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  • Jengibre: ¿Es seguro para combatir las náuseas y vómitos del embarazo?

    El jengibre

    Es una de las dudas que los investigadores han intentado esclarecer durante los últimos tiempos. El jengibre, la planta tropical con flores verde-púrpuras y  tallo subterráneo fragante, es uno de esos suplementos dietéticos que se suelen emplear para combatir náuseas o vómitos en distintas circunstancias. Se emplea para esas náuseas o vómitos ocasionadas por el movimiento, la quimioterapia, osteoartritis o el embarazo. ¿Es seguro en esta última situación? Hoy intentamos arrojar un poco de luz al respecto. 

    En textos prehistóricos se llegó a discutir el empleo del jengibre para fines relacionados con el estado de salud. Sin embargo, los hallazgos de la medicina asiática en su momento empleó el jengibre seco durante miles de años para tratar problemas estomacales, náuseas o vómitos y diarrea. Lo cierto es que hoy existe información suficiente de distintos estudios en personas sobre el empleo de este suplemento para combatir vómitos o náuseas y mucho menos sobre otros usos para diferentes condiciones de salud. 

    Estos estudios corroboran que el jengibre puede ayudar a aliviar el sentimiento de náuseas o vómitos relacionado con el embarazo, etapa que, en caso de ser tardía, supone ciertos riesgos cardiovasculares.   Sin embargo, aún se plantean diferentes dudas sobre la idoneidad sobre su extensión en el tiempo del tratamiento. 

    Empleo del jengibre

    Como decimos, algunas pruebas determinan que el uso medicinal del jengibre puede ayudar a aliviar las náuseas y vómitos relacionados con el embarazo, la quimioterapia contra el cáncer cuando se emplea con los medicamentos convencionales contra las náuseas o los vómitos. Eso sí, no termina de esclarecerse si el jengibre puede ser útil tras una intervención quirúrgica, mareos por movimiento, artritis reumatoide u osteoartritis. 

    Se cree que cuando se utiliza el jengibre como especia es generalmente seguro, aunque puede tener ciertos efectos secundarios leves como malestar abdominal, acidez estomacal, gases o diarrea. Además, los expertos  recomiendan que lo tomen con precaución personas con cálculos biliares por un posible incremento del flujo de la bilis. Por tanto se debe valorar su empleo. 

    Además, en lo que respecta a los usos medicinales del jengibre, las investigaciones no logran determinar si interactúa con los medicamentos, pero sí se ha expresado la preocupación por una posible interacción con los anticoagulantes. 

    Jengibre durante el embarazo

    La realidad es que el jengibre se ha empleado en todo el mundo como agente terapéutico durante siglos. Existen investigaciones que corroboran que el jengibre administrado por vía oral es notoriamente más eficaz que el placebo para reducir la frecuencia de vómitos y la intensidad de las náuseas en el embarazo, momento en el cual la mujer debe hacer pilates por sus cinco beneficios. Incluso, recalcan que los efectos secundarios fueron “generalmente leves e infrecuentes”. 

    Sin embargo, tampoco se termina de determinar cuál es la duración adecuada del tratamiento, las consecuencias sobre la dosificación de jengibre para tratar vómitos y náuseas durante el embarazo y las posibles interacciones entre medicamentos  e hierbas. 

    También existen datos que corroboran que las preparaciones farmacéuticas de jengibre se consideran seguras y efectivas al detectarse una reducción significativa de las náuseas y vómitos del embarazo. También existe evidencia de que el jengibre tiene actividad antagonista de la dopaina y la serotonina, lo que deriva en una mejora de la motilidad gástrica sin efectos secundarios significativos.  La dosis recomendada es de 250 miligramos por vía oral cuatro veces al día. 

    Además, otras evidencias científicas demuestran la inexistencia de mayor riesgo de malformaciones mayores durante el embarazo por la toma de jengibre, empleado para las náuseas y los vómitos. Sin embargo, algunos datos arrojaron efectos adversos en la madre, incluyendo efectos anticoagulantes, irritación de estómago y posible interacción con betabloqueantes y benzodiacepinas.

    Otros estudios, sin embargo, se ven con la potestad de afirmar que el jengibre es una opción segura y efectiva para el tratamiento de las náuseas y los vómitos en el embarazo.  Se añade de hecho la inexistencia de diferencias estadísticamente significativas entre las mujeres que consumieron jengibre y las que no lo consumieron en términos de bebés nacidos vivos, abortos espontáneos, muertes fetales, abortos terapéuticos y la edad gestacional. En todo caso, le recomendamos que consulte con su especialista antes de tomar una decisión sobre tomar jengibre para reducir las náuseas y vómitos del embarazo. 

    *NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

    FUENTES: 

    National Center for Complementary and Integrative Healt (EEUU) 

    Ding M, Leach M, Bradley H. La efectividad y seguridad del jengibre para las náuseas y vómitos inducidos por el embarazo: una revisión sistemática.La mujer y el parto.  2013; 26 (1): e26-e30.

    Royal College of Obstetricians and Gynaecologists (RCOG): The Management of Nausea and Vomiting of Pregnancy and Hyperemesis Gravidarum Green-top Guideline No. 69, June 

    Campbell K, Rowe H, Azzam H, Lane CA. The Management of Nausea and Vomiting of Pregnancy. J Obstet Gynaecol Can. 2016 Dec;38(12):1127-1137.  https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27986189

    Portnoi, Galina, Lu-Ann Chng, Lida Karimi-Tabesh, Gideon Koren, Michael Paul Tan y Adrienne RN Einarson. "Estudio prospectivo comparativo de la seguridad y efectividad del jengibre para el tratamiento de las náuseas y los vómitos en el embarazo". Revista estadounidense de obstetricia y ginecología 189 5 (2003): 1374-7. 14634571