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  • Cómo se diagnostica la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual caracterizada por la incapacidad para lograr desarrollar una erección o mantenerla con una rigidez y tamaño satisfactorios. Si el problema es puntual no tiene que convertirse en motivo de preocupación, pero si se repite durante varios meses es importante acudir al médico.

    La visita al especialista es necesaria no sólo para solucionar la disfunción sino también para encontrar su origen, ya que puede ser síntoma de alguna enfermedad no diagnosticada que necesita tratamiento. Lo más recomendable es acudir a un urólogo especialista en medicina sexual, es decir, un andrólogo. Este médico realizará una serie de pruebas para diagnosticar la disfunción eréctil y su posible causa.

    Cómo prepararse para la consulta

    Antes de acudir a la consulta es conveniente:

    • Anotar los síntomas que se hayan tenido (parezcan o no relacionados con la disfunción eréctil).
    • Preguntar qué hacer antes de ir a la consulta: el médico puede pedir, por ejemplo, que no se coma nada porque va a realizar un análisis de sangre.
    • Anotar la información personal más relevante.
    • Hacer una lista de las preguntas que se quieran hacer al médico.
    • Preparar una lista de los medicamentos que se están tomando.

    Diagnóstico de la disfunción eréctil

    Para diagnosticar la disfunción eréctil el especialista puede llevar a cabo diferentes pruebas:

    • Redacción de la historia clínica y sexual: conocer a fondo la vida del paciente, su historial médico y los fármacos que toma es clave para identificar las posibles causas de la disfunción. Para ello el médico preguntará sobre cuándo empezaron los problemas de erección, si existen lesiones, cambios físicos o emocionales recientes en la vida del paciente y qué medicamentos está tomando. Asimismo, indagará en la búsqueda de antecedentes y su situación social y familiar. Para completar esta historia el especialista también pedirá información sobre la frecuencia de relaciones sexuales satisfactorias y otros datos relacionados con la vida sexual.
    • Cuestionario de síntomas: cumplimentado por el paciente sin ayuda del médico. El más utilizado es el IIEF-5 (International Index of Erectile Function-5).
    • Examen psicológico: el médico puede hacer algunas preguntas personales y utilizar un cuestionario para diagnosticar un problema psicológico que esté causando la disfunción como, por ejemplo, depresión. En ocasiones también se consulta a la pareja sexual sobre la relación para tener otro punto de vista.
    • Exploración física: el especialista explora el pene y los testículos para detectar posibles malformaciones y comprueba la sensibilidad de los nervios. También puede tomar la tensión y el pulso para detectar posibles problemas de circulación.
    • Análisis de sangre: principalmente se analizan los niveles de testosterona en sangre, aunque en ocasiones también se pueden solicitar análisis del resto de hormonas, colesterol y azúcar, entre otras cosas. Su objetivo es identificar posibles causas de la disfunción como diabetes, problemas hormonales, ateroesclerosis o desequilibrios de la función hepática o renal.
    • Análisis de orina: esta prueba también se utiliza para detectar la diabetes y otras afecciones preexistentes.
    • Ecografía: para detectar una mala circulación sanguínea en el pene.
    • Registro de la rigidezpeniana nocturna: consiste en registrar cuántas erecciones se producen mientras duerme el paciente. Si se producen, la prueba demuestra que el paciente es capaz físicamente de tener erecciones y que la causa de la disfunción puede estar en un problema psicológico. En caso contrario, es probable que la causa sea orgánica.
    • Prueba de inyección intracavernosa: se inyecta en el pene una sustancia que provoca la erección para medir el tiempo de respuesta, la firmeza y duración de la erección.
    • Prueba de estimulación visual: el paciente visualiza películas eróticas para comprobar si se produce una erección. En caso de que así sea, se puede descartar que la causa de la disfunción sea física.

    Los objetivos de estas pruebas no son sólo diagnosticar la existencia de la disfunción sino también encontrar su causa y evaluar la severidad de la misma. En función de la causa y la gravedad de la disfunción así como de la existencia de enfermedades preexistentes, puede haber varias opciones de tratamiento: medicamentos, ondas de choque, plasma rico en plaquetas, tratamiento psicológico, bomba peniana y prótesis de pene.  

    Si necesita una consulta de urología, en Clínica Regenia cuentan con una unidad especializada en la atención del paciente masculino, en la que tratan problemas como la enfermedad de Peyronie o la disfunción eréctil. Para esta última utilizan el plasma rico en plaquetas además del tratamiento de ondas de choque. Si tiene dudas sobre estos tratamientos o quiere asistir a una consulta de urología para una exploración, no dude en pedir cita y acudir a Clínica Regenia de Granada, ubicada en Avenida de la Constitución 20, o al centro de Jaén, en Plaza de la Constitución 12.

  • Cuándo se debe acudir a una consulta de urología

    La urología es la rama de la medicina que trata los problemas relacionados con el aparato urinario de ambos sexos y con el aparato genital y reproductor masculino. La mayor parte de los hombres no suelen acudir a esta consulta salvo que surja algún problema concreto, pero es importante asistir a revisiones periódicas a partir de los 50 años.

    Qué enfermedades trata la especialidad de urología

    Si bien la mayoría de las personas relacionan la urología con el tratamiento de pacientes masculinos, en realidad en su consulta se atiende tanto a hombres como mujeres. La urología es la especialidad médica que se ocupa de las enfermedades del aparato urinario de ambos sexos, así como del aparato genital y reproductor masculino.

    Por tanto, la urología trata enfermedades que pueden aparecer en ambos sexos, como las infecciones o la incontinencia urinaria, la aparición de sangre en la orina o los cánceres de riñón y vejiga. Además de ello, se encarga de problemas relacionados con el aparato genital y reproductor masculino, como la disfunción eréctil, la infertilidad masculina o el cáncer de próstata o testículos.

    Cuándo se debe acudir a una consulta de urología

    Algunos de los motivos por los que hay que acudir a una consulta de urología son los siguientes:

    • Dolor al orinar. Esto puede ser síntoma de cistitis, uretritis, ciertas afecciones de próstata, cálculos renales o enfermedades de transmisión sexual.
    • Sangre en la orina. Puede indicar que existe una lesión o cálculos renales. 
    • Protuberancia en la vejiga caída. Afecta habitualmente a mujeres que han sido madres.
    • Problemas al orinar: dificultad para comenzar a miccionar o no ser capaz de aguantar las ganas.
    • Infección del tracto urinario, por ejemplo, cistitis.

    En el caso concreto de los hombres, además de por las razones anteriores, deben acudir si aparece:

    • Dolor o protuberancias en los testículos, para que el médico compruebe si se trata de un cáncer testicular.
    • Eyaculación precoz o eyaculaciones de poco volumen.
    • Disfunción eréctil.
    • Picor, enrojecimiento, ardor o aparición de verrugas en los genitales.
    • Problemas para concebir, ya que habrá que analizar si existe infertilidad.

    En el caso de que no aparezcan síntomas de enfermedad, los hombres deben comenzar a acudir a revisiones urológicas a partir de los 50 años. Si hay antecedentes familiares de primer grado de cáncer de próstata, es recomendable acudir a este especialista a los 40.

    Acudir a revisiones urológicas de forma periódica es muy importante, ya que se podrán prevenir ciertos problemas como la disfunción eréctil, la infertilidad, el aumento de tamaño y dolor en los testículos y las enfermedades de próstata.Asimismo, acudir al urólogo ayudará a detectar precozmente el cáncer, ciertas enfermedades de próstata (p.ej. la prostatitis, una infección bacteriana) y la hiperplasia benigna de próstata (es decir, el aumento no maligno del tamaño de este órgano que puede producir dificultades para orinar). La detección precoz de las enfermedades puede evitar que estas se agraven.

    En la primera consulta de urología, el médico preguntará al paciente sobre su estilo de vida (dieta, consumo de alcohol y tabaco, actividad física), los fármacos que toma (por si afectan a la orina), el tipo de micciones y si existen problemas en las relaciones sexuales. Asimismo, observará los genitales, realizará una revisión física tocando abdomen, hará un tacto rectal y una ecografía de la vejiga. Además se suele medir el tamaño de la próstata, ya que es a partir de los 50 años cuando aparece en muchos hombres la hiperplasia benigna de próstata. Tras la consulta se suelen solicitar analíticas para comprobar los niveles hormonales y el marcador prostático PSA.

    Si necesita una consulta de urología, en Clínica Regenia cuentan con una unidad especializada en la atención del paciente masculino, en la que tratan problemas como la enfermedad de Peyronie o la disfunción eréctil. Para esta última utilizan el plasma rico en plaquetas además del tratamiento de ondas de choque. Si tiene dudas sobre estos tratamientos o quiere asistir a una consulta de urología para una exploración, no dude en pedir cita y acudir a Clínica Regenia de Granada, ubicada en Avenida de la Constitución 20, o al centro de Jaén, en Plaza de la Constitución 12.

  • Disfunción eréctil: causas y factores de riesgo

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual que afecta de manera parcial o total a una elevada cantidad de hombres -especialmente a partir de los 40 años- y que puede tener causas variadas. Para prevenir su aparición se pueden intentar reducir algunos factores de riesgo.

    Qué es la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual caracterizada por la incapacidad de desarrollar una erección o mantenerla con un tamaño y rigidez satisfactorios. Si este problema es puntual no tiene que ser motivo de preocupación, pero si se repite durante varios meses es importante acudir al médico para poder encontrar la causa e intentar solucionarla.

    Causas de la disfunción eréctil

    Dado que la excitación sexual masculina es un proceso que involucra al cerebro, las hormonas, las emociones, los nervios, los músculos y los vasos sanguíneos, la disfunción eréctil puede estar provocada por problemas en alguno de estos factores. Las causas de la disfunción eréctil pueden ser las siguientes:

    • Vasculares: cuando llega poca sangre al pene o no se retiene adecuadamente en los cuerpos cavernosos. Las causas más frecuentes de la disfunción de carácter vascular son la hipertensión, el colesterol alto y la obstrucción de los vasos sanguíneos (ateroesclerosis), entre otras enfermedades cardiovasculares.
    • Neurológicas: cuando existen problemas en la transmisión de órdenes que el cerebro y la médula espinal envían a través de los nervios erectores. Este tipo de disfunción la producen enfermedades como el Parkinson, la esclerosis múltiple, la apnea del sueño o el infarto medular. También puede venir provocada por una lesión tras las cirugías por cáncer de próstata, vejiga y recto.
    • Hormonales: cuando el organismo produce menos testosterona de la que necesita. Esto puede venir provocado por tratamientos hormonales, enfermedades hepáticas, tumores que producen estrógenos, tumores hipofisarios y la enfermedad de Cushing, entre otros.
    • Psicológicas: ya que la respuesta sexual se origina en el cerebro, puede verse afectada por causas psicológicas como depresión, ansiedad, psicosis, miedo al embarazo o baja autoestima, entre otras. En ocasiones, la propia ansiedad provocada por el problema para mantener las erecciones puede agravar la disfunción eréctil.
    • Farmacológicas: el consumo de ciertos medicamentos como los usados para la hipertensión y la depresión pueden afectar a la función eréctil.

    Además de todas las causas englobadas en las anteriores categorías, la disfunción eréctil también puede venir provocada por la enfermedad de Peyronie.

    Factores de riesgo de la disfunción eréctil

    Algunos de los factores de riesgo de riesgo de padecer disfunción eréctil son los siguientes:

    • Sufrir enfermedades cardíacas.
    • Padecer diabetes mellitus: es la enfermedad endocrina asociada con mayor frecuencia a la disfunción eréctil.
    • Sedentarismo: la practica deportiva regular disminuye el riesgo de disfunción eréctil en un alto porcentaje.
    • Tener obesidad.
    • Consumir tabaco, ya que fumar limita el flujo de sangre a las venas y arterias.
    • Estar en tratamiento con ciertos fármacos que afectan a la excitación sexual.
    • Consumir drogas o tomar alcohol en exceso.
    • Ciertos tratamientos médicos, como la cirugía de próstata o la radioterapia contra el cáncer.
    • Padecer trastornos psicológicos como el estrés, la ansiedad o la depresión.
    • La edad: la posibilidad de padecer disfunción eréctil aumenta con la edad, aunque no es una consecuencia inevitable de la misma.
    • Lesiones, en particular si éstas dañan los nervios o arterias que controlan las erecciones.

    Si necesita una consulta de urología, en Clínica Regenia cuentan con una unidad especializada en la que tratan problemas como la enfermedad de Peryone o la disfunción eréctil. Para esta última utilizan el plasma rico en plaquetas además del tratamiento de ondas de choque. Si tiene más dudas sobre estos tratamientos o quiere asistir a una consulta de urología para una exploración, no dude en pedir cita y acudir a Clínica Regenia de Granada, ubicada en Avenida de la Constitución 20, o al centro de Jaén, en Plaza de la Constitución 12.

  • Guía básica de la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual que afecta de manera total o parcial a una elevada cantidad de hombres, especialmente a partir de los 40 años. Esta disfunción puede tener su origen en causas variadas, que determinan el tratamiento más apropiado para hacerle frente.

    Qué es la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual caracterizada por la incapacidad para lograr desarrollar una erección o mantenerla con una rigidez y tamaño satisfactorios. Si este problema es puntual no tiene que ser motivo de preocupación, pero si se repite durante varios meses es importante acudir al médico. La visita al especialista es necesaria no solo para solucionar la disfunción sino también para encontrar su origen, ya que puede ser síntoma de alguna enfermedad no diagnosticada que necesita tratamiento.

    Causas de la disfunción eréctil

    Ya que la excitación sexual masculina es un proceso que involucra al cerebro, las hormonas, las emociones, los nervios, los músculos y los vasos sanguíneos, la disfunción eréctil puede estar provocada por causas muy diversas:

    • Vasculares: cuando llega poca sangre al pene o no se retiene adecuadamente en los cuerpos cavernosos. Entre estas causas están la hipertensión, el colesterol alto y la ateroesclerosis, entre otras enfermedades cardiovasculares.
    • Neurológicas: cuando existen problemas de transmisión de las órdenes que el cerebro y la médula dan a los nervios erectores. Estos problemas los causan enfermedades como el Parkinson, la esclerosis múltiple o el infarto medular, y lesiones tras cirugías por cáncer de próstata, vejiga y recto.
    • Hormonales: cuando el organismo produce menos testosterona de la necesaria. Esto puede venir provocado por enfermedades hepáticas, tumores hipofisiarios, tratamientos hormonales y la enfermedad de Cushing, entre otras causas.
    • Psicológicas: depresión, ansiedad, miedo al embarazo o baja autoestima pueden impedir que se origine la respuesta sexual en el cerebro.
    • Farmacológicas: ciertos medicamentos, como los usados para la hipertensión y la depresión, pueden afectar a la disfunción eréctil.

    Además de por las causas englobadas en las anteriores categorías, la disfunción eréctil puede estar provocada por la enfermedad de Peyronie.

    Asimismo existen ciertos factores de riesgo que pueden contribuir a la disfunción eréctil: edad, sobrepeso, consumo de tabaco, tratamientos médicos como la cirugía de próstata o la radioterapia contra el cáncer, sedentarismo, trastornos afectivos, diabetes, lesiones en los nervios o arterias que controlan las erecciones y un consumo excesivo de alcohol y drogas.

    Síntomas de la disfunción eréctil

    Los síntomas de la disfunción eréctil pueden ser:

    • Problemas persistentes para desarrollar una erección. En ocasiones es posible que sí se produzcan erecciones espontáneas pero no cuando se quieren mantener relaciones sexuales con otra persona.
    • Problemas persistentes para mantener una erección con el tamaño y rigidez deseados.

    Asimismo, pueden surgir otros síntomas psicoafectivos derivados de la imposibilidad de mantener relaciones sexuales. Entre ellos, ansiedad, frustración, culpabilidad y evitación del acto sexual.

    Tratamiento de la disfunción eréctil

    Los tratamientos para hacer frente a la disfunción eréctil son variados:

    • Medicamentos: son eficaces para muchos pacientes. Principalmente se utilizan Sildefil (Viagra), Tadalafilo, Ananafilo y Vardenafilo, que tienen escasos efectos adversos si los receta un urólogo tras un diagnóstico adecuado. También se puede tratar con Aprostadil, un medicamento que se aplica con crema, se autoinyecta o se introduce mediante una cánula en la uretra antes del acto sexual.
    • Plasma rico en plaquetas: este tratamiento consiste en administrar mediante inyección subcutánea en el pene el plasma rico en plaquetas extraído de la sangre del propio paciente. Utiliza factores de crecimiento presentes de forma natural en las plaquetas para estimular la reparación del tejido, aumentando la circulación y el flujo de la sangre al pene. Sus resultados no son definitivos, por lo que se debe repetir pasados 12 o 18 meses.
    • Ondas de choque: son eficaces si el origen de la disfunción es un problema vascular. Las ondas de choque de baja energía estimulan la formación de nuevos vasos sanguíneos y potencian la relajación del endotelio vascular, mejorando la circulación. Este tratamiento es indoloro, no invasivo y curativo.
    • Bomba peniana: es un tubo hueco que se coloca sobre el pene para luego aspirar el aire que está dentro del tubo hacia fuera. Esto genera un vacío que permite que la sangre llegue al pene, creando una erección que se mantiene con un anillo de tensión.
    • Tratamiento psicológico: cuando la causa de la disfunción es un problema psicológico, un especialista en salud mental puede ayudar a encontrar el origen y a dar con la solución más adecuada, ofreciendo ejercicios y herramientas específicas para trabajar.
    • Prótesis de pene: es la colocación quirúrgica en el pene de unas barras flexibles que se accionan al presionar una perilla colocada en el interior de la zona inguinal. Generalmente no se recurre a la cirugía hasta que se han probado otros tratamientos, ya que conlleva riesgo de complicaciones.

    Elegir el tratamiento más adecuado dependerá de la causa y la gravedad de la disfunción eréctil. Asimismo, si la disfunción tiene su origen en una enfermedad, ésta también habrá que tratarla.

    Si necesita una consulta de urología, en Clínica Regenia cuentan con una unidad especializada en la que tratan problemas como la enfermedad de Peyronie o la disfunción eréctil. Para esta última utilizan el plasma rico en plaquetas además del tratamiento de ondas de choque. Si tiene más dudas sobre estos tratamientos o quiere asistir a una consulta de urología para una exploración, no dude en pedir cita y acudir a Clínica Regenia de Granada, ubicada en Avenida de la Constitución 20, o al centro de Jaén, en Plaza de la Constitución 12.

  • La disfunción eréctil puede tener su origen en causas psicológicas

    Las causas de la disfunción eréctil son variadas y muchas de ellas son físicas: enfermedades cardíacas, presión arterial o niveles de colesterol altos, fallos neurológicos, falta de hormonas... No obstante, también en algunas ocasiones la disfunción eréctil puede tener su origen en causas psicológicas.

    Causas psicológicas de la disfunción eréctil

    El cerebro es parte del órgano sexual. La imaginación y los sentidos son los encargados de activar los neurotransmisores responsables de despertar el apetito sexual, y el cerebro responde a ello enviando estímulos al pene para que se produzca una erección. Cuando algo no va bien en la mente este proceso no tiene lugar. 

    Las principales causas psicológicas de la disfunción eréctil son:

    • Estrés y nervios: las situaciones de estrés causadas por problemas familiares, obligaciones o un trabajo absorbente afectan no sólo a la salud física sino también a la mental. Ya que el estímulo de la erección comienza en el cerebro, si la persona está estresada no podrá conectarse con el presente y estimularse.
    • Problemas en la relación de pareja.
    • Ansiedad: haber sufrido con anterioridad problemas para mantener una erección puede llevar al hombre a preocuparse por si vuelve a suceder. Muchas veces una disfunción eréctil puntual le hace pensar que es un problema permanente, por falta de seguridad y autoconfianza. De esta manera, a la hora de mantener relaciones, el hombre se puede sentir ansioso por si no rinde como desearía en lugar de disfrutar. El problema aumenta si la pareja recrimina su incapacidad de mantener la erección.
    • Temor al embarazo o a la transmisión de una ETS (enfermedad de transmisión sexual).
    • Falta de deseo sexual: en ocasiones la disfunción eréctil está provocada por una falta de deseo hacia la persona con la que se intenta mantener relaciones sexuales.
    • Tristeza o depresión: situaciones que producen tristeza o depresión como una ruptura o la pérdida de un ser querido pueden dificultar las relaciones sexuales.

    En algunas ocasiones, además, el cerebro no es capaz de estimularse por la presencia de problemas de salud físicos como insomnio, fatiga, mala alimentación o falta de ejercicio. En otras ocasiones la causa puede ser la ingesta de medicamentos con efecto en el estado emocional y el deseo sexual.

    Cómo hacer frente a la disfunción eréctil de origen psicológico

    Conviene recordar en primer lugar que el ser humano no siempre se encuentra en condiciones de rendir adecuadamente en cualquier situación y que, por tanto, puede suceder que puntualmente el hombre no sea capaz de tener una erección. Esto, por supuesto, no tiene por qué significar que esté sufriendo un problema grave. No obstante, si la disfunción eréctil persiste y se descartan las causas físicas, es importante:

    • Acudir a un psicológico: hay que superar la vergüenza que provoca el tema y solicitar la ayuda de un profesional, ya que sólo así se estará en vías de solucionar el problema. Un psicólogo puede ayudar a encontrar el origen de la disfunción ya  dar con la solución más adecuada, ofreciendo ejercicios y herramientas específicas para trabajar. De hecho, incluso si la causa de la disfunción eréctil es física es recomendable recibir ayuda psicológica, especialmente en hombres menores de 40 años. Con ayuda de un profesional se pueden superar los problemas de autoestima derivados de la enfermedad.
    • Hablar con la pareja sobre los problemas emocionales: la confianza en la pareja es indispensable para una vida sexual en común. La falta de comunicación puede agravar la disfunción eréctil.
    • Usar la técnica de relajación y visualización: con ella se aprende a controlar la ansiedad y a reducir los factores de distracción.
    • Marcarse objetivos: alcanzar las metas ayuda a sentirse mejor con uno mismo y a pensar más positivamente.
    • Hacer ejercicio: no sólo aumenta el bienestar y rendimiento físico, sino que también ayuda a reducir el estrés y la ansiedad.
    • Tomar medicación, si así lo indica el especialista: si el problema está causado por la falta de algún nutriente o algún elemento químico del cerebro, una medicación prescrita puede solucionarlo.
    • Fomentar una autoestima sana: esto derivará en una sensación de seguridad y confianza que permitirá tener relaciones sexuales con plena normalidad.
    • Pensar en el presente y reducir el estrés: a la hora de mantener relaciones es importante centrarse en disfrutar y evitar las divagaciones y preocupaciones.

    EnClínica Regenia cuentan con una unidad especial de urología en la que atienden problemas como laenfermedad de Peryone o la disfunción eréctil. Para tratar esta última utilizan elplasma rico en plaquetas además del tratamiento deondas de choque. Si tiene dudas sobre la disfunción eréctil o quiere asistir a una consulta de urología para una exploración, no dude en pedir cita y acudir a Clínica Regenia de Granada, ubicada en Avenida de la Constitución 20, o el centro de Jaén, en Plaza de la Constitución, 12.

  • Las mujeres españolas, con menos probabilidad de muerte prematura a nivel mundial

    Ni tan siquiera potencias como Estados Unidos, China o Reino Unido cumplirán el objetivo de la Organización de Naciones Unidas (ONU) de reducir el número de fallecimientos de forma prematura por patologías no transmisibles. Estas últimas son “la principal causa de muerte prematura -antes de los 70 años- para la mayoría de los países”. Así lo asegura el docente Majid Ezzati, de la Escuela de Salud Pública de Imperial, encargado de la dirección del estudio. En este destaca que, a nivel mundial, las mujeres españolas, junto a las de Corea del Sur, Japón y Suiza, tienen menos probabilidades de fallecer por muerte prematura de las cuatro enfermedades clave: cáncer, enfermedades cardiovasculares, patologías respiratorias crónicas y diabetes. 

    Dicha investigación, publicada por la prestigiosa revista ‘The Lancet’, recoge que la pobreza, la comercialización incontrolada de alcohol y tabaco por las industrias multinacionales, unida a la debilidad de la atención médica, están convirtiendo las enfermedades crónicas en un peligro mayor para la salud humana que los enemigos tradicionales como virus y bacterias. Enfermedades como cáncer, trastornos cardíacos y accidentes cerebrovasculares están afectando en mayor medida a los países mencionados con anterioridad en comparación con otros como Francia, Corea del Sur o Australia. 

    El estudio fue dirigido por el ‘Imperial College de Londres’, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y NCD Alliance. Establece que una mujer de 30 años en Reino Unido tiene un 9 por ciento de probabilidades de fallecer por cuatro enfermedades no transmisibles antes de cumplir los 70 años. En Estados Unidos el porcentaje se incrementa al 12 por ciento y en Japón el porcentaje se queda en 6. 

    CIFRAS DEMOLEDORAS

    Las enfermedades no transmisibles matan a casi 41 millones de personas al año, lo que supone siete de cada diez muertes a nivel mundial. 17 millones de estas se clasifican como prematuras antes de los 70 años. 

    La ONU, en 2015, estableció el objetivo de reducir un tercio las muertes prematuras de cuatro enfermedades no transmisibles como cáncer, enfermedades cardiovasculares, patologías respiratorias crónicas y diabetes para el año 2030. Pero la previsión es que no se va a cumplir con el mismo. 

    El análisis, tal como recoge ‘InfoSalus’, el análisis se efectuó sobre más de 180 países, los cuales pusieron de manifiesto que los riesgos más bajos de perecer antes de las enfermedades no transmisibles se observan en países con ingresos altos. Sin embargo, Reino Unido, Estados Unidos y China. 

    Dichos datos arrojan que en España, al igual que en Corea del Sur, Japón y Suiza, las mujeres cuentan con menor probabilidad de muerte prematura de esas cuatro enfermedades no transmisibles clave. No así los hombres. Y es que países como Islandia, Suiza, Suecia o Noruega tienen un menor riesgo para el género masculino. 

     

  • Tratamientos para la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual que afecta de manera total o parcial a una elevada cantidad de hombres, especialmente a partir de los 40 años. Para tratarla existe una amplia variedad de técnicas, que deben ser recomendadas por el médico en función de la gravedad y la causa de la disfunción.

    Qué es la disfunción eréctil

    La disfunción eréctil es una disfunción sexual caracterizada por la incapacidad de desarrollar una erección o mantenerla con un tamaño y rigidez satisfactorios. Si este problema es puntual no tiene por qué ser motivo de preocupación, pero si se repite durante varios meses es importante acudir al médico para poder encontrar el origen e intentar solucionarlo. Las causas de la disfunción eréctil son variadas y se pueden dividir en vasculares, neurológicas, hormonales, psicológicas y farmacológicas.

    Tratamientos para la disfunción eréctil

    Los tratamientos para hacer frente a la disfunción eréctil son variados y abarcan desde medicamentos hasta cirugía.

    Medicamentos

    Los medicamentos orales son un tratamiento eficaz contra la disfunción eréctil para muchos pacientes. Principalmente se recetan Sildefil (Viagra), Tadalafilo, Ananafilo y Vardenafilo, que mejoran los efectos del óxido nítrico, sustancia química que produce el organismo y que relaja los músculos del pene. Si son recetados por un urólogo tras un diagnóstico adecuado, la presencia de efectos adversos es muy rara. También se puede tratar con Alprostadil, un medicamento que se aplica con crema tópica, se autoinyecta o se introduce mediante una cánula en la uretra antes del acto sexual.

    Ondas de choque

    En aproximadamente el 80% de los casos la disfunción eréctil está provocada por un problema de origen vascular. Si el origen de la disfunción es vascular puede ser adecuado el tratamiento con ondas de choque de baja energía, ya que mejoran la circulación sanguínea. Estas ondas estimulan la formación de nuevos vasos sanguíneos en el tejido eréctil y potencian la relajación del endotelio vascular. Al aplicarla, la calidad de las venas se regenera y éstas permiten un mayor flujo de sangre. Este tratamiento es indoloro, no invasivo y ‘rehabilitador’ (curativo). No obstante, no es efectivo ni recomendable si la disfunción tiene origen psicológico, neurológico u hormonal.

    Plasma rico en plaquetas

    Este tratamiento consiste en extraer plasma rico en plaquetas de la sangre del propio paciente para después administrarlo mediante inyección subcutánea en el pene. El plasma se utiliza en múltiples disciplinas médicas para reparar tejidos. En el caso de la disfunción eréctil, este tratamiento utiliza factores de crecimiento presentes de forma natural en las plaquetas para estimular la reparación del tejido que, o bien se ha dañado por alguna enfermedad, o bien se ha deteriorado con los años. El plasma aumenta la circulación y el flujo de la sangre al pene, así como la cantidad de oxígeno que llega a las células de los cuerpos cavernosos. No obstante, sus resultados no son definitivos, por lo que se recomienda repetir el tratamiento pasados 12 o 18 meses.

    Tratamiento psicológico

    Para los casos en que la disfunción está causada por un problema psicológico es recomendable acudir a un especialista de la salud mental, que ayudará a encontrar el origen de la disfunción y a dar con la solución más adecuada, ofreciendo ejercicios y herramientas específicas para trabajar. También es importante hablar con la pareja sobre los problemas emocionales y reducir el estrés, ya que esto puede agravar el problema. En algunos casos el especialista también puede recomendar medicación.

    Bomba peniana

    Una bomba peniana es un tubo hueco que se coloca sobre el pene para luego aspirar el aire que está dentro del tubo hacia fuera. Esto genera un vacío que hace que la sangre llegue al pene, creando una erección. Para mantenerla se desliza un anillo de tensión alrededor de la base del pene que retiene la sangre. La erección suele durar lo suficiente como para que una pareja tenga relaciones sexuales.

    Prótesis de pene

    Este tratamiento consiste en colocar quirúrgicamente una prótesis formada por una, dos o tres piezas que se accionan al presionar una perilla colocada en el interior de la zona inguinal. Estas piezas son barras flexibles que permiten controlar el momento y la duración de una erección pero que no interfieren en la eyaculación. Generalmente no se recurre a los implantes hasta que se han intentado otros tratamientos primero ya que, como cualquier cirugía, conlleva riesgo de complicaciones.

    Si necesita una consulta de urología, en Clínica Regenia cuentan con una unidad especializada en la que tratan problemas como la enfermedad de Peyronie o la disfunción eréctil. Para esta última utilizan el plasma rico en plaquetas además del tratamiento de ondas de choque. Si tiene más dudas sobre estos tratamientos o quiere asistir a una consulta de urología para una exploración, no dude en pedir cita y acudir a Clínica Regenia de Granada, ubicada en Avenida de la Constitución 20, o al centro de Jaén, en Plaza de la Constitución 12.