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  • Diferencias entre el paracetamol y el ibuprofeno

    El ibuprofeno y el paracetamol son dos de los fármacos más consumidos en España. Ambos son analgésicos y por ello a menudo se utilizan indistintamente para calmar dolores y malestar. No obstante, su composición no es la misma, por lo que elegir uno u otro depende del efecto que se quiera conseguir así como de sus contraindicaciones.

    Efecto de cada fármaco

    El paracetamol es un medicamento que tiene función analgésica y antipirética. Actúa sobre las zonas del cerebro que regulan el umbral del dolor y la temperatura corporal, razón por la cual alivia el dolor leve y reduce la fiebre.

    Por su parte, el ibuprofeno es un medicamento que pertenece al grupo de los anttinflamatorios no esteroideos (AINE), es decir, no derivados de cortisona. Los AINE centran su acción en inhibir la síntesis de prostaglandinas, sustancias responsables de la respuesta inflamatoria y el dolor. Por ello el ibuprofeno no sólo se utiliza como analgésico y antipirético sino también como antiinflamatorio. 

    Cuándo tomar cada uno

    Ya que la principal diferencia entre paracetamol e ibuprofeno es que el primero no es antiinflamatorio y el segundo sí, la principal razón para decantarse por uno u otro es la inflamación. Por tanto, todo depende de cuál sea la causa del dolor:

    • Para golpes, contusiones, esguinces, dolores musculares o articulares lo mejor es el ibuprofeno, ya que ejercerá su función inflamatoria.
    • Dolor de cabeza: el paracetamol es muy eficaz en casos de dolores de cabeza tensionales o por migraña.
    • Dolor menstrual: si es leve se aconseja paracetamol, si es intenso es mejor el ibuprofeno (porque en este caso suele haber inflamación asociada).
    • Fiebre: si la fiebre es muy intensa lo mejor es el ibuprofeno, si es leve se puede usar el paracetamol.
    • Dolor de muelas: es adecuado el ibuprofeno por su acción antiinflamatoria.
    • Resfriado: si es un catarro con fiebre leve basta con usar paracetamol para aliviar el malestar y reducir la temperatura. No obstante, si se acompaña de inflamación de garganta será mejor el ibuprofeno.                                          

    Cómo tomar ibuprofeno y paracetamol

    La dosis máxima de ibuprofeno es de 2,4 gramos al día. Siempre hay que empezar por la dosis más baja posible y después aumentarla si no hay mejoría. La recomendación es comenzar con 400 mg cada 8 horas y no con 600, que es lo que la gente habitualmente pide. Asimismo, a la hora de tomarlo hay que tener en cuenta que se debe ingerir con algún alimento porque es muy agresivo con la mucosa gástrica. En algunos casos el médico puede recetar un protector gástrico para paliar este efecto.

    En cuanto al paracetamol, la dosis máxima es de cuatro gramos al día y, como en el caso del ibuprofeno, se debe empezar por la posología más baja (500 mg) para aumentarla después si es necesario. Ya que tarda entre 45 y 60 minutos en hacer efecto hay que ser paciente y esperar a que remita el dolor antes de tomar otra dosis. Al contrario que el ibuprofeno no hace falta ingerirlo con las comidas, ya que no afecta a la mucosa gástrica.

    En cualquier caso, lo mejor es siempre consultar al médico sobre cuál es el fármaco más apropiado en cada situación y en qué cantidad se debe tomar.

    Contraindicaciones de estos fármacos

    No es recomendable el uso de ibuprofeno:

    • Durante el embarazo (especialmente en el tercer trimestre) y la lactancia, ya que puede ser dañino para el bebé.
    • Si se padecen problemas relacionados con la mucosa del estómago (úlcera, gastritis…) ya que es muy agresivo con la misma.
    • Si se toman anticoagulantes.
    • En niños menores de 6 meses. Con el resto de niños también hay que tener precaución por lo que se debe consultar al pediatra primero.
    • Si se padece insuficiencia cardiaca, cardiopatía isquémica, enfermedad arterial periférica o de carácter cerebrovascular: se debe consultar a un médico para que evalúe la situación personal, ya que tomar ibuprofeno de forma continuada aumenta el riesgo cardiovascular.

    Asimismo, hay que tener cuidado si se toman otros medicamentos, ya que el ibuprofeno puede provocar interacciones con ellos.

    En cuanto al paracetamol, no se debe tomar si se padecen problemas hepáticos, ya que este fármaco se metaboliza por el hígado.

     

  • Elementos que no pueden faltar en el botiquín de primeros auxilios

    Tener un botiquín de primeros auxilios en casa es algo imprescindible, ya que pueden surgir pequeños accidentes domésticos que necesiten de una cura rápida: cortes, caídas, quemaduras… Incluso si el accidente es grave y requiere de asistencia sanitaria profesional, es importante contar con un botiquín para controlar el problema mientras llega la ayuda.

    Según explicaCruz Roja Española, el botiquín de primeros auxilios tiene que colocarse en un lugar accesible de la casa pero fuera del alcance de los niños. La ubicación del botiquín debe ser conocida por todos los habitantes de la vivienda para poder recurrir a él rápidamente. No es necesario tener un botiquín como tal, sino que se puede usar una caja hermética que sea fácil de transportar. Conviene también que sea impermeable por si se derrama alguno de los líquidos que haya en su interior.

    El contenido del botiquín debe ser suficiente para responder a las situaciones que con más frecuencia se presentan en el entorno doméstico, por lo que su composición puede cambiar según las circunstancias. Según Cruz Roja, es aconsejable que contenga, al menos, los siguientes elementos:

    • Suero fisiológico para limpiar heridas.
    • Antiséptico (tipo povidona yodada) para prevenir la infección de las heridas.
    • Gasas de diferentes tamaños para cubrir heridas y quemaduras.
    • Esparadrapo.
    • Tiritas.
    • Tijeras de punta redondeada.
    • Pinzas sin dientes.
    • Pañuelo triangular (aproximadamente de 140x100x100 cm): puede servir para cubrir heridas y quemaduras, improvisar un vendaje, hacer un cabestrillo, etc.
    • Vendas hemostásicas de diferentes tamaños para el control de las hemorragias.
    • Toallitas de alcohol para desinfectar las manos antes de realizar una cura. No deben usarse directamente sobre las heridas.
    • Guantes de látex o vinilo: hay que utilizarlos cada vez que se haga una cura para protegerse del contacto directo con la sangre y otros fluidos.
    • Mascarilla de protección facial: se utiliza en caso de que sea necesario realizar la respiración boca a boca para no tener contacto directo con secreciones o vómitos de la víctima.

    También es conveniente tener a la mano un manual de primeros auxilios actualizado y un listado de teléfonos de emergencias.

    Qué tener fuera del botiquín

    En el botiquín de primeros auxilios no hay que meter los medicamentos. Se debe diferenciar entre dicho botiquín y el dispensario casero, en el que es recomendable tener los siguientes elementos:

    • Termómetro.
    • Aparato de tensión arterial.
    • Medicamentos analgésicos, antitérmicos, laxantes, antidiarréicos y antiácidos.
    • Crema antiinflamatoria.
    • Pomada para pequeñas quemaduras.
    • Crema antihistamínica.
    • Colirio para los ojos secos.
    • Bolsa de frío y calor.
    • En verano es conveniente añadir pomada para las picaduras de insectos, crema solar y ‘after sun’.

    Además de los medicamentos básicos, en el dispensario no pueden faltar los fármacos recetados por el médico para tratar dolencias concretas (p.ej. asma o alergia). Todos los medicamentos deben guardarse en su envase original para saber su fecha de caducidad y poder consultar el prospecto cuando sea necesario. Conviene revisar la fecha de caducidad periódicamente para devolver a la farmacia los que no se pueden tomar, ya que allí los destruirán apropiadamente.

    Cómo actuar en caso de accidente

    Lo más importante cuando sucede un accidente es actuar con calma y orden para atender al herido correctamente. Cruz Roja señala que hay que seguir la conducta P.A.S (proteger, avisar y socorrer):

    • Proteger: hacer seguro el entorno para evitar que se produzca otro accidente. Por ejemplo, si alguien se ha cortado con un cuchillo, hay que retirarlo para no dejarlo al alcance de los niños.
    • Avisar: la mayor parte de los accidentes se pueden solucionar en casa si se tienen unos conocimientos mínimos de primeros auxilios. Si la situación es grave, hay que llamar al 112 o acudir al centro de salud más próximo.
    • Socorrer: si la víctima aparenta gravedad, lo primero es valorar los signos vitales para saber cómo está funcionando el cerebro (consciencia), los pulmones y el corazón. Si no el herido no reacciona al hablarle, tocarle o estimularle es probable que esté inconsciente. Para saber si respira se debe “ver, oír y sentir” su respiración. Si la persona no respira normalmente, hay que realizar la reanimación cardiopulmonar.
  • Qué es la iontoforesis y para qué sirve

    La iontoforesis es una técnica antigua que utiliza corrientes eléctricas para lograr la penetración de fármacos dentro de los tejidos, más allá de la piel. Sus efectos se producen a nivel local conforme los medicamentos se van depositando en los tejidos, de manera que su efecto será más lento pero duradero.

    Esta técnica se basa en el principio físico de que los iones migran en función de su polaridad si están sometidos a una corriente eléctrica. Esto quiere decir que las sustancias se descomponen en iones positivos y negativos que buscan el polo opuesto atravesando todas las barreras que se encuentren, incluida la piel.

    Aplicado a la medicina, si se coloca un medicamento sobre la piel y luego una corriente continua (galvánica) de baja intensidad, el medicamento penetrará fácilmente en el organismo. Para ello, el electrodo colocado encima del medicamento deberá ser de la misma polaridad que éste, de manera que se repelan y la sustancia penetre en el cuerpo.

    Cómo es el tratamiento con iontoforesis

    Para que penetren los fármacos es necesario utilizar sustancias electrolíticas (es decir, en forma de iones), que pueden ser acuosas, cremas o pomadas siempre que se disocien en iones. A continuación se colocará sobre la sustancia el electrodo de la corriente que tenga la misma polaridad que ésta. El electrodo contrario se situará lo más enfrentado y próximo al activo. De esta manera, el fármaco entrará en el organismo buscando el ion contrario porque repelerá el electrodo de la corriente. Es decir, si el medicamento tiene carga positiva se aplicara la corriente con carga positiva encima para que se repelan, y de esta manera la sustancia penetrará en los tejidos.

    La duración del tratamiento dependerá del tamaño de las placas de electrodo, de la concentración del medicamento en miligramos y de la intensidad empleada durante el tratamiento. Habitualmente se comenzará con intensidades bajas que se irán aumentando progresivamente según lo tolere el paciente. Dicha intensidad también habrá que ajustarla en función del medicamento y la dosis.

    Para qué se utiliza

    Los efectos de la iontoforesis son diversos en función del tipo de medicamento que se introduce en el organismo. No obstante, se utiliza principalmente en el campo de la fisioterapia. Entre otras afecciones se usa para el tratamiento de:

    ·        La fibromialgia.

    ·        Lesiones inflamatorias localizadas.

    ·        Neuropatías periféricas por atrapamiento.

    ·        Lumbalgias, cervicalgias, dorsalgias y otros procesos inflamatorios que causan dolor.

    ·        Distrofia simpático refleja o Atrofia de Sudeck.

    ·        Calicificaciones.

    ·        Cicatrices fibrosas.

    Efectos secundarios

    Aunque a muchos pacientes les preocupa recibir descargas durante el tratamiento, los dispositivos comercializados cumplen estrictas normas de seguridad y este riesgo es prácticamente nulo. En general los efectos secundarios de la iontoforesis son mínimos. La aplicación de la corriente puede provocar un cosquilleo o sensación de ligeras punzadas pero en casi ningún caso esta sensación es dolorosa. En algunas ocasiones pueden aparecer pequeñas ampollas que desaparecen en poco tiempo. En caso de irritación de la piel se puede utilizar una crema hidratante después de cada sesión.

    Por supuesto, el requisito indispensable para evitar efectos secundarios es no aplicar medicamentos a los que el paciente sea alérgico, para lo cual es importante que se haga un estudio de las alergias del mismo previo al tratamiento.

    Contraindicaciones

    La iontoforesis no debe utilizarse en aquellas zonas del cuerpo:

    ·        Con tromboflebitis.

    ·        Anestesiadas o con falta de sensibilidad.

    ·        Isquémicas.

    ·        Con hematomas recientes o con heridas.

    No deben someterse a la iontoforesis las personas:

    ·        Con implantes metálicos importantes (como las prótesis articulares).

    ·        Con epilepsia.

    ·        Con afecciones cardiacas o marcapasos.