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  • Cardiopatías congénitas: lo que debes saber en el día internacional

     

    Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas

    El 14 de febrero es el Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas. Se trata de lesiones anatómicas de una o varias de las cuatro cámaras cardíacas de los tabiques que las separan, o bien de las válvulas o tractos de salida – zonas ventriculares por donde sale la sangre del corazón- y que se originan desde nacimiento. Las causas aún todavía hoy se desconocen pero los avances científicos han permitido determinar, al menos qué situaciones nos podemos encontrar. 

    La realidad es que las cardiopatías congénitas, por las cuales hoy celebramos el Día Internacional no son tan poco frecuentes como se puedan pensar. De ahí a la existencia de esta información. Aproximadamente ocho de cada mil recién nacidos padecen este problema que supone una gran preocupación para los progenitores en el momento de conocerla. Lo cierto es que una cardiopatía congénita que no se diagnostique puede derivar en un problema serio, especialmente en los recién nacidos, quienes podrían empeorar su estado de salud en días e incluso en pocas horas.  

    Una cardiopatía congénita no tratada en niños mayores puede llegar a ser un condicionante en el futuro de su vida, alterando incluso en ciertos casos la función del corazón durante los 80-90 años de vida que pudiera tener nuestro hijo o hija. Su existencia incluso podría acortar su esperanza de vida. En España nacen aproximadamente cuatro millares de niños con cardiopatías congénitas al año. Por ello hoy celebramos su día internacional. 

    Tipos de cardiopatías congénitas

    A día de hoy existen hasta más de medio centenar de malformaciones distintas, tanto que se ha convertido casi en una investigación policial la detección. Unas circunstancias que pueden ser leves y que simplemente requieren de revisiones, pero otras requieren de cirugías o cateterismos repetidos. De hecho, con el paso del tiempo se ha incrementado el número de intervenciones más precozmente, incluso antes del nacimiento. Estas han conseguido aumentar la esperanza de vida y la calidad de vida de los niños. El dato es que más del 85 por ciento de los menores llegan a la edad adulta. 

    Algunos de los tipos más comunes de cardiopatías congénitas pueden ser: 

    • Anillo Vascular
    • Hemitronco arterial
    • Atresia pulmonar con CIV 
    • Atresia pulmonar con septo intacto
    • Canal AV y Ostium Primum
    • Comunicación Interauricular (CIA)
    • Comunicación Interventricular (CIV)
    • Coartación de aorta (Coa) Hipoplasia del arco aórtico. 
    • Coronariopatías. 
    • Con triatriatum. 
    • Doble salida del ventrículo derecho. 
    • Drenaje venoso pulmonar anómalo parcial. 
    • Drenaje venoso pulmonar anómalo total.
    • Ductus. 
    • Ebstein. 
    • Estenosis pulmonar (EP). 
    • Tetralogía de Fallot. 
    • Hipoplasia de ventrículo izquierdo. 
    • Interrupción del arco aórtico. 
    • Isomerismo Heterotaxia. 
    • Transposición de grandes arterias. 
    • TGA congénitamente corregida. 
    • Truncus. 
    • Valvulopatía aórtica. 
    • Valvulopatía Mitral. 
    • Doble cámara de ventrículo derecho. 
    • Ventana Ao-P. 
    • Ventrículo único. 

    Riesgos y diagnóstico

    Como decimos en este Día Mundial de las Cardiopatías Congénitas, en el mundo se dan aproximadamente entre 4 y 9 casos por cada millar de neonatos. En el planeta se generan casi un millón y medio de casos nuevos al año, siendo la cardiopatía más frecuente la malformación congénita.  Cualquiera podría tener un hijo con un problema así, pero existen circunstancias que suponen un riesgo mayor como si alguno de sus padres padece una cardiopatía congénita, o si tienen una enfermedad genética como síndrome de Downo de Turner o si durante el embarazo se suceden complicaciones como infecciones por rubeola, o la madre consume sustancias como alcohol o ciertas drogas. 

    En lo que respecta a su diagnóstico, la gran mayoría de las cardiopatías congénitas por las que hoy celebramos el día internacional, se diagnostican antes del parto en los estudios rutinarios. Sin embargo existen otras que se detectan en el nacimiento o incluso poco después. Las revisiones habituales que se llevan a cabo después de nacer son fundamentales para identificar cualquier problema importante en edad temprana. 

    Tratamiento y pronóstico

    En caso de tener sospechas ante una posible cardiopatía congénita, el especialista lleva a cabo una ecocardiografía, técnica por la cual se puede evaluar la estructura y función del corazón. Algunos tipos de cardiopatías congénitas, por las que celebramos hoy su día internacional, no necesitan tratamiento, ya que se resuelven de forma espontánea durante el desarrollo del ser humano. 

    Sin embargo, en otras ocasiones, los tratamientos pueden ser más diversos dependiendo de la cardiopatía en cuestión. Por ejemplo, si tiene influencia en la circulación de la sangre o su oxigenación, generalmente se requieren correcciones quirúrgicas o intervenciones llevadas a cabo mediante cateterismo. En casos más graves se opta por el trasplante cardíaco. 

    Pero como decimos en este Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas, el concepto es sumamente amplio. Tanto que abarca desde complicaciones de gravedad hasta pequeños defectos a nivel de los septos ventricular o auricular, situaciones asintomáticas y perfectamente compatibles con una vida normal. 

    *NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

    FUENTES: 

    Asociación Española de Pediatría 

    Unidad de Cardiopatías Congénitas 

    Fundación Española del Corazón (FEC) 

     

  • Día Mundial del Linfedema: todo lo que debes saber

    Día Mundial del Linfedema: ¿qué es?

    En este 6 de marzo de 2019 se celebrará el undécimo Día Mundial del Linfedema. Desde que en 2008 las distintas asociaciones de pacientes de diferentes países decidieran celebrar este día de forma coordinada, cada 6 de marzo se pretende dar a conocer esta enfermedad y concienciar sobre un problema que afecta a la población en general y dar valor a la existencia de tratamientos adecuados y prevención para evitar lo que podría derivar en una discapacidad. 

    Este Día Mundial del Linfedema tomó fuerza en el año 2013, momento en el cual el Congreso Internacional de Linfología determinó al 6 de marzo como la fecha para celebrar el Día Mundial.

    Hacer referencia al linfedema es hacerlo a la acumulación de líquido en los tejidos blancos de una o varias extremidades por la obstrucción de los canales linfáticos. Se la considera como una enfermedad crónica que puede llegar a ser discapacitante y de carácter grave. En 2015 se apuntaba a la existencia de 800.000 casos en España y de quinientos millones en todo el mundo. En cuatro de cada cinco casos afecta a las piernas pero también puede derivarse en brazos, tronco o incluso cuello o cabeza. 

    Causas y síntomas

    El linfedema, por el que este miércoles 6 de marzo celebraremos el Día Internacional, suele tener una serie de causas concretas. Se suele presentar tras sufrir un tumor o haber recibido un tratamiento que llega a afectar al flujo de la linfa a través de los ganglios linfáticos. 

    Además, se consideran factores de riesgo situaciones como la extracción de ganglios o radioterapia en axila, pelvis, ingle o cuello; el mayor número de ganglios extirpados; el exceso de peso y obesidad – por eso es importante perder peso y conocer cuáles son los suplementos nutricionales que afirman ayudarnos a adelgazar -, la cicatrización lenta de la piel tras una cirugía o bien el tumor que afecta o bloquea los ganglios o conductos linfáticos de cuello, tórax, axila, pelvis o abdomen. 

    Los síntomas del linfedema más comunes son: 

    • Pesadez. 
    • Sensación de piel tirante. 
    • Menor flexibilidad de las articulaciones comprometidas. 
    • Cambios en la sensibilidad y la temperatura de la zona. 
    • Aumento del tamaño del miembro afectado. 

    En la gran mayoría de casos el linfedema puede ser reversible por lo que el tratamiento irá encaminado a controlar el exceso de líquidos en los tejidos, aliviar el dolor o recuperar la funcionalidad del cuerpo. 

    Tipos de Linfedema

    Hoy día se distinguen dos tipos de linfedema, que este 6 de marzo celebraremos su Día Internacional, según la aparición precoz o tardía, también diferenciados como primarios o secundarios

    • Primarios:

    Aparece frecuentemente como un edema postquirúrgico ubicado en el tórax normalmente o en la parte interna del brazo. Puede reabsorberse espontáneamente o con un tratamiento fisioterapéutico. 

    • Secundarios:

    Aparece tiempo después de la intervención por una descompensación de un linfedema infraclínico que solo se aprecia en pruebas específicas del sistema linfático como una linfoscintigrafía. Lo puede haber provocado una infección o una sobrecarga de actividad física, entre otros motivos. 

    Diagnóstico y tratamiento

    Los dos aspectos más relevantes para realizar un diagnóstico de un linfedema, por el cual celebramos este 6 de marzo el Día Internacional, son un examen físico y el historial médico. En casos se puede incluso practicar un linfagiograma a través de la inyección de un medio de contraste en los vasos linfáticos y radiografías del área. Una prueba que requiere de aislamiento quirúrgico de los vasos linfáticos que se van a inyectar. 

    La linfoscintigrafía, por su parte, anteriormente mencionada, es una técnica alternativa para detectar un linfedema, que este 6 de marzo se celebra el Día Internacional. Por medio de una sustancia radiactiva que se concentra en los vasos linfáticos se inyecta en el tejido afectado y se confecciona un mapa por medio de una gammacámara que toma imágenes de la ubicación del marcador radiactivo. Es menos invasivo y suele ser más sencillo. 

    Toda vez que se diagnostica el linfedema, el paciente debe acudir a un fisioterapeuta que será quien evalué y plantee un tratamiento a tu caso concreto. Según la forma clínica y la evolución del linfedema se recibirá un tratamiento u otro. Algo que debes saber en el Día Internacional del Linfedema. 

    En lo que respecta al tratamiento del linfedema, este debe seguir dos fases: el drenaje linfático o fase de ataque para conseguir la mayor reducción posible de volumen independientemente de la antigüedad del linfedema y de su evolución clínica (se practica a través del drenaje linfático manual y un vendaje compresivo adaptado al caso concreto); la segunda, fase dos o mantenimiento, utilizando recursos ortoprotésicos para las medidas de compresión. 

    Con la intención de prevenir la acumulación de líquido se pueden adoptar medidas de prevención como las siguientes: 

    • Evitar infecciones. 
    • Calor excesivo. 
    • Compresión de la zona con ropa o accesorios. 
    • Sobreesfuerzos con los miembros afectados. 
    • Controlar las patologías asociadas que puedan empeorar el linfedema como obesidad, diabetes https://salud.ideal.es/general-61/2563-diabetes-tipos-y-consejos-para-convivir-con-ella.html  o hipotiroidismo
    • Mantener la piel hidratada y protegerla del sol. 

    *NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

    Fuentes: 

    Clínica Universidad de Navarra, “sobre el linfedema” (CUN) 

    Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) 

    Servicio de Salud de Castilla y León