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  • Cardiopatías congénitas: lo que debes saber en el día internacional

     

    Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas

    El 14 de febrero es el Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas. Se trata de lesiones anatómicas de una o varias de las cuatro cámaras cardíacas de los tabiques que las separan, o bien de las válvulas o tractos de salida – zonas ventriculares por donde sale la sangre del corazón- y que se originan desde nacimiento. Las causas aún todavía hoy se desconocen pero los avances científicos han permitido determinar, al menos qué situaciones nos podemos encontrar. 

    La realidad es que las cardiopatías congénitas, por las cuales hoy celebramos el Día Internacional no son tan poco frecuentes como se puedan pensar. De ahí a la existencia de esta información. Aproximadamente ocho de cada mil recién nacidos padecen este problema que supone una gran preocupación para los progenitores en el momento de conocerla. Lo cierto es que una cardiopatía congénita que no se diagnostique puede derivar en un problema serio, especialmente en los recién nacidos, quienes podrían empeorar su estado de salud en días e incluso en pocas horas.  

    Una cardiopatía congénita no tratada en niños mayores puede llegar a ser un condicionante en el futuro de su vida, alterando incluso en ciertos casos la función del corazón durante los 80-90 años de vida que pudiera tener nuestro hijo o hija. Su existencia incluso podría acortar su esperanza de vida. En España nacen aproximadamente cuatro millares de niños con cardiopatías congénitas al año. Por ello hoy celebramos su día internacional. 

    Tipos de cardiopatías congénitas

    A día de hoy existen hasta más de medio centenar de malformaciones distintas, tanto que se ha convertido casi en una investigación policial la detección. Unas circunstancias que pueden ser leves y que simplemente requieren de revisiones, pero otras requieren de cirugías o cateterismos repetidos. De hecho, con el paso del tiempo se ha incrementado el número de intervenciones más precozmente, incluso antes del nacimiento. Estas han conseguido aumentar la esperanza de vida y la calidad de vida de los niños. El dato es que más del 85 por ciento de los menores llegan a la edad adulta. 

    Algunos de los tipos más comunes de cardiopatías congénitas pueden ser: 

    • Anillo Vascular
    • Hemitronco arterial
    • Atresia pulmonar con CIV 
    • Atresia pulmonar con septo intacto
    • Canal AV y Ostium Primum
    • Comunicación Interauricular (CIA)
    • Comunicación Interventricular (CIV)
    • Coartación de aorta (Coa) Hipoplasia del arco aórtico. 
    • Coronariopatías. 
    • Con triatriatum. 
    • Doble salida del ventrículo derecho. 
    • Drenaje venoso pulmonar anómalo parcial. 
    • Drenaje venoso pulmonar anómalo total.
    • Ductus. 
    • Ebstein. 
    • Estenosis pulmonar (EP). 
    • Tetralogía de Fallot. 
    • Hipoplasia de ventrículo izquierdo. 
    • Interrupción del arco aórtico. 
    • Isomerismo Heterotaxia. 
    • Transposición de grandes arterias. 
    • TGA congénitamente corregida. 
    • Truncus. 
    • Valvulopatía aórtica. 
    • Valvulopatía Mitral. 
    • Doble cámara de ventrículo derecho. 
    • Ventana Ao-P. 
    • Ventrículo único. 

    Riesgos y diagnóstico

    Como decimos en este Día Mundial de las Cardiopatías Congénitas, en el mundo se dan aproximadamente entre 4 y 9 casos por cada millar de neonatos. En el planeta se generan casi un millón y medio de casos nuevos al año, siendo la cardiopatía más frecuente la malformación congénita.  Cualquiera podría tener un hijo con un problema así, pero existen circunstancias que suponen un riesgo mayor como si alguno de sus padres padece una cardiopatía congénita, o si tienen una enfermedad genética como síndrome de Downo de Turner o si durante el embarazo se suceden complicaciones como infecciones por rubeola, o la madre consume sustancias como alcohol o ciertas drogas. 

    En lo que respecta a su diagnóstico, la gran mayoría de las cardiopatías congénitas por las que hoy celebramos el día internacional, se diagnostican antes del parto en los estudios rutinarios. Sin embargo existen otras que se detectan en el nacimiento o incluso poco después. Las revisiones habituales que se llevan a cabo después de nacer son fundamentales para identificar cualquier problema importante en edad temprana. 

    Tratamiento y pronóstico

    En caso de tener sospechas ante una posible cardiopatía congénita, el especialista lleva a cabo una ecocardiografía, técnica por la cual se puede evaluar la estructura y función del corazón. Algunos tipos de cardiopatías congénitas, por las que celebramos hoy su día internacional, no necesitan tratamiento, ya que se resuelven de forma espontánea durante el desarrollo del ser humano. 

    Sin embargo, en otras ocasiones, los tratamientos pueden ser más diversos dependiendo de la cardiopatía en cuestión. Por ejemplo, si tiene influencia en la circulación de la sangre o su oxigenación, generalmente se requieren correcciones quirúrgicas o intervenciones llevadas a cabo mediante cateterismo. En casos más graves se opta por el trasplante cardíaco. 

    Pero como decimos en este Día Internacional de las Cardiopatías Congénitas, el concepto es sumamente amplio. Tanto que abarca desde complicaciones de gravedad hasta pequeños defectos a nivel de los septos ventricular o auricular, situaciones asintomáticas y perfectamente compatibles con una vida normal. 

    *NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

    FUENTES: 

    Asociación Española de Pediatría 

    Unidad de Cardiopatías Congénitas 

    Fundación Española del Corazón (FEC) 

     

  • Día Mundial de las Enfermedades Raras 2019: qué son, tipos, diagnósticos y tratamientos

    Día Mundial de las Enfermedades Raras 2019

    Este jueves 28 de febrero se celebrará el Día Mundial de las Enfermedades Raras, una jornada en la que la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) celebrará junto con la Organización Europea de Enfermedades Raras (EURORDIS) y con la Alianza Iberoamericana de Enfermedades Raras (ALIBER) con una campaña que pretende generar conciencia sobre las enfermedades poco frecuentes. La intención no es otra que la de situarlas como una prioridad en la agenda social y también sanitaria. 

    Más de 340 entidades organizarán aproximadamente unas 200 actividades en toda España durante este Día Mundial de las Enfermedades Raras. Además de nuestro país, Estados Unidos, Latinoamérica, Canadá y Asia se sumarán a esta jornada tan especial en la que se concentrará toda la actividad. 

    Con este tipo de campañas lo que se pretende es sensibilizar, informar y formar sobre las enfermedades raras en su Día Mundial, transmitiendo un sentimiento de esperanza y posibilidad de cambio. También se quiere recalcar la importancia de la acción y posicionar estas enfermedades raras como un problema de Salud Pública. Pero, ¿realmente cuánto sabemos sobre enfermedades raras? , ¿a quién afecta?, ¿cuáles son?, ¿cómo se diagnostican? y especialmente, ¿qué solución tienen? 

    ¿Qué es una enfermedad rara? 

    En España hay aproximadamente más de tres millones de afectados por las enfermedades raras que celebran este 28 de febrero de 2019 su Día Mundial. Se clasifica así en función del número de casos diagnosticados. Es, según definiciones, aquella enfermedad que afecta a menos de cinco personas por cada diez mil habitantes

    El Día Mundial de las Enfermedades Raras viene a combatir con esas patologías que se presentan con desórdenes y síntomas muy distintos que varían un mundo de un tipo a otro y hasta dentro de una misma enfermedad.  Resulta difícil establecer un número fijo de enfermedades raras existentes, pero sí se aproxima mucho el baremo de entre 6000 y 8000. El problema es que con el paso del tiempo incrementa el número. 

    En lo que a sus características comunes se refiere destacan que las enfermedades raras aparecen en las primeras fases de la vida (dos de cada tres casos se exponen antes de los dos años), son crónicas y acompañan al paciente toda la vida (en un 20 por ciento de los casos), se acompañan de un problema motor, sensorial o intelectual que hace que uno de cada tres afectados padezcan una discapacidad. Además, en prácticamente la mitad de los afectados, el pronóstico vital está en juego. 

    Tipos, diagnóstico y tratamiento

    Como decimos, el número de casos de enfermedades raras va en aumento con el paso del tiempo. La dificultad del diagnóstico hace aún más compleja la realización de análisis estadísticos que determinen un número concreto de pacientes afectados. Una de las enfermedades raras más conocidas puede ser la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) que afectó a personajes famosos como Stephen Hawking o el periodista y futbolista Carlos Matallanas, pero también a personas con menor trascendencia mediática. También se puede incluir el Síndrome X frágil, Síndrome de Moebius, el Síndrome de Prader Willi, la púrpura de Schönlein – Henoch, el Síndrome de Marfan o la Insensibilidad Congénita al Dolor entre otras muchas más. 

    El diagnóstico de una enfermedad rara es un problema tanto para el paciente como para el especialista. Su detección y diagnóstico puede darse durante cinco años desde que aparecen los primeros síntomas y hasta que se realiza el diagnóstico acertado. Esto se debe también a cierto grado de desconocimiento sobre estas enfermedades. 

    Según datos de fuentes oficiales, se estima que hasta un 43 por ciento de enfermedades raras no dispone del tratamiento adecuado para la cura. Los medicamentos que se aplican para sus tratamientos son “productos medicinales destinados al diagnóstico, prevención o tratamiento de enfermedades que ponen en riesgo la vida, o muy serias o enfermedades que son raras”, tal como sostiene EURORDIS. Son los conocidos como medicamentos huérfanos. 

    Al ser un problema crónico y en su mayoría derivantes en invalidez, las enfermedades raras requieren de un control y seguimiento diario de especialistas y familiares. El tratamiento requiere de un abordaje global y una concienciación sobre este problema como el que buscan las respectivas campañas por el Día Mundial de las Enfermedades Raras. 

    *NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

    FUENTES: 

    Fundación Española de Enfermedades Raras (FEDER) 

    Laboratorios Kernpharma

     

  • Día Mundial del Linfedema: todo lo que debes saber

    En este 6 de marzo de 2019 se celebrará el undécimo Día Mundial del Linfedema. Desde que en 2008 las distintas asociaciones de pacientes de diferentes países decidieran celebrar este día de forma coordinada, cada 6 de marzo se pretende dar a conocer esta enfermedad y concienciar sobre un problema que afecta a la población en general y dar valor a la existencia de tratamientos adecuados y prevención para evitar lo que podría derivar en una discapacidad. 

    Este Día Mundial del Linfedema tomó fuerza en el año 2013, momento en el cual el Congreso Internacional de Linfología determinó al 6 de marzo como la fecha para celebrar el Día Mundial.

    Hacer referencia al linfedema es hacerlo a la acumulación de líquido en los tejidos blancos de una o varias extremidades por la obstrucción de los canales linfáticos. Se la considera como una enfermedad crónica que puede llegar a ser discapacitante y de carácter grave. En 2015 se apuntaba a la existencia de 800.000 casos en España y de quinientos millones en todo el mundo. En cuatro de cada cinco casos afecta a las piernas pero también puede derivarse en brazos, tronco o incluso cuello o cabeza. 

    Causas y síntomas

    El linfedema, por el que este miércoles 6 de marzo celebraremos el Día Internacional, suele tener una serie de causas concretas. Se suele presentar tras sufrir un tumor o haber recibido un tratamiento que llega a afectar al flujo de la linfa a través de los ganglios linfáticos. 

    Además, se consideran factores de riesgo situaciones como la extracción de ganglios o radioterapia en axila, pelvis, ingle o cuello; el mayor número de ganglios extirpados; el exceso de peso y obesidad – por eso es importante perder peso y conocer cuáles son los suplementos nutricionales que afirman ayudarnos a adelgazar -, la cicatrización lenta de la piel tras una cirugía o bien el tumor que afecta o bloquea los ganglios o conductos linfáticos de cuello, tórax, axila, pelvis o abdomen. 

    Los síntomas del linfedema más comunes son: 

    • Pesadez. 
    • Sensación de piel tirante. 
    • Menor flexibilidad de las articulaciones comprometidas. 
    • Cambios en la sensibilidad y la temperatura de la zona. 
    • Aumento del tamaño del miembro afectado. 

    En la gran mayoría de casos el linfedema puede ser reversible por lo que el tratamiento irá encaminado a controlar el exceso de líquidos en los tejidos, aliviar el dolor o recuperar la funcionalidad del cuerpo. 

    Tipos de Linfedema

    Hoy día se distinguen dos tipos de linfedema, que este 6 de marzo celebraremos su Día Internacional, según la aparición precoz o tardía, también diferenciados como primarios o secundarios

    • Primarios:

    Aparece frecuentemente como un edema postquirúrgico ubicado en el tórax normalmente o en la parte interna del brazo. Puede reabsorberse espontáneamente o con un tratamiento fisioterapéutico. 

    • Secundarios:

    Aparece tiempo después de la intervención por una descompensación de un linfedema infraclínico que solo se aprecia en pruebas específicas del sistema linfático como una linfoscintigrafía. Lo puede haber provocado una infección o una sobrecarga de actividad física, entre otros motivos. 

    Diagnóstico y tratamiento

    Los dos aspectos más relevantes para realizar un diagnóstico de un linfedema, por el cual celebramos este 6 de marzo el Día Internacional, son un examen físico y el historial médico. En casos se puede incluso practicar un linfagiograma a través de la inyección de un medio de contraste en los vasos linfáticos y radiografías del área. Una prueba que requiere de aislamiento quirúrgico de los vasos linfáticos que se van a inyectar. 

    La linfoscintigrafía, por su parte, anteriormente mencionada, es una técnica alternativa para detectar un linfedema, que este 6 de marzo se celebra el Día Internacional. Por medio de una sustancia radiactiva que se concentra en los vasos linfáticos se inyecta en el tejido afectado y se confecciona un mapa por medio de una gammacámara que toma imágenes de la ubicación del marcador radiactivo. Es menos invasivo y suele ser más sencillo. 

    Toda vez que se diagnostica el linfedema, el paciente debe acudir a un fisioterapeuta que será quien evalué y plantee un tratamiento a tu caso concreto. Según la forma clínica y la evolución del linfedema se recibirá un tratamiento u otro. Algo que debes saber en el Día Internacional del Linfedema. 

    En lo que respecta al tratamiento del linfedema, este debe seguir dos fases: el drenaje linfático o fase de ataque para conseguir la mayor reducción posible de volumen independientemente de la antigüedad del linfedema y de su evolución clínica (se practica a través del drenaje linfático manual y un vendaje compresivo adaptado al caso concreto); la segunda, fase dos o mantenimiento, utilizando recursos ortoprotésicos para las medidas de compresión. 

    Con la intención de prevenir la acumulación de líquido se pueden adoptar medidas de prevención como las siguientes: 

    • Evitar infecciones. 
    • Calor excesivo. 
    • Compresión de la zona con ropa o accesorios. 
    • Sobreesfuerzos con los miembros afectados. 
    • Controlar las patologías asociadas que puedan empeorar el linfedema como obesidad, diabetes https://salud.ideal.es/general-61/2563-diabetes-tipos-y-consejos-para-convivir-con-ella.html  o hipotiroidismo
    • Mantener la piel hidratada y protegerla del sol. 

    *NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

    Fuentes: 

    Clínica Universidad de Navarra, “sobre el linfedema” (CUN) 

    Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) 

    Servicio de Salud de Castilla y León 

     

  • Faringitis: síntomas, diagnóstico y tratamiento

    Qué es la faringitis

    Resulta hartamente difícil establecer una cifra concreta de personas que padecen faringitis. Se trata de una enfermedad con mayor incidencia en las estaciones de invierno y primavera, pero que no se puede descartar su aparición en verano por la afectación de factores como el rinovirus u otros que producen infecciones respiratorias de vías altas. Y es que la faringitis tiene un origen viral. 

    La faringitis o dolor de garganta es la molestia, dolor o carraspera en esa zona del cuerpo que se suele presentar muy a menudo a la hora de tragar. Se trata de una inflamación de la faringe, un problema que puede presentarse como faringitis aguda (inflamación de amígdalas y que hace referencia a la inflamación de la faringe de la úvula, conocida como campanilla, las amígdalas y el paladar blando) o como faringitis crónica. 

    Esta última se define por una serie de procesos inflamatorios o irritativos de la mucosa faríngea que persisten o se repiten a menudo, generalmente sin causa infecciosa, y que se pueden dar en diferentes situaciones: el reflujo gastroesofágico ante irritantes tóxicos como pueden ser el polvo, sustancias químicas, el humo del tabaco o cuando la respiración es por la boca ante afecciones de la nariz que cursan con obstrucción nasal. 

    Causas y síntomas

    Como decimos, las causas de la faringitis responden a esa infección viral. La mayoría de los dolores de garganta son causados por resfriados, gripe, virus coxsackie o mononucleosis. Las bacterias, además, pueden causar faringitis en algunos casos como la amigdalitis estreptocócica, causada por los estreptococos del grupo A. Con menos frecuencia, bacterias como clamidia o gonorrea llegan a causarla. 

    La mayoría de los casos de faringitis se suceden durante los meses más fríos. Por ello debemos estar especialmente alerta en estos meses. La enfermedad llega a propagarse con frecuencia entre los miembros de la familia y personas del entorno más cercano.  

    ¿Cómo se manifiesta? 

    El síntoma más común de la faringitis es el dolor de garganta. Sin embargo, la sintomatología también abarca diferentes situaciones como las siguientes: 

    • Dolor de cabeza
    • Dolor muscular. 
    • Dolor articular. 
    • Erupción cutánea. 
    • Ganglios linfáticos inflamados en el cuello. 
    • Fiebre. 

    Además, las complicaciones pueden llegar a abarcar otros problemas como infección en el oído, sinusitis y absceso periamigdalino. En caso de presentar un dolor de garganta que no desaparece durante varios días, o tiene fiebre elevada, ganglios linfáticos inflamados en el cuello o una erupción cutánea o problemas para respirar con el dolor de garganta, no dude en contactar con un profesional médico. 

    Diagnóstico y tratamiento

    La realidad es que al faringitis es una enfermedad sumamente común. El médico, para su diagnóstico, llevará a cabo un examen físico a través del cual evaluará el estado de la garganta. Bien puede hacerlo de forma rápida o solicitando un cultivo para buscar amigdailitis estreptocócica.   Además se pueden solicitar otros exámenes de laboratorio dependiendo de la presunta causa. 

    Ante una faringitis el tratamiento se lleva a cabo normalmente con antibióticos, aunque no sirven para los dolores de garganta virales. Utilizarlos cuando no se necesita lleva a que no funcionen igual de bien cuando son necesarios por aquello de la resistencia. 

    Un dolor de garganta en caso de faringitis se tratará con antibióticos si se realiza un examen para detectar estreptococos que da positivo. Su proveedor no puede diagnosticar la amigdalitis estreptocócica solo por los síntomas o un examen físico. Otro caso es que resulte positivo el cultivo por clamidia o gonorrea. 

    Además, cabe destacar que un dolor de garganta causado por la gripe puede aliviarse por medio de antivirales. A continuación le facilitamos una serie de consejos para tratar de aliviar una faringitis: 

    • No fumar. 
    • Tome bebidas calientes. 
    • Infusiones de enebro. 
    • Vapores de eucalipto. 
    • Gárgaras con agua salada. 
    • Alimentos con vitamina A. 
    • Evitar ambientes resecos.
    • Tomar leche con miel y cúrcuma. 
    • Alimentación con muchas frutas y hortalizas para aumentar las defensas del organismo. 

    *NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

    FUENTE: 

    Portal de Información de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos 

    Laboratorios Cinfa 

    Portal de Oximesa

     

  • Hepatitis C: nuevas vacunas

    Qué es la hepatitis C

    La hepatitis es una enfermedad que afecta a un órgano vital como el hígado, encargado del procesamiento de nutrientes, de combatir infecciones y de filtrar la sangre. Cuando este se inflama o se daña su funcionamiento se puede ver afectado, pero en la gran mayoría de ocasiones son virus quienes ocasionan la hepatitis.  Hoy día existen tres tipos de hepatitis: la A, la B y la C. La hepatitis C es una infección causada por el virus VHC y generalmente se disemina a través del contacto con sangre infectada o bien por relaciones sexuales e incluso durante un parto, transmitiéndolo la madre al neonato. 

    Cuando hablamos de hepatitis lo hacemos de la inflamación que se produce en el hígado, algo que como explicación basal podemos plantear como una lesión o infección en esos tejidos. Dicha inflamación pudiera provocar que los órganos no funcionen de la forma idónea.  Cabe destacar que existe una hepatitis C aguda, que se refiere a los primeros meses desde la infección y que puede variar de una enfermedad muy leve con pocos o ningún síntoma a una afección grave que requiere hospitalización.  

    También se puede dar el caso que aquellas personas que no logran eliminar el virus de la hepatitis C desarrollan un problema crónico que deriva en problemas de salud graves como una enfermedad hepática, insuficiencia del hígado y hasta cáncer de hígado. 

    Causas 

    Cabe destacar que toda persona pudiera contraer una hepatitis C. Si bien, las personas más propensas son aquellas que nacieron del vientre de una madre con hepatitis C, o que se encuentran en contacto con sangre o agujas infectadas en el trabajo; que han tenido más de una pareja sexual en los últimos seis meses o tienen antecedentes de una enfermedad transmitida sexualmente; que reciben diálisis renal; que padecen VIH o que se hayan inyectado drogas ilegales, realizado tatuajes o piercings, o que viven o trabajan en una cárcel, que padezcan hemofilia y recibieran factor de coagulación antes de 1987 o bien que se hayan realizado una transfusión de sangre o trasplante de órgano antes de julio de 1992.  

    Pero no se alarmen porque a continuación les vamos a explicar cómo se contrae la hepatitis C y cómo no se puede contraer

    Cómo se contrae

    • Nacer de una madre con hepatitis C
    • Pincharse de manera accidental con una aguja utilizada en una persona infectada. 
    • Mantener relaciones sexuales sin protección con una persona infectada. 
    • Tener contacto con la sangre o llagas de una persona infectada. 
    • Compartir agujas u otros materiales para el consumo de drogas con una persona infectada. 
    • Tatuarse o perforarse para colocarse un aro con herramientas no esterilizadas y que fueron empleadas con una persona infectada. 
    • Utilizar la navaja de afeitar, cepillo de dientes o cortaúñas de una persona infectada. 

    Cómo no se contrae la Hepatitis C

    • Darse la mano con una persona infectada, abrazarla o sentarse al lado. 
    • Recibir la tos o el estornudo de una persona infectada con hepatitis C. 
    • Compartir cucharas, tenedores u otros utensilios para comer. 
    • Tomar agua o ingerir alimentos, incluida la leche materna de una madre infectada de hepatitis C. 

    Síntomas 

    Muchas de las personas que padecen hepatitis C no presentan síntoma alguno y por ende desconocen que puedan estar infectadas. La Cruz Roja llega incluso a cifrar en el 90 por ciento el número de pacientes que desconocen padecer por ejemplo una hepatitis crónica. En caso de que existieran síntomas, esta enfermedad pudiera reproducirse como fiebre, fatiga, falta de apetito, dolor muscular, molestia estomacal, vómitos, orina oscura, heces grisáceas, dolor articular y piel y ojos de color amarillo, conocidos como ictericia

    Estos síntomas pueden comenzar entre 1 y 3 meses después de haber entrado en contacto con el virus.  

    Diagnóstico y tratamiento

    A través de un análisis de sangre, su especialista podría saber si una persona padece hepatitis C. También es probable que para su diagnóstico se le solicite una biopsia en el hígado a fin de detectar cualquier daño hepático. Es probable que incluso le solicite la interrupción del empleo de determinados medicamentos antes de la prueba y el ayuno durante 8 horas antes de la prueba. 

    Como norma general, la hepatitis C no se trata hasta que se vuelve crónica. Una vez llegados a este punto, el tratamiento se lleva a cabo con medicamentos que enlentecen o detienen el virus que daña al hígado. Su especialista programará análisis de sangre regulares para conocer los resultados del tratamiento.  Se emplean medicamentos en tratamientos que duran entre 24 y 48 semanas. 

    Sería posible que, como parte del tratamiento, si la hepatitis C crónica ha generado un grave daño hepático que derive en insuficiencia hepática, se lleve a cabo el correspondiente trasplante de hígado. También, al incrementarse el riesgo de padecer cáncer de hígado, es posible que su médico le sugiera una ecografía cada medio año para descartar situaciones. 

    Nuevas vacunas

    En lo que respecta al tratamiento de la hepatitis C, cabe destacar que un equipo internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) desarrolló dos nuevas vacunas para frenar al virus de la hepatitis C. Se trataría de unas inyecciones basadas en el ADN replicativo que expresa las proteínas más inmunogénicas del virus, siendo las primeras que emplean este método. Así lo explicó el codirector del trabajo y científico del CSIC en el Centro Nacional de Biotecnología, Juan García Arriaza. 

    Una práctica que se llevó a cabo en ratones en primer lugar, cuyos organismos demostraron que con la administración primero de una – DREP HCV- y luego de la siguiente – MVA – HCV- se obtienen respuestas inmunológicas frente al virus de la hepatitis C.  Hoy no existen vacunas licenciadas para su empleo en seres humanos pero sí diferentes estudios como aquel que asegura haber logrado con el compuesto que frena la réplica del virus de la hepatitis C

    Cabe recordar que la hepatitis C afecta hoy día a más de 71 millones de personas en todo el planeta y llega a ocasionar unas 400.000 muertes al año. 

    *NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

    FUENTES: 

    Journal of Virology

    Portal de información de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos

    National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Disease (EEUU)

    Centers for Disease Control and Prevention (CDC) 

     

  • La astenia: qué es, causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento efectivo

    Qué es la astenia 

    Hablamos de astenia cuando hacemos referencia a la sensación de cansancio, debilidad, falta de energía o fuerzas. Suele ser un síntoma sumamente frecuente en pacientes con cáncer y cuyo origen podemos encontrar en diferentes causas. Un problema que llega incluso a percibirse en reposo y que llega a incrementarse durante el ejercicio. Se trata de un síntoma muy frecuente y que podría tener vinculación con ciertas enfermedades, algunas muy importantes. 

    Cuando la astenia es intensa y duradera suele corresponderse con la existencia de una enfermedad relevante. Sin embargo, debemos matizar que hay una diferencia entre la debilidad, que es una incapacidad muscular para realizar un esfuerzo máximo, o la sensación de fatiga tras un esfuerzo muscular.  

    La astenia puede aparecer por un embarazo, un mal descanso nocturno, exceso de trabajo o causas funcionales como una depresión. Pero como decimos hay muchas enfermedades que pueden derivar en ese cansancio o en la aportación en el aporte de energía. Podría responder a problemas cardiacos, pulmonares, digestivos, anemias o hipotensión así como a enfermedades infecciosas como una hepatitis o tuberculosis, inflamatorias como la artritis reumatoide, tóxicas como las vinculadas al alcohol o algunos fármacos como diuréticos o antibióticos, así como enfermedades tumorales. 

    El síndrome de astenia crónica llega a definirse por la existencia de cansancio de más de seis meses de evolución y que produce una reducción mayor del 50 por ciento en la capacidad para realizar las labores habituales. 

    Causas y síntomas

    El síntoma de la astenia o fatiga crónica es esa sensación de cansancio perenne y las causas pueden ser de lo más diversas. La causa más frecuente son los trastornos de la esfera emocional pero también pudiera achacarse a infecciones agudas, medicamentos, enfermedades orgánicas, metabólicas, anemia, neoplasia, enfermedades neuromusculares u otras de órgano o el síndrome de la fatiga crónica.  

    También puede ser causa de astenia situaciones fisiológicas como el embarazo, exceso de actividad, falta de sueño o dietas inadecuadas, entre otras opciones. 

    Dependiendo de la causa de la astenia, los síntomas se expondrán de forma distinta. Puede ser que se dé esa sensación de falta de vigor o energía que no limita apenas la capacidad física real, o ser mucho más limitante, o más intensa o duradera en el tiempo que pudiera acompañar alteraciones del carácter o el nivel de alerta exponiéndose como somnolencia, o directamente un agotamiento severo y desproporcionado de la actividad desarrollada. 

    Diagnóstico y tratamiento 

    La posible relación de la astenia o fatiga con una enfermedad grave es real. Por ello, cuando aparece de forma súbita sin causa conocida, cuando se acompañe de otras manifestaciones clínicas nuevas, o cuando se alargue en meses o llegue a limitarle en mayor o menor medida, debe plantearle la consulta a su médico de cabecera. 

    Será su médico quien evaluando ciertos datos o criterios clínicos y toda vez que descarta otras causas, quien diagnostique la astenia. A día de hoy no existen pruebas específicas o análisis que lleguen a confirmar con rotundidad el diagnostico de una astenia, pero sí para descartar algunas enfermedades causantes de ese cansancio. 

    Cabe resaltar que existen posibles causas de fatiga que deben descartarse como la farmacodependencia, los trastornos autoinmunitarios o inmunitarios, infecciones, enfermedades neurológicas como esclerosis múltiple, enfermedades endocrinas como hipotiroidisimo u otras patologías citadas con anterioridad en este texto. 

    Hoy día, sobre el tratamiento de la astenia o fatiga crónica debemos aclarar que, a pesar de los ensayos llevados a cabo sobre múltiples fármacos en el tratamiento, la mayor parte han concluido sin resultados satisfactorios. Los que mejor han funcionado han sido los fármacos antidepresivos.  

    Además, resaltan los estimulantes de la inmunidad y los antivirales. Incluso los antiinflamatorios no esteroideos y los corticoides son eficaces en ocasiones en el control de los síntomas de la enfermedad, especialmente los dolores articulares y musculares, pero no influyen en la evolución del síndrome a largo plazo.  Demostrado queda que la única fórmula de tratamiento es la aplicación de programas específicos e individualizados de ejercicio y acondicionamiento físico. 

    *NOTA: Este artículo tiene una finalidad informativo- divulgativa. Siempre ha de ser un médico especialista el que determine los procesos de diagnosis, tratamiento y terapias complementarias que estime. Si cree que puede estar enfermo acuda a su centro de salud o a un especialista colegiado, bajo ningún concepto se automedique o tome decisiones relativas a su salud en virtud de lo leído aquí o en cualquier otro sitio web.

    FUENTES: 

    Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) sobre la astenia

    Suanity, sobre la astenia

    Clínica Universidad de Navarra (CUN) sobre la astenia