baño porque tienen miedo, porque no quieren usar un baño público o porque no quieren interrumpir el juego.
    • Problemas para aprender a ir al baño: si el niño no quiere aprender a ir al baño puede aguantar las ganas de deponer, creando un hábito involuntario.
    • Cambios en la rutina: vacaciones, inicio del colegio, mudanzas, la llegada de un hermano… pueden afectar a la función intestinal del pequeño.
    • Existencia de una herida en el ano: las heridas en esta zona duelen especialmente en el momento de defecar. Si el niño tiene alguna, intentará evitar las deposiciones para que no le duela. 
    • Ingesta de ciertos medicamentos que pueden contribuir al estreñimiento.
    • Antecedentes familiares.

    En cuanto a los bebés alimentados con leche materna, a partir del mes de vida sus deposiciones pueden espaciarse durante días, pero esto no significa que estén estreñidos. La falta de deposiciones se debe a que la leche materna tiene poco residuo y se asimila fácilmente por el aparato digestivo. De hecho, los bebés alimentados con leche materna habitualmente no presentan estreñimiento, salvo que la madre consuma muchos alimentos que lo ocasionen. En cambio, la leche de fórmula sí puede causar estreñimiento, y los bebés que la toman son más propensos a sufrirlo. También es posible que los bebés presenten estreñimiento temporal al ir modificando la dieta, porque disminuye la cantidad de lactosa (que ayuda a expulsar las heces) y quizás no están tomando suficiente fibra.

    Cómo detectar si un niño sufre estreñimiento

    Los síntomas que pueden alertar del estreñimiento en los niños son los siguientes:

    • Evacuaciones con una frecuencia menor a tres deposiciones por semana.
    • Deposiciones duras, secas y difíciles de evacuar.
    • Sangre en la superficie de las heces duras.
    • Restos de heces líquidas o pastosas en la ropa interior, que alertan de que las heces están atascadas en el recto.
    • Dolor abdominal. En el caso de los más pequeños se puede identificar por su inquietud o llanto.
    • Dolor al evacuar los intestinos.

    Cómo tratar y prevenir el estreñimiento de los bebés y niños

    Lo más recomendable cuando se detecta el estreñimiento en los niños es acudir al pediatra, que podrá recomendar algunos tratamientos para ayudar a mejorar su tránsito intestinal. Entre ellos están los supositorios de glicerina, los laxantes y los enemas. A la hora de usarlos hay que seguir las indicaciones del médico sobre la dosis y la periodicidad adecuadas. En caso de heridas en la zona del ano, será necesario curarlas para que el dolor no impida que el niño vaya al baño. Asimismo, para aliviar las molestias del estreñimiento se puede masajear la barriga del niño suavemente en el sentido de las agujas del reloj.

    Además de recurrir a los tratamientos marcados por el médico, es posible tratar y prevenir el estreñimiento de los niños siguiendo algunos sencillos consejos:

    • Incluir en su dieta alimentos con mucha fibra: frutas, verduras, legumbres, panes integrales… Esta recomendación se aplica tanto a los niños como a los bebés que ya siguen una alimentación complementaria a la leche con alimentos sólidos.
    • Darle de beber mucha agua y otros líquidos para facilitar el tránsito.
    • Evitar alimentos que favorezcan el estreñimiento, como el arroz blanco, el plátano o el pan blanco.
    • Crear una rutina para ir al baño: si el niño ya no usa pañales es recomendable acostumbrarlo a ir al baño después de las comidas para que desarrolle una rutina.
    • Recordarle al niño que debe prestar atención a sus ganas de ir al baño, ya que es probable que las ignore mientras está jugando.
    • Fomentar la actividad física: ayuda a estimular la función normal del aparato digestivo. En el caso de los bebés hay que animarlos a gatear pero, si aún no saben, los padres pueden mover sus piernas como si estuviera andando en bici.
  • Muerte súbita del lactante, ¿puede prevenirse?

    El síndrome de la muerte súbita del lactante (SMSL), definido como “la muerte repentina de un niño menor de un año de edad sin causas aparentes y a la cual no se le encuentra explicación”, es la primera causa de muerte en niños de más de un mes y menos de un año en los países desarrollados.

    El SMSL puede sucederle a cualquier bebé sano durante los primeros meses de vida, especialmente se produce entre el segundo y el sexto mes, edad que tienen 8 de cada 10 víctimas de este síndrome. Además, siempre tiene lugar mientras el niño duerme, aumentando el número de casos durante los meses más húmedos y fríos.

    A pesar de que la muerte súbita del lactante puede confundirse con la muerte súbita del adulto, lo cierto es que no tienen nada que ver. En el caso del lactante el fallecimiento se produce sin padecer éste anteriormente ningún tipo de anomalía, ni en el corazón ni el resto de órganos. En cambio, los adultos pueden fallecer súbitamente realizando cualquier actividad por padecer, sin saberlo, cualquier tipo de anomalía en el corazón que les impida que la sangre llegue correctamente a todos los tejidos. 

  • Ojo vago: causas, síntomas y tratamiento

    La ambliopía (conocida comúnmente como ojo vago) es la disminución de la agudeza visual que se produce sin que exista alteración en la estructura del ojo. Habitualmente se desarrolla desde el nacimiento hasta los 7 años de edad y sólo afecta a un ojo, aunque en ocasiones puede producirse una reducción de la agudeza visual en ambos. Un diagnóstico precoz del ojo vago puede prevenir problemas de vista a largo plazo. Sin embargo, si no se trata, el ojo vago puede causar la pérdida permanente de la visión.

    Causas de la ambliopía

    La ambliopía se desarrolla debido a una experiencia visual anormal en los primeros años de vida que cambia las vías nerviosas que conectan la retina con la parte posterior del ojo y el cerebro. El ojo débil recibe menos señales visuales y esto va disminuyendo la capacidad de los ojos para trabajar juntos. Al final el cerebro puede suprimir o ignorar las señales que llegan por el ojo más débil para no tener una visión doble.

    Cualquier defecto que impida al ojo recibir una imagen nítida puede provocar ambliopía. Las causas más comunes son:

    • Estrabismo: alteración en la alineación de los ojos. Cuando los dos ojos no están perfectamente alineados, el cerebro no puede usar las imágenes de ambos, por lo que no presta atención a una de ellas, generando ambliopía estrábica en ese ojo. Es la causa más común del ojo vago junto con la anisometropía. 
    • Anisometropía: diferencia elevada de graduación entre un ojo y otro. Los defectos refractivos como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo hacen que la percepción de las imágenes sea borrosa. Si existe una gran diferencia entre la claridad de las imágenes de ambos ojos (bien por una mala graduación o bien porque sólo uno de los ojos tenga el defecto de refracción), el cerebro no prestará atención a las imágenes del ojo que tiene imágenes menos claras, causando ambliopía refractiva.
    • Privación: la ambliopía puede aparecer por un problema en el ojo que impida ver claramente, como una catarata congénita, una opacidad en la córnea o una ptosis (caída del párpado superior). Estas patologías impiden el correcto desarrollo de la vista.

    Síntomas de la ambliopía

    El principal síntoma de la ambliopía es la falta de agudeza visual del ojo afectado. Como generalmente la ambliopía aparece durante la infancia, puede resultar difícil que los niños lo perciban. No obstante, existen algunos signos que pueden alertar a los padres de la existencia del ojo vago. Puede que el niño tenga ambliopía si:

    • Cruza los ojos o no los tiene alineados, ya que el estrabismo es causa de ambliopía.
    • Llora cuando se le tapa uno de los ojos.
    • Se acerca mucho los objetos a la cara.
    • No distingue a los familiares a larga distancia.
    • Entrecierra los ojos.
    • Le pican los ojos o los tiene llorosos o enrojecidos.
    • Inclina la cabeza al realizar tareas que requieren esfuerzo visual.
    • Le cuesta adaptar la visión a la oscuridad.
    • Sufre dolores de cabeza.

    En el caso de niños más mayores o personas adultas, también pueden detectar la ambliopía si notan una mala percepción de la profundidad.

    Si se identifica alguno de estos síntomas, lo mejor es acudir al oculista para que pueda detectar si existe alguna alteración de la visión.

    Tratamiento de la ambliopía

    La detección precoz del ojo vago aumenta las probabilidades de recuperar la agudeza visual. Sin embargo, si la ambliopía no se trata puede provocar problemas permanentes de visión. Las opciones son variadas y dependen del tipo de ambliopía:

    • Gafas o lentillas: en los casos de ambliopía refractiva es posible recuperar la visión corrigiendo los errores refractivos de ambos ojos con unas gafas o lentillas. Habitualmente hay que combinarlas con un parche.
    • Parche: tapa el ojo que no tiene falta de agudeza para que el cerebro aprenda a prestar atención a las imágenes proporcionadas por el ojo vago y que así se desarrolle la visión normal en este último. Los parches se deben utilizar varias horas al día.
    • Gotas oftalmológicas de atropina: son una alternativa al parche. Estas gotas enturbian la visión del ojo ‘bueno’ para estimular el uso del ojo vago. Sus efectos secundarios son sensibilidad a la luz e irritación de los ojos.
    • Ejercicios oculares: si existe incapacidad para que los dos ojos trabajen juntos, en algunos casos puede ser eficaz realizar ejercicios con los músculos oculares. P.ej. acercar el lápiz a la cara o realizar terapias de visión con el ordenador.
    • Cirugía: puede ser el tratamiento adecuado si la ambliopía está causada por privación de la visión debido a cataratas, caída del párpado…. En caso de estrabismo, también existe una cirugía que puede alinear los ojos.
  • Técnicas de relajación para niños

    En la sociedad actual aprender a relajarse es imprescindible para preservar el bienestar físico y psicológico. Aunque no lo parezca, los niños también sufren el estrés provocado por la familia o la escuela y también se pueden sentir frustrados por el descubrimiento de cosas o emociones que no comprenden. Aprender a relajarse a través de algunas sencillas técnicas puede ser muy beneficioso para ellos.

    Beneficios de la relajación

    Aprender a relajarse tiene múltiples beneficios para los niños:

    • Mejora la calidad de su aprendizaje.
    • Aumenta la calidad del sueño.
    • Fomenta la concentración y mejora la memoria.
    • Disminuye el nivel de ansiedad.
    • Ayuda a que, en el futuro, los niños sean capaces de hacer frente a diversas situaciones y adopten distintos puntos de vista.
    • Favorece la introspección, el autocontrol de las emociones y el autoconocimiento físico y mental.
    • Ayuda a reducir la tensión muscular.

    Técnicas de relajación para niños

    Existen múltiples técnicas y juegos para que los niños aprendan a relajarse. La elección de uno u otro dependerá de la edad del menor y de sus capacidades.

    • Bote de la calma: está pensado para niños a partir de dos años, edad en la que empiezan a tener pequeñas rabietas. Se debe rellenar un frasco con agua, colorante y purpurina de colores. Cuando el niño está enfadado, se le da el frasco para que lo agite y mire cómo la purpurina va cayendo al fondo. La observación de la purpurina que cae lentamente le ayudará a concentrarse y relajarse. Hay que tener cuidado de que el bote esté bien sellado para que el menor no tenga acceso al líquido del interior.
    • Técnica del globo: sirve para que los niños aprendan a relajarse a través de la respiración. Hay que pedirle al niño que inspire muy profundo para llenar completamente los pulmones como si fuera un globo. A continuación debe exhalar el aire muy despacio. El ejercicio se debe repetir varias veces seguidas. Esta técnica pueden realizarla los menores a partir de tres años. 
    • Pintar mandalas: colorear un mandala favorece la relajación, la reflexión, la creatividad y la concentración. Se puede hacer a partir de los 7 años, cuando los nñios ya manejan la motricidad fina.
    • Técnica de la tortuga: sirve para que los niños aprendan a manejar las emociones negativas que afloran durante una rabieta. Para realizarla hay que explicarle al niño que cuando las tortugas se sienten amenazadas se meten dentro de su caparazón. A continuación se le enseña a convertirse en tortuga y se le pide que, cuando sienta que no puede controlarse, se meta en su caparazón como si fuera este animal. A la vez que adopta la posición de tortuga el niño deberá respirar profundamente. Esta técnica está recomendada para los niños a partir de 3 años.
    • El juego de la semilla: consiste en simular el crecimiento de un árbol. Hay que comenzar de rodillas con la cabeza agachada y los brazos extendidos hacia delante. Al son de una música relajante, el niño se debe ir levantando poco a poco para representar el crecimiento de la semilla. Al final acabará de pie y con los brazos extendidos, simulando ser un gran árbol.
    • Relajación progresiva de Jacobson: es una técnica que se basa en la tensión y relajación de diferentes grupos musculares mientras se controla la respiración. Cada grupo se tensa unos segundos y luego se relaja durante el triple de tiempo del que han estado tensados. La tensión y distensión de cada grupo hay que repetirla tres veces. Se debe empezar por los extremos del cuerpo (pies y piernas, luego manos y brazos) para ir hacia el centro (abdomen) y luego a la cabeza. Esta técnica no es adecuada para menores de 7 años, ya que requiere concentración y puede resultar compleja. Para niños puede ser más fácil la relajación de Koeppen, similar a la de Jacobson pero más amena y entendible. En este caso se imaginan diferentes situaciones en las que hay que relajar los músculos: exprimir una naranja, estirar los brazos como un gato, masticar chicle…
    • Resistir la risa: consiste en pedir al niño que se quede quieto y mire a otra persona intentando no reírse, mientras que el contrario tiene que hacer todo lo que pueda para que se ría.
    • Yoga infantil: los niños a partir de 4 años pueden empezar a aprender yoga, ya que a esta edad tienen la capacidad de controlar ciertos movimientos del cuerpo. Es recomendable buscar un lugar tranquilo y acompañar a los niños en las diferentes posturas. Para que les resulte más interesante se pueden elegir posturas de elementos de la naturaleza y animales. Esta técnica no sólo favorece la relajación sino que también estimula el equilibrio, la fuerza y la flexibilidad.
  • Vuelta al cole: consejos para que los niños duerman bien

    La esperada vuelta al cole ya está aquí, y después del libre albedrío del verano parece que a los más pequeños les cuesta conciliar el sueño, sobre todos los primeros días. Esta situación resulta completamente normal, en verano los horarios se relajan y dejamos que los niños queden libres de rutinas, pero para afrontar la vuelta al cole, se necesita retomar los buenos hábitos para ir a la cama a dormir pronto y para levantarse descansado.